Te quiero junto a mí, recorriendo el largo y serpenteante camino de la
vida.
Aunque el cantar de los grillos, el murmullo suave del viento y
destellantes astros del cielo me acompañen en estos momentos, te quiero junto a
mí.
Te quiero junto a mí, alegre y apasionada nunca podré ser si tus besos en
mis labios no puedo poseer.
Te quiso y no puedo dejar de quererte, no puedo olvidar tus besos
ardientes.
Te quiero junto a mí, los crepúsculos danzan en el cielo, busco tu voz en
todas partes y no la encuentro, pido ayuda al viento, lanzo un grito al cielo
¡te quiero!... ¡mi amor, te anhelo!
Te quiero junto a mí, te necesito, quiero que sepas que eres todo para mí,
si estamos juntos, aceleradamente la noche moviliza brisas tiernas, se cubren
las enredaderas de jazmines con vergeles súbitos y se dibujan, diestramente,
arabescos celestes con luceros en nuestro cielo.
Te quiero junto a mí, lo fácil en el alma es lo que tiembla al sentirla
venir y estar muy unidos, tú y yo sintiendo el temblor de la dicha anhelante de
verse conquistada.
Quédate junto a mí, ninguna distancia podrá borrarte, no hay imposibles
para los dos, toma mi mano, no te voy a soltar porque sería como romper una
promesa, lazos invisibles que nos unen desde el más allá.
¡Qué sencillo el gran milagro de estar juntos, muy juntos, tú y yo!
En esta luz del poema, todo, desde el más nocturno beso al cenital
esplendor, todo está mucho más claro.
Te quiero junto a mí, gran escenario, horizontal silencio que va a llenarse
todo, porque unos labios se abren suavemente y nuestras voces desnudas se dicen
a sí mismas, inolvidables.
Te quiero junto a mí y así surgirán de la nada, del espacio vacío las
letras de nuestro cántico, autores lentos somos de alegrías de la vida que el
suave viento alza y las entrega al mundo que las espera en las altas madrugadas
del día.
Te quiero junto a mí, consumación feliz de tanta ruta, último paso,
amantes, pies en el aire que lleva amor a donde amor espera.
¡Somos imágenes que inclina su hermosura sobre espejos que nunca las
reflejan! Me dices que mis ojos brillan como la luna y que mi belleza es como
el mar, eres la mujer que quiero amar, por esto te quiero junto a mí.