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jueves, 8 de diciembre de 2011

Hoy


Hoy la palabra iba suelta, leve, suspirada en el aire, tan sin alma y sin cuerpo, sólo con color y besos que pasó a mi lado en el mañana.                                             Hoy!, palabra vibrante, tensa, de alma, cuerda de arco que se vive y aguda y veloz, cruza los minutos, segundos, de vida y como flecha segura rasga el tiempo en mil sutiles tules de aromas, tristes y desolados.                                                           ¡Ay! ¡Cuántos deseos guardados en este Hoy preciso y único!                             Hoy, sola palabra que trasunta lo que se está viviendo, locuras, imposibles, lo callado y lo tantas veces dicho.                                                                        Seguros estamos por un día, hoy nada más que hoy, de los no apariencias, no retrasos, sí la inocencia que está madurando al compás de este ansia del hoy.          Vivo de la luz y por la luz y en ella el HOY me tiende su mano y el vivir es total y único, sin prisas, ni ansiedades.                                                                                  Hoy, entre mi vigilia y el sueño, escribí líneas sin saber que lo había hecho, es que mi HOY está hecho de milagros, de fantasías, mis ojos brillan y buscan el disfrute pleno del instante, del HOY.                                                                                   Vivo el presente, éste, el irrepetible, el que me acuna y me mece entre estallidos de risas y canciones, con músicas que me llevan al otro mundo, el revés de este HOY. Siento que mi alma se fue a galopar en el viento, corriendo por llanuras, inmensamente libre en este HOY donde no hay muros, ni cadenas, ni cercas, no hay nada más que vivir este presente.                                                                   Vivir este HOY con afán, hasta el último instante.

Estar juntos


¿Cómo será estar juntos? Cuando hallamos lo igual de ti y de mí, descansa el amor de su lucha, sobre triunfos floridos que en el beso se cumplen.
Dices que te miras en mis ojos, que vives enamorado de ellos, que te roban la ternura más profunda y son dueños de todas tus pasiones.
Eres el fino aliento de la aurora y un abrazo de sentimientos mansos.
Estar juntos, necesito tenerte cerca y es prohibido lograrlo, por eso no quiero saber si te amo.
Nos entendemos como la arena con la arena, el agua con el agua, la luz con la luz, solamente nos separan latiendo y nos llaman, ávidas las victorias futuras esperando.
Estar juntos, manos ruborosas, plenas de caricias y de calor, cuerpo de mármol y perfume, brazo de estatua esculpido por la pasión fresca de mis formas tuyas.
Estar juntos, hoy la lluvia ya cesó, por mi ventana el sol ilumina mi cara, los rayos anidan en mi alma, mi pasión fluye al recordarte, te tengo prendido a mi corazón.
Ámame para que sea mi piel de abeja tibia, palpitación entre tus dedos de sal y prendida en mi corazón al tenerte a mi lado una catarata de pasión fluye desde mis entrañas.
¿Por qué siento que mi mundo está apartado entre soledad de soledades entre mil y una noches sin luna?
En mi alma herida eres el remedio que la cura. Te siento. Eres en mí como una mariposa de fuego y de tormenta, me arrancas el corazón en cada abrazo, me desarmas el alma en cada beso.
Estar juntos, en esta noche de pasión te siento mío.
La lluvia desgrana el gris de tu mirada, mi angustia se prende de cada gota que me regala el recuerdo de tus ojos plomizos y aleteantes.
Eres en mis días de tormenta la placidez del agua que en mi piel resbala y acaricia.
Estar juntos, toda mi sangre te llama y te siente mío para siempre.

Me buscas


 Me buscas sin alas, silencioso por los aires, me buscas recorriendo distancias, emocionado con versos que se dan a la vida como un milagro.
Me buscas con tu ritmo cadencioso, revoloteando entre caricias y suspiros en nuestros encuentros entre rosas, albores, celajes, donde el tiempo se pierde en un ir y venir infinito.
Me buscas con flechas perfumadas que lanzaste a mis palabras en un poema de amor que viajó hasta tu alma, dulce estrella de la pasión, ojos de luna, corazón suave y tierno de mi esperanzada espera.
Me buscas pero de ti conozco tan solo tu alma venida desde lejos, alma que con pálido encanto es fuente sonora, esencia del canto ¡es un reír de aurora!
Sé que me querrás, lo creo y lo veo. Lo dicen tus ojos cuando me miro en ellos y si así no fuera, sólo tu recuerdo llenaría mi vida de amor no olvidado por siempre.
Necesito un poco de aire, vestido de color, para que suavice mi alma con un soplo de amor.
Me buscas pero prefiero ser libre en mi espacio abierto, sin trabas ni cerrojos, eso es todo un reto pero por amor lo acepto.
Me buscas y son mis versos los que se agitan y rápidos vuelan al papel que los está esperando, ansiosos de recibir amores al vuelo con melodías de amor.
Me buscas y mis ojos te miran y van más allá, no creen en ti, otean el horizonte buscando otro amor que sea verdadero.
Me buscas y no brillas aunque brilles… no besa tu beso… ¡Quién te amó sólo amaba cenizas! Pondré en mis versos el tesoro de las noches raudas de inspiración.
Me buscas, dame a beber la poesía que tú inspiras para darme el valor de seguir luchando y amando siempre.
Me buscas y así, si hemos de caer, en pleno vuelo, caerán nuestros corazones unidos iluminando la amplitud del cielo, plenos de luz como una estrella errante.