Nostalgia, cuando siento nostalgia, no estoy triste, es una
manera significante de declarar el amor al ser amado, así sea triste.
Nostalgia, como agua que corre sin moverse o viento que
silba sin oírse una antorcha que quema sin arder, una nube que se vacía sin
llover cuando tú no estás a mi lado, mi ser amado.
Estoy sola pero en paz porque sé que me amas.
Nostalgia, pesadumbre el saber que vendrás y la realidad se
evade como mi melancolía por estar lejos de ti.
La aflicción se opaca y la verdad que se grita sin querer
que se escuche, es que tú y yo nos amamos, inmenso amor que sentimos el uno por
el otro.
Nostalgia, evocaré tu nombre y llegará nítidamente tu imagen
a mi sentido existir.
Mi pluma vuela y mis pálidas manos vuelcan en el perfumado
papel, mis tiernas y dulces palabras de amor que por minutos reviven nuestros
momentos vividos, extasiados ante el inmenso panorama del espacio.
¡Añoranza de ti, amado amante!.
Te necesito en sensaciones que se alzan por la visión
celeste de una estrella fugaz como la luz del alba se multiplica en destellos.
¡Qué místicas visiones se repiten en mis sueños!
Evocaré tu nombre, el eco se lo llevará a los confines del
mundo que se repetirá entre oscuros cerros y remansos de aguas mansas como
espejos sobre su cauce.
Recuerdos de ayeres cercanos y hoy vividos cuando estamos
juntos y nuestro amor como llama vibra cual fugitivas centellas que revolotean
en sus reflejos.
Nostalgia, destino triste, quebranto de nuestro mutuo
amparo, de nuestra propia sombra donde vivimos enamorados en otra nube hasta
que se disipa en la nada.
Entre alegrías y dolores me haces falta en la vida, en mis
cuitas y aflicciones.
Nostalgia de un amor mutuo, perfecto, no nos arrebates la
quietud lograda y sentida al estar juntos, abrazados y enlazados, entretejidos
de besos y caricias.
¡No dejemos que nuestro amor se diluya en un cielo sin
horizontes, allá, en el más allá!