Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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lunes, 22 de agosto de 2016
Instante de amor
Instante
de amor,
breve,
brevísimo
pero intenso,
apasionado,
haciéndome
vibrar
todas
las cuerdas de mi cuerpo.
¡Qué
olor de azahares y madreselvas
a mi
pecho se derrama
al
sentirte en mi alma!
Eres la
luz que ilumina mi alma encendida,
me
enseñas la orilla de ese mar que descansa
y al
rayar el alba puedo tocar tu silencio,
instante
supremo,
despierto
el tormento de un amor sin fronteras,
sólo
instantes,
pequeños
espacios de presentes eternos.
Instante
de amor y dulces miradas
con
cálido encuentro a puertas cerradas
con un
mar de palabras no pronunciadas
y
caricias aisladas con un verbo inspirado
en un
mar liberado.
Al
llegar el ocaso de una línea de mi vida,
recordaré
ese instante,
único,
reflejándose
siempre
en el
espejo de mis pensamientos
y
besaré en silencio
que dio
vida al placer de sentir en mi alma,
tu ser.
Lo que
sentimos es un camino sin un principio…
ni un
final.
Fiel a
mis instintos y al deseo de vivir
una
experiencia mágica,
única,
distante,
sobrenatural,
te
escogí a ti en un breve instante y tú a mí,
con la
única protección de mi secreto…
tú
secreto,
corriendo
juntos los momentos breves
como
los más vibrantes del amor.
Instante
de amor,
suspiros
entrecortados
como
cantos de aves en enero al abrirse
las
amapolas bajo nieve,
invisibles.
Se
escucha el canto del gran hallazgo
que al
amor se le oye,
su
soliloquio,
claro,
sin
esperar que llegue ese día preciso.
Sólo
cuando el amor despierta,
me roza
por instantes aún en una noche fría
ya que
el impulso del amor brota
con
música de liras el don de alegrarse,
seguir
su ímpetu y conquistar
su
forma por el aire diáfano.
Instante
de amor,
breve
pero lento,
pleno
de placer y alegrías,
deja
lágrimas de emociones llenas de ti
y de mí
en surcos de pasión aclarando
tristezas
y llenando melancolías.
Lágrimas
por quererte,
secarlas
con sentimientos
que
perdurarán por siempre.
Y de
noche te sueño,
te
contemplo a mi lado
y te
miro sin saber que existes,
en
poder pensarte y te siento con amor,
aún sin
saber si estarás junto a mí algún día.
Instante
de amor,
sueños
que ilusionaron,
sonidos
que se soñaron,
miradas
que pretendieron poseerte.
Suaves
llegaron tus palabras
¡todo
ilusión,
pretender
que existes,
que me
amas!
Déjame
amarte aún sin tu saberlo,
amarte
es mi presente,
es mi
futuro,
sólo sueño
amarte porque amarte es mi ser,
es mi
vida,
es mi
anhelo,
mi
deseo más profundo.
Instante
de amor,
te hago
llegar en él mis palabras,
mis
sentimientos,
¡siéntelos!
y
búscame más allá del final del mundo.
Pérfido corazón
PÉRFIDO
CORAZÓN
De
una mujer
para
un hombre
De
mí para ti
Pérfido
corazón,
con
hábiles maniobras
y
lastimando mis sentimientos
tu
ingratitud me invadió
hasta
lo más profundo.
Me
heriste con tus maliciosos juicios,
ignoraste
u olvidaste todos mis esfuerzos
para
darte lo mejor en tu vida.
Fuiste
un baluarte para mí
cuyos
muros cayeron por tu incomprensión
y
tus desalmados sentimientos.
Pero
aunque todo sea un gran todo,
trataré
de que parezca una nada.
No
quiero recordar tus perversos esfuerzos
para
herirme y lastimarme.
Rompiste
mi
corazón
con tu hábil indiferencia
pero cruzaste la línea con ladina porfía
y
supiste hacerme sufrir hasta que
un
manto de lágrimas cubrió mi pecho.
Ahora
ya no quiero
saber
más nada de ti.
No eres
nadie en mi vida, fuiste el todo,
mi
ternura, mi amor,
mi
protección, mis cuidados,
todo
eso ya ha desaparecido
en
el espacio infinito
de
la nada.
Todo
tiene un principio y un final,
lo
que sentí por ti se terminó
ahora
busco un sino, un sendero, una luz,
donde
refugiarme a curar mis heridas
las
que tú causaste
y
no me verás más,
para
ti desde hoy no existo,
soy
invisible.
Comprendo
que nunca comprenderás
el
daño que me hiciste
y
en algún momento de tu vida
cuando
yo ya no esté pensarás
en
tu actuación cruel y mezquina hacia mí
pero
ya no tendrá solución,
lo
pasado ya fue.
Empezaré
a vagar sola
encontrándome
conmigo misma,
buscando
donde está la verdad,
cuál
fue mi error, en qué camino de errores
me
sumergí para no volver a cometerlos
y
en el hondo silencio de la noche encontraré
las
respuestas aún dudosas de por qué recibí
estas
heridas sin haberlas creo provocado.
La
memoria del corazón
elimina
los malos recuerdos
y
magnifica los buenos
y
así podré sobrellevar
lo
que sucedió esa noche,
a
quien quise tanto
y
por celos, envidias, rencores,
me
destrató y surgió su furia
queriéndome
hacer pedazos.
Ese
hombre nació
de
mis entrañas, un fruto hermoso que colmó mi vida,
fue
lo más querido,
lo
más preciado
pero
hasta hace poco se transformó
por
los pasos de la vida en otro ser
deshumanizado
y sin sentimientos buenos.
Ya
la vida lo llevará
por
otros caminos,
donde
su corazón cerrado
se
abra al espacio sin fin del amor.
Yo
no lo veré ni lo sentiré,
pero
son mis deseos los que lo lograrán
y
podrá encontrar
el
camino de la verdad.
Cuando
la razón indica decepción
hay
que darle paso a la razón
para
que no sufra el corazón.
Desde
hoy mi tarea es
llevar
mi vida en alto,
jugar
con ella,
lanzarla
como una voz a las nubes
a
que recoja las luces que se me habían ido lejos.
Ese
es mi sino:
vivir
plenamente entre risas,
alegrías,
olvidos y amores
renovándome
cada día para
encontrar
la luz de la plenitud
llenándome
de gozos con alas por el aire
como
las mariposas o las nubes flotantes.
Desdén
Desdén,
palabra no
pronunciada
cuyo significado hace
estremecer mi alma,
nunca lo sentí
en ningún momento de
mi vida
hacia nadie,
pero en este instante
surgió en mi mente,
¿cuál es la razón?
Desdén,
es lo que conmueve
las fibras
más íntimas de mi
ser,
es el desaire que a
veces por instantes
inunda nuestras almas
por el dolor que
alguien nos provocó.
Si se acerca el
desdén
muestro desprecio
poniendo a prueba el ingenio
con sagaces aforismos
que me llegan
subrayados
con significativas
miradas de envidia,
celos, menosprecio,
a los que respondo
con total
indiferencia
sin inquietarme un
ápice,
sin juzgar actos y
pensamientos malsanos,
me inunda una
tolerancia objetiva
hacia su existencia
y por segundos me
invade
un profundo
desagrado.
Frío desdén,
mi rostro llevado del
desprecio
y la diversión esboza
una expresión de ira
y amargura
que dura tan sólo un
instante
ya que vuelvo a ser
yo,
la pura mujer poeta
que es totalmente ajena
al mundo material que
me rodea.
Mantendré con aguas descendidas
por las fieles
veredas de mi pecho
todo el amor que me
inunda
cuando el cielo se
afila
al conjuro de un
sutil cosquilleo
de flautas que alejan
de mí sentimientos
malvados.
La última estrella
remisa
abandona su puesto de
guardia
desde donde los
ángeles
me protegen y cuidan
para que mi alma
encendida y liviana
lleve su amor por
doquier.
Desdén,
no estás en mí tratando
de sacarme de mi vida
casta
para arrástrame con
sed de verme
en el silencio del
mundo
de las sombras
miedosas,
delgadas, oscuras,
para que me interne
en el inframundo
de lo desconocido.
No lo lograrás,
la luz brillante me
envuelve
en el gran aire vacío
de dudas,
dolores, penas y
soledades,
entre azares sin
respuestas.
¡Qué gran plenitud
vivir en paz y armonía
desoyendo las
palabras sin color,
tan vagas como las
sombras!
Entre jazmines,
rosas, azucenas,
alelíes,
están los nombres de
los que no mienten
ni hacen daño ni te
hieren,
mientras haya cantos
en la oropéndola,
la vida es felicidad
plena.
El futuro es
distancia,
no deseo perderme en
lo venidero,
quiero acercarme a mi
presente
sin desdenes que me
acosen
en las largas
dulzuras del minuto
de tiempo al tiempo,
sin torpes
atropellos,
entre quietudes y
calmas,
el alma se enaltece
en búsqueda de la
verdad.


