Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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domingo, 24 de febrero de 2013
Soplo de vida
Soplo
de vida, está entre una línea de fuego y misterio, línea subrepticia, está
también entre dos notas musicales como una nota entre dos hechos, es un hecho
entre dos granos de arena, juntos en donde hay una serie de espacios.
No
es tan sólo un sentimiento que se siente entre los intersticios de la materia
primordial, es el aliento del mundo, es el Amor que como respiración continuada
llama al silencio.
Soplo
de vida, que me lleve a soñar lo que deseo, porque sólo tenemos una vida y sólo
tenemos una oportunidad de hacer lo que queremos con plena felicidad.
No
es de extrañar que busque el camino hacia ti, con un letra mayúscula,
aferrándome ferozmente para buscar el acceso directo con refrescantes sombras y
la luz reflejada entre los árboles donde finalmente te he de encontrar en mi
puerto de llegada.
Soplo
de vida, fugaz, leve, vibrante, hasta calar hondo entre sollozos por pensar en
su final pero sin angustias y gritos, sólo pensar en el pecho vacío.
Un
momento de amor y dicha es suficiente para toda una vida porque nacen y mueren
en un instante.
Soplo
de vida, mi amor por ti me hace sentir viva. ¿Será sólo por un momento?
¡No!,
quiero la vida entera, que este sentimiento dure, que sea una pasión verdadera
entre placer y gozo que nos una por siempre.
Soplo
de vida, es el toque que mueve mi corazón, el latido de la emoción, los
sentimientos…
Nunca,
tú y yo, tan cerca, vamos a dejar de ser luz de la luna, la pasión y el placer
de estar juntos.
Soplo
de vida, largo, que acaricia, que excita, que agita con suaves movimientos el
aliento que cuelga el sonido que se pierde en la sed pura, en el dolor y las
caricias que nos conmueven.
Soplo
de vida, que habrá soñado anoche esta cabeza mía que al despertarme con la luz
del día, sentí a mi corazón tan pleno y al apoyar mis manos sobre mi pecho
supe, que era por ti que así latía.
Soplo
de vida, con estrías de luz haces maravillosos bosquejos, deslumbradores, que
rutilan por el agua como inventos con resplandeciente afán, alegrísimo
esfuerzo, puro juego, en ardoroso buscar la plenitud toda, de éste nuestro
nuevo amor.
Soplo
de vida, que me hace verter en páginas nuevas y en blanco mis metáforas
consistentes en buscar todo mi amor y endulzar tu camino esperando tus gestos
únicos de dulzuras y pasiones, transformando todo el paisaje, tocando mi
corazón y como luz. Unidad del alma, se multiplican los destellos, lo que fue
calma en fervor de innúmeros espejeos que entre la paz del agua, anuncian el
encendimiento de una palabra, otra y otra hasta llegar al verso.
Desde el fondo de mi alma
Desde
el fondo de mi alma escribo para ti, mi amado amante, siento fluir mis versos,
mis frases, mis estrofas al pensar en ti, es un canto que perfuma y ese perfume
canta todo el amor de mis sueños. Cada estrofa es una nube y para flotar en
ella hay que tener luz de estrellas y corazón de querube.
Desde
el fondo de mi alma tu sensualidad que me llega sin tocarme me despierta como
gotas de rocío al amanecer.
La
inspiración más pura, fluye para escribir ideas, frases, palabras, dando vuelo
a mi todo.
Algunas
estrofas que aparecen en esas hojas en blanco hacen que mi corazón se asombre,
las quiero por audaces porque sé que en mis anhelos hay horizontes para los
mundos y los cielos.
Desde
el fondo de mi alma surgen los versos fugaces, cubiertos de diseños en las
puntas de las olas alumbrando mis intentos entre curvas, más curvas, se inician
dibujando mis anhelantes ideas. Desde el fondo de mi alma, los monosílabos van
diciendo en la arena sin huella, más, más, más, más y el propósito se dibuja en
prosas poéticas.
Los
deseos de hacerte llegar mis versos convocan desde las honduras, descienden del
firmamento, luces, sombras, brisas, vientos, cristales que son espumas
surtidoras de amores y de palabras.
Como
fugitivas centellas rebotando en sus reflejos, van cayendo de a poco en hojas
sin estrenar, hojas de la orilla que se acercan con el seno de las olas,
tiernas, llegan tibias al papel al gran taller del gozo, feliz, de hacértelos
llegar a ti, mi amado amante.
Desde
el fondo de mi alma, tan blanco como la espuma trabaja mi pensamiento,
bosquejando entre haces de luces, entre resplandecientes afanes, los versos de
amor que velando están en puro juego en un ardoroso buscar la plenitud del
acierto.
Desde
el fondo de mi alma, te busco a ti, mi inspiración. ¿Dónde vives, solitaria
misteriosa?
Por
hallarte mi alma no reposa, vuela y vuela bajo el cielo y sobre el mar.
Y
tan solo como un sueño que se esfuma ve un revuelo de tu clámide en la espuma,
ve en los astros tu dulcísimo mirar.
Pálidamente
y en secreto los versos responden y aparecen desde lejanías o de frondas donde
se habían guarecido y en las estrofas van los sones brotando como pasos de
visiones que conmigo los estuvieron buscando.
Entre flores y aromas
Entre flores y aromas he abierto las ventanas de mi
alma para que tú navegues entre mis flores.
Hoy mi vida huele a manzanas y a frescura de
naranjas recién cortadas, creo que desde siempre te amé más que a cualquier
cosa que yo amaba.
¿Es tu amor?
¿Es tu piel?
¿Es tu nombre?
Eres tú amor, el que todo el tiempo me acompañas.
El aroma de flores vive en mi corazón, con
suavidad, fortaleza, florece dejando un sabor dulce abriéndolo con delicados
pétalos.
Los suspiros por ti, llevan aire de aroma.
Aroma de flores esparcidas de mil colores, colores
de diferentes rosas, alelíes, tulipanes, girasoles, que hacen de tu rostro un idioma, idioma que de mis letras las escribo para tí como los mejores
tulipanes tempraneros y en flor.
Entre flores y aromas te amo, entre esplendores que
iluminan las noches románticas de pasión.
Hoy escribo letras en cada pétalo de flores,
escribo poemas, prosas, versos y a él se los dedico, a mi inspiración que hace
de mis versos rosas perfumadas salpicando mis poemas con dulce miradas y tiernos
besos de amor.
Nos rodean
aromas, flores y velas, estamos unidos a la tenue luz que brilla sombreando
nuestros cuerpos en éxtasis de amor.
Son las flores manantiales de sueños y de ilusiones
y de sus tallos vemos florecer nuestros corazones.
Las prosas poéticas que mi numen me inspira va en
busca de las flores, los frutos, los aromas y sabores, van para no volver o
para volver con ellos.
Unos van a los jardines, otros al nido de amor
cálido y latiente, el perfume y el color misteriosamente los elevan por cielos
azules y claros hacia el amor que los espera entre mil frutas y aromas dulces.
Un pájaro y una flor, un jilguero y una rosa,
habitan en lo interior del ideal del poeta.
Entre flores y aromas vivimos tú y yo, y las prosas
poéticas de nuestro amor nos envuelven con ímpetu alado y nos ascienden entre
nubes de algodón desde el paraíso florecido, entre risas y lloros en flor.
El perfume y el color misteriosamente elevan
nuestras almas de poetas cruzando el éter para beber luz en las estrellas,
dormitando en el silencio blanco de la luna llena.
Volamos juntos al espacio entre flores y aromas,
con las alas de todas nuestras canciones irradiando ilusiones por doquier,
ebrios de luz como una estrella errante…
Juego de besos
Juego
de besos, entre luces opacas y brillantes, rondan entre nosotros, danzando,
buscando la piel que los espera anhelosa.
Nuestros
labios se rozan, se tocan, palpitan, prendidos a veces a restos de silencios.
El
mundo seducido por el canto del gran proyecto en el alma se nos ofrece, nos da
rosas, brisas, cielos, mares, con esperanza de que tú y yo labremos el gran
amor de nosotros.
Juego
de besos, rápidos, leves, a veces sin ruido, a veces esquivos, otros profundos,
sumergiéndonos en hondas caricias en un abismo de placer y gozo.
La
dicha nos escoge, nos declara capaces de creaciones alegres y felices, nuestro
proyecto de amor cantante, irresistible, da embriaguez al alma, no se labrará
en los mármoles ni con pétalos o sueños, se hará carne en nuestra carne.
Juego
de besos, nos zumban en nuestro mundo interior como zumban las colmenas en la
estación de las flores al sol de oro de la siesta.
El
silencio azul del goce nos inunda y como etéreas alas descendemos por diáfanas
escalas a vivir a pleno este lenguaje de placer armonioso y sin fin.
Juego
de besos, son mimos flotantes en el viento y en la hora de recogimiento como
brasas se encienden entre arrumacos y abrazos cálidos que con lentitud el
placer despiertan.
Juego
de besos, sorpresas y descubrimientos de este amor nuevo, llegan despacio,
sorteando lugares íntimos y secretos en los que no llegan las palabras, sólo
las caricias, llevándonos a la sintonía de lo Divino.
Nutren
nuestra sensibilidad y nos conduce por senderos claros y puros donde festejamos
con júbilo este querer tan nuestro.
Juego
de besos, nos entregamos, nos damos mutuamente calidez, empatía, ternura,
comprensión.
Cuando
clarea, nuestro amor inquieto se llena de gozos y los besos revolotean como las
hojas amarillentas, doradas, del otoño cercano.
¡Vivimos
amando! Como ama cada gota de lluvia en la tierra seca que aguarda el suspiro,
en la danza incomparable de un ensueño que sueña despierto.
Juego
de besos, como canto de pájaros, revolotean sin cesar al estar juntos, tú y yo,
como toque divino suspendidos en el aire como un bálsamo que calma.
¿Oyes
al amor que se nos está ofreciendo en flores, lluvias, aires cálidos y serenos?
Nos entregamos como dos seres unidos, viviendo
abrazados entre nubes lejanas, sintiendo en las palmas de nuestras manos, en
los labios, la cálida huella del beso entre nuestros sueños que nos empujan a
la vida desde dichas cumplidas ayer a dichas futuras que nos llaman entre
sueños trémulos, derrochando alegrías, agitando como trigales, grandes campos
de esperanza.
Experiencia vivida
Experiencia
vivida, imborrable, única, que dejó honda huella en mi alma.
En
mi mente las imágenes pasadas me sonríen, contemplo como desde un pasado ignoto
las emociones profundas que embargaron mi corazón.
Y
en la mujer poeta un pájaro, una flor, un mirlo y una violeta habitan en su
interior.
Experiencia
vivida en la cual amarte me llevó a lo Inmenso, sumergiéndome en un océano de
amor vibrante, pleno de vida.
Nuestros
abrazos eran anhelantes y fundidos, y nuestros besos ansiosos y apasionados en
nuestro nido, refugio donde nos recogíamos replegándonos cálidamente.
Experiencia
vivida que como en una verdadera partitura nos amamos entre ritmos, estilos y
secuencias sonoras.
Y
al estar juntos, de mi alma brotaron mis versos apasionados, míos, muy míos,
que te seguirán buscando para que tuyas sean todas las estrofas que de mi lira
van brotando como sones de visiones que no dejarán de buscarte.
Experiencia
vivida, siento que no te he perdido para siempre aún no estando en el cercado
de tus brazos ni ver tu fuego que en los fuegos arde.
¿Recuerdas
nuestras noches juntos?, las siento dentro de mí y en la sombra nocturna del
éter, en la inmensidad aún bajo la luna triste y taciturna, vago en pálida
soledad como vagabunda del cielo y la Tierra con la perenne inquietud de
encontrarte y encerrarme en tus cálidos brazos.
Experiencia
vivida con intensidad total ya que juntos pasamos por la senda estrecha en los
grandes zarzales de la vida, sin desgarrar mis blancas vestiduras, sin sentir
dolor ni pena.
¿Viviré
sin estrechar sin fin, sin pena, mi gran amor detrás de tu solo cuerpo posible,
tu dulce cuerpo pensado?
Experiencia
vivida, ¡qué dicha sentir el cercado de tus brazos y vislumbrar el fuego de tu
mirada!
Entre
temblores, delicias y abrazos dejamos siempre atrás el pasado sufrido, el
pasado ido, para vivir instantes de júbilos y promesas puras.
¿Podré
vivir en la mitad de tí, sin sentir a lo que yo más deseo y ahora no tengo, tus
besos plenos, nuestros abrazos?
Experiencia
vivida se siente tu ausencia, no te he olvidado, te sigo amando al son de mis
deseos como viola de amor el ángel verde de la esperanza me está guiando hacia
ti.
¿Cómo
lograr apoyar totalmente mi amor sobre tus hombros y fundir mi figura con tu
bronce en un imposible hecho posible?
Experiencia
vivida, única, inolvidable, imperecedera para siempre.
Entre dos luces
Entre
dos luces nos reflejamos tú y yo en espejos de azogue y de cristal, nuestras
imágenes fulguran cual estrellas en la cima de los cielos con la tierra.
Quisiera
estar tendida en tu corazón, envuelta en tus brazos, mi rostro bañado por tu
mirada.
¡Cuánta
felicidad nos baña uniendo nuestros cuerpos y espíritus entre dos luces que nos
bañan con sus fulgor de amor!
Antes
nos encontrábamos torpes, a oscuras, tanteándonos entre tinieblas, ahora entre
dos luces, la tuya y la mía, la dicha nos escoge, nos declara capaces de
creación alegre y nuestras dos vidas viviendo abrazadas labran el gran proyecto
de la pasión del alma.
Entre
dos luces, diferentes las dos, bellísimas, visibles tan sólo por nosotros, nos
iluminan nuestras imágenes misteriosas de tibiezas.
¡Qué
alegría saber que en cada hora algo que esta viviendo nos espera!
Cuando
la Tierra se inunda con la aurora la felicidad se nutre en cada rayo, la luz
que llega a estrenarle a la vida nueva que cada día le acrece su plural.
Entre
dos luces, nuestras almas se acarician y la del sumo mediodía nos da claridad,
toda hueca, de tan clara nos enseña a ceñirnos entre abrazos dulces que no son
ya más misterios.
¡Qué
sensación tan profunda arrancas de mi espíritu cuando estás en mí, con tu luz
que me permite saborear la paz de tu amor!
Al
desnudar tu luz en mis pupilas se congrega la sangre en los sentidos y una
tibia memoria sin contornos se apacienta en tus valles y entre lirios.
Entre
dos luces, la tuya y la mía, tu nombre y mi nombre recogidos en nuestras bocas
sin color en la música del viento, tal leve en extensión que sufren nuestros
labios al amparar su son tan breve tiempo.
Mantendremos
con aguas encendidas por las fieles veredas de nuestros pechos el medido
esplendor de nuestras luces y así desgarraremos sobre la playa la cifra exacta
de nuestros nombres y el cuenco sellado con gracia de nuestro amor eterno.
Entre
dos luces, sofocados, hambrientos de querer vernos más, de estar más cerca,
como firme hiedra de amor plantada en el suelo regada por mil estrellas.
Nos
amamos como somos, nos ofrecemos amor incondicional, sin apremios, nos brindamos
esperanzas de vida, somos como la brisa del mar reflejada en el cielo rojizo.
Entre
dos luces, como espejos de agua estaremos juntos, siempre juntos corriendo la
vida sin apremio.