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martes, 27 de septiembre de 2011

Tejiendo la vida


Así tejemos la vida entre nuestro diálogo de miradas atentas, sorprendidas, milagrosas, sorpresivas, consuelos y bálsamos de nuestras almas que nos unen en un alianza continua, permanente, constante y sentida. Tejiendo la vida sin palabras mutiladas, sí, con rumores de amor en noches de espera, cantando sin tristezas ni penas. Soy la viajera con el corazón pleno de amor y la sombra de tu sombra quien teje palabras de amor, frases, versos, entre hilos de seda y plumas haciendo un nido cálido de caricias. Sensación de ser dos voces en la noche unidas por lazos estrechos y entretejidos de recuerdos. Tejiendo la vida en un vivir juntos el hasta ahora esperado, trémulo y jubiloso de promesas unidas, ya que la vida es la sorpresa en que nos suelta desnudos, inocentes, en un mar inmenso. Tejiendo la vida, los dos al unísono, para que en nuestros días de tormenta sólo haya claridad que atraviese las nubes oscuras y tristes. Tejiendo la vida comenzaste a quererme porque me convertí, sólo para ti en ese sueño de cuento de hadas que todo lo llenó con su magia atrapando tu corazón y a la vez, haciéndolo libre. Mi pasión fluye al recordarte, te tengo prendido en mi corazón y una catarata de gozos fluye desde mis entrañas. Tejiendo la vida, los poemas van destilando cada día, ilusiones, rosas, fantasías, que llenan mi alma de alegría, sueños que despertarán algún día mientras vivo y respiro tu sonrisa. Tejedora de versos y rimas, tejiendo momentos trenzo la vida. Eres mi amor cada noche, mi eterno enamorado que calla y mira. Tejiendo esperanzas y sueños con la madeja en mis manos, el corazón, el papel y una pluma, hilo y deshilo la ilusión de estar contigo. Para que me sirve la vida si ya tejida en un hilo, perece, aunque de su esencia brota mi vida en un verso. Ya no sueño con tus ojos, ahora quiero tu regreso, ya te tejí toda la vida y ahora en versos te quiero para mí, quiero estar contigo siempre. Sueño con estar a tu lado, tendidos sobre nuestro lecho, recordar las horas pasadas en unas sábanas de tejidos blancos sobre la aguja de tu amor soñado, tejidos en letras de sueños y tiernos besos palpados sobre este gran poema de amor que es la vida.