Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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jueves, 22 de enero de 2015
Ardientes ensueños
Ardientes
ensueños,
entre
deseos y ternuras,
juntos
en el alma y el cuerpo,
nosotros
nos amamos
bajo la tormenta oscura
de
palabras no dichas,
en el
misterio de la mirada,
hasta la ira o la melancolía,
nos unimos en un nocturno abandono.
Ardientes
ensueños,
como
dos relámpagos
entre
el sueño,
amanecemos atravesando auroras,
llegando
al horizonte azul
donde
todo se olvida.
Vivimos
tú y yo
una
secreta existencia
donde
el deseo nunca se extingue.
Ardientes
ensueños,
donde el
amor impera,
rumorea
una bandera de rosas,
suspendiendo
mi voz
entre
suspiros entrecortados,
dulces,
leves y profundos.
La
transparencia de tus sueños,
galopa
en mi camino de sombras
y me
haces prisionera
de tus
sonrisas y besos.
Tu
nombre llueve en mi piel
como
una cadena de flores
y en tu
suave tiempo imaginario
soy tuya hasta la muerte.
Ardientes
ensueños,
palpitares
únicos, sin límites,
iluminados por el Amor,
salvándonos
de la
mediocridad y del tedio.
Nos
amamos en nuestros ensueños,
sin
prejuicios ni condiciones,
sin
esperas ni reservas,
sin
egoísmos ni sombras,
sin
cadenas ni sumisiones.
Ardientes
ensueños
que nos
conducen
a la
profundidad del océano
con la
claridad del Sol en las montañas,
con la
fuerza suprema de vientos huracanados.
Ardientes
ensueños
que nos
llevan a amarnos
con la
blanca llama
de
nuestras almas despiertas,
con la
alegría de cielos infinitos,
peregrinando
juntos
hacia
la dicha divina e inmortal.
Te
siento cerca de mí,
tu
canto me atrae hacia ti,
más no
sé de donde,
eres
algo que vive
más allá de sí mismo,
mis ardientes ensueños
te envuelven, te acarician
y
aunque siempre eres nube
y horizonte lejano,
sientes
mis besos sobre tu alma.
Mi
camino
está
sembrado con tu nombre,
mi
espíritu solitario
te sueña en todas las cosas,
mi
espíritu te busca tras toda emoción.
Ardientes
ensueños
que
abren las puertas de mi vida,
que me
hacen escribir
imaginando libre
de
confusiones y miedos,
estrofas, versos
que
vienen hacia mí
sintiendo
renacer en mi mente y alma
amores
ya vividos o por vivir.
Con
lazos eternos nos hemos unidos,
me
arrojo en tus brazos,
en tu
alma me imprimo,
te
infundo en mi ser.
¡Las
almas que se aman
no
tienen olvido,
no
tienen ausencia,
no
tienen adiós!
Ardientes
ensueños,
palpitan
sus aromas,
tiemblan
las brisas,
los
besos cantan como chispas
que
lanzan astros y flores
en
vagas notas
que el
arpa lanza
como un
gran himno
de
esperanzas y ansias.
A través del cristal
A través del cristal, mis ojos te
buscan sin cesar,
te necesito a mi lado, junto a mí,
extraño tu cuerpo apasionado.
El viento golpea el cristal
y nuestras palabras como en un milagro
se entrelazan,
se tejen en hilos dorados
y nos amamos.
A través del cristal espero
el regreso de un suspiro tuyo.
No quiero llorar porque
Las lágrimas deben llover
sobre las mejillas de la tarde.
A través del cristal espero tu
retorno.
Yo estoy ausente pero en el fondo
de esta ausencia,
ahora aquí yo estoy y no estoy.
El cristal se quiebra en miles
de pedacitos acrisolados
como puñales quemantes
que buscan herir mi alma y mi corazón.
Angustiosa lamentablemente
me escondo en un recóndito
lugar secreto
para que tu alma me busque y no me
deje más.
¿Acompañan las almas?
¿Se las siente?
¿O lo que te acompaña son
dedales minúsculos de vidrio?
A través del cristal nos encontramos
y en una desatada prisa, este pecho eligió
para romperse en él y estar unidos
para
Sentir el amor, besarnos,
abrazarnos sin término,
buscando uno más detrás de uno más,
otro cielo en su cielo.
¿Serás amor un largo adiós que no se
acaba?
Vivir, desde el principio, es
separarse
en el primer encuentro con la luz,
con los labios y el corazón percibe la
congoja de
tener que estar ciego y solo un día.
A través del cristal nos vimos
y el amor nos tocó
como un retraso milagroso
de su término mismo.
Es prolongar el hecho
mágico de uno y uno sean dos,
en contra de la primer condena de la
vida.
La magia y el ensueño apartan
los cristales puntiagudos
que cayeron al suelo apisonado.
La poesía llora en la punta del alma,
como un milagro que ilumina
el fondo de nuestros mares íntimos,
como el barco que se hunde
sin apagar sus luces.
Las palabras del poeta dan
un marco celeste al cielo sin nubes,
epidemia de rosas en la
eternidad.
El cristal desmenuzado nos
unió
y ahora tú y tu canto me
acarician
con notas aterciopeladas y
tiernas
en medio de nuestra
desnudez anclada.
¡No te vayas!
¡Ven pronto, amor viajero!
El silencio del viento
El
silencio del viento,
me
estremece, me acuna, me mece,
como
si fuera mi amado ausente.
entre
ráfagas sin sonido,
mi
cuerpo siente instantes de dicha y placer.
estoy
contigo.
El
silencio del viento
Desde
más allá, lejos, a la distancia,
el
eco del silencio quiebra por instantes mi soledad.
sé
que estas pensando en mí siempre.
Y
en el aire del silencio del viento
lloro
a las sombras en el rumor de mi alma,
que
se acerca irrealmente a tu lecho,
quieto,
muy quieto…
a
fuerza de silencios y de besos.
El
silencio del viento,
Me
siento engañada,
porque
llega el día
Y
en mi gran lecho vacio, limpio,
sin
señales de las almas
otra
vez me confirman con dureza, la soledad,
diciendo
que todos eran encuentro fugaces aquí abajo
de
las luces distantes, azares sin respuesta,
No,
ni carne, ni alma.
El
silencio del viento,
Callado,
calmo, vago,
como
las sombras grises y palpitantes
que
no se pueden besar
si
no es poniendo los labios en el aire
contra
algo que pasa
Y
se pierde.
¡Tiemblo
por dar cariño a la nada!
El
silencio del viento,
¿Y
si no fuera verdadero en silencio del viento,
fugaz,
huracanado, suave briza o tan sólo
un
soplo de aire seco y húmedo
que
pasa por mi lado sin darme cuenta,
sin
siquiera tocarme?
¿
y si no fueran las sombras del silencio,
sombras
sin formas?
¿Si
las sombras fueran en verdad reales
yo
las estrecharía a mi cuerpo
con
el viento danzando a mi alrededor
las
besaría,
me
palpitarían encendidas entre mis brazos,
todas
miedosas de carne?
El
silencio del viento,
Se
acerca con alfabetos de letras
que
se clavarán en el aire alto del más allá,
luminosos
en el cielo
Y
se guardarán en un mundo perdido
ya
que todas las almas en el silencio del mundo…
sienten
su curso como las estrellas
que
vivieron en valles floridos de la tierra
Y
besaron labios humanos.
El
silencio del viento,
Volverá
con su presencia pura
para
recomponer el mundo con sólo recuerdos vagos
dentro
de la niebla de los destinos humanos.
silencio
que arroja a los cielos las alegrías,
los
disimulos, los tiempo, las palabras,
antifaces
leves sin luz ni eternidad.


