Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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sábado, 23 de febrero de 2013
Dúo de uno
Dúo
de uno, tú y yo viviendo un existir pleno de pasión y gozo sobre el mundo entre
vendavales, brisas, suspiros ansiosos de clavarnos, de hundirnos, evidencias en
la carne, en los ojos, más allá del todo.
Nos
hundimos en la felicidad eterna, caliente aún en los cuerpos de la noche.
Dúo
de uno, nos amamos con delirio, volando lejos y juntos en apretado abrazo y nos
elevamos en la cima de la aurora.
Los
besos son de noche todavía y nuestros labios cavan aún en el atardecer el gran
besar nocturno.
Dúo
de uno, en la penumbra de nuestro lecho de amor, quieto, en silencio, los dos
tendidos boca arriba el techo oscuro en nuestro cielo claro mientras no se nos
niegue la luz.
Entre
suspiros prolongados y tiernas palabras de amor somos dos en uno, dúo de uno.
Desnudos,
los cuerpos apenas vistos detrás del sueño, con ansias de soñar que siempre
flotamos entre virginidades y candores, entre juegos de abrazarnos fuertes.
Dúo
de uno, estamos en la orilla del nacer y los años, las memorias de nuestras
vidas alzan vuelos ingrávidos, se van como sombras silenciosas entre dudas de
existencia.
Así,
hemos de caer en pleno vuelo, viendo nuestros corazones unidos iluminando la
amplitud del cielo, ebrios de luz como estrellas errantes.
Dúo
de uno, sin cesar nos buscamos, nos miramos, entre fantasías con audacia
inquieta en la nocturna soledad secreta de nuestro nido tibio de amor.
Dúo
de uno, la vida es la sorpresa en que nos suelta, desnudos, inocentes,
ingrávidos como en un infinito cada noche.
Dúo
de uno, bebemos la luz en las estrellas, dormitamos en el silencio blanco de la
luna llena, y nos hundimos poco a poco en la embriagadora ansia de ser uno solo
los dos.
Vivimos
en un canto que perfuma y en un perfume que canta, entre risas y lloros en
flor, entre secretos, murmullos y rumores de las alas de nuestros sueños.
Dúo
de uno, nuestras voces en la cima del cántico se elevan en los altos mediodías
del alma y vamos juntos, muy juntos buscando el fondo tierno del horizonte para
amarnos entre torrentes de amores.
Dúo
de uno, te cubro con mi vida y aquí en mi amor te escondo y así estaremos
juntos entre felicidades y ansias de saciar la sed de nuestra vida.
Desencuentros casuales
Desencuentros
casuales, el destino nos llevó a encontrarnos y unirnos con intenso amor pero
luego, poco a poco, nos fuimos separando.
¿Cuál
fue el motivo? ¿Dime un por qué?
Desencuentros
fríos y duros que alejaron el amor, aquel que era ritmo en una canción, voz en
sentimientos, sin que interviniera el pensamiento y la razón.
Están
muy cerca los signos que a veces ignoramos, la suerte, los imprevistos que nos
dejan entrever el desencuentro inesperado.
¿Por
qué el alejamiento?, el darse en el ir coloca al ser en un ser desprendido,
ligero y sin raíces pero su corazón vibra y palpita al sentir que a su lado no
está el amor que hasta ese momento vivía junto a él.
Eres
una luz que se va de mi vida. ¿Será para siempre?¿O por un desencuentro casual?
En
infinitos árboles del mundo, cada hoja vence al follaje anónimo por un
imperceptible modo de no ser otra.
Desencuentros
casuales, como náufragos tristísimos en el alba de aquel callar en donde se
abolía lo que no era, nosotros en nosotros, quedamos solos, prendidos a los
restos del silencio, tú y yo, los escapados por mirar.
Desencuentros
casuales, ¡dejen de existir! ¡tarden en aparecer, grita mi alma! ¡Tardar nos
grita el ser entero!
Nuestro
anhelo es estar juntos, rechazando el separarnos por tan siquiera un instante.
Y
los dos semidespiertos en la porfiada penumbra, nos preguntamos la causa del no
estar unidos, inmóviles, quietos en la alta noche queriendo saber los porqué de
este desencuentro casual y con un ansia loca de soñar con el afán de tardarnos
en vivir alejados.
Desencuentros
casuales, en lenguaje de dolor el alma sufre y con luctuosos llantos se anegan
las heridas de la separación.
La
noche solitaria, serenamente triste, su manto de tinieblas de misterio viste.
Después
compilaré mis versos, mis prosas poéticas para entregártelos a ti cuando te
encuentre otra vez y el amor nos reúna llevándote todas mis desilusiones,
volando como insectos de luz en canciones.
Desencuentros
casuales, que sólo sean vuelo de un día, que nos rocen sin tocarnos, que apenas
desaparezcan de nuestras vidas.
¡Cuánta
esperanza anida en mi corazón irradiando luces en las sombras que aún nos
circundan siguiendo un ideal todavía no alcanzado!
Enredadera de amor
Enredadera
de amor, me envuelves en tu capullo entre hojas verdes y flores perfumadas, me
siento atrapada entre tus brazos como una hiedra estremecida asciende mi vida
sobre tu cuerpo y en mis manos tiemblan las estrellas.
Enredadera
de amor, tiene forma de besos, de brazos, hacia mí, nos vamos juntos temblando
de futuro, a sentirla de prisa, segundos, siglos, siempres.
Enredadera
de amor, gozo, delicia lenta de gozar, de amar, de promesas vibrantes y tensas.
Suya
me siento antes de su llegada, siempre lo espero con mis ojos cerrados ya que franqueará
su paso abriendo la enredadera que nos cubre, su esperada llegada a lo
imposible.
Te
espero entre verdes follajes y campanillas azules que como nido de amor cálido
y tierno nos cobijará y te siento venir por tus sonidos tan tuyos, viniendo de
tu ausencia con ese largo rodeo que das para venir.
Enredadera
de amor, abrázame con tus lazos, déjame sentir tus hojas verdes acariciadas por
la brisa tenue en todas las madrugadas de nuestras vidas.
Enredadera
de amor, no te enredes en el temor, que tus tallos no se sequen y sin flor no
dejes que lazos del dolor quiebren tus raíces tiernas ahogándolas.
No
permitas que tu vida se retuerza y caiga al vacío, no dejes que enredaderas del
fracaso agarren fuerte tu destino.
Deja
que lazos de perdón nazcan y broten en tu interior, sólo así podrás treparte
como enredadera de amor.
¡Vamos
enredadera de amor, buscando siempre más alto!
¡Préndete
con firmeza para florecer en el cielo ante sublime belleza!
No
te rindas nunca llévame contigo siempre abrazada a mi amor, quiero estar en tus
ojos como llama de crepúsculo y que tus hojas caigan en el agua de tu alma.
Apegada
a tus brazos como una enredadera, las hojas secas de otoño giran en tu alma,
recogen tu voz lenta y en calma.
Hoguera
de estupor que en mi seno arde, dulce jacinto azul durmiendo sobre mi espíritu
todo.
Enredadera
de amor, eres mi existencia entera, mi eterna pasión, eres mi libertad, mi
quimera, mi confusión, mi nota, mi guía, mi gran obsesión.
Descubrir
tu voz de enredadera, anudarse a mis ojos vueltos hacia la noche y sentir el
rastro de tu boca, sombra que se detiene en el misterio de mi cuerpo desnudo
entretejido de hojas verdes.
Mi
corazón tiembla como canto de nadie, soy tuya hasta tus raíces, soy sangre sin
hambre, dolor sin dolor.
Gajito
de enredadera, déjame estar entre tus ramas y llegar a la cúspide de tu amor
enredada entre tus brazos.