Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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sábado, 2 de marzo de 2013
Volver a ti
Volver
a ti, quiero entrar más adentro de la espesura de mi vida para aprender
despacio y sin apuro a buscarte donde te dejé cuando mis naves desgarré sola en
la playa dejando en ella tan solo mi huella borrosa.
Gritando
tu nombre en mi silencio hondo, vuela a lo alto para que llegue a ti, mi amor
es tuyo y en mi voz se sentirá una lágrima de nostalgia.
Volver
a ti, vienes hacia mi, me enseñas recuerdos en los que nos entregábamos uno al
otro, me haces señas con las delicias vivas del pasado, invitándome.
Me
dices desde allá lejos que hagamos lo que quiero, unirnos al pensarte y
entramos por el beso que me abres.
Volver
a ti, ya, en este instante del hoy, no quiero separarme más de ti, de esa gran
transparencia de ti en mi.
Siempre
estarán abiertos en mi ser albergues vastos, mínimos, donde guardarte y así
podrás volver a mi, a mis celdas de la memoria y sus llanuras.
Volver a ti como canta el río en la sed
del silencio y el anhelo y como lenguas de fuego se consumirán al estar juntas
nuestras formas fundidas en el tiempo inagotable.
Aprieta
mis deseos con tu pasión de viento.
El
sol será mañana un plato de lujurias y tú serás mi boca y mis manos quedarán
desgajadas de rocío al sentirte otra vez junto a mí.
Volver
a ti, desgrana como antes el gris de tu mirada sobre mis ojos y desprende mi
angustia de mi alma toda haciéndome sentir tu abrazo de sentimientos hondos y
mansos.
Eres
y seguirás siendo en mis días de tormenta la claridad que brillante atraviesa
nubes y en la placidez del agua alegras mis días sintiéndote mío.
Volver
a ti, cabalgando en vientos de perfume y oro para consumir tus besos de
mariposas y miel, haciendo brotar en mi alma parca todo mi amor pleno.
Quiero
que como lentas gaviotas de porcelana, planeen sobre mi cuerpo ansioso tus
manos de blancas sombras.
¡Qué
sensación tan profunda surge de mi alma!
Vuelve
a mi, escucha mi grito desgarrante que nace desde mi piel y mi sangre.
Plenitud sublime
Plenitud
sublime, integridad insuperable es vivir amando como la única razón y la
verdadera expresión de ser la misma Vida.
Amor
tan sublime que nada expresa, tan inmaculado que brilla por el infinito, así es
el amor que por ti siento, teniendo en mi laúd cantares y en el rosal de mi
cariño, flores.
Plenitud
sublime de vivir, amor que llena mi ser con infinita alegría, pon en mis versos
el tesoro de las alboradas de plata, de los mediodías de oro y de las tardes de
escarlata.
Dame
a beber la poesía en el raudal de inspiración que es fragor de lucha en el día
y en la noche meditación.
Plenitud
sublime, plétora excelsa que como un himno todo lo ennoblece, todo se agranda a
sus clamores, el firmamento resplandece, la tierra se colma de flores.
El
amor, el verdadero, nacido de mi alma sonora con la armonía de flotantes alas,
desciende por diáfanas escalas a bañarse en la fuente bullidora.
Plenitud
sublime, que hace que la inspiración se colme de recuerdos excelsos de los
momentos en los que estuve entre tus brazos, riendo entre vibrantes notas.
Siempre
hay estrellas que brillan en la noche de mi alma cuando pienso en ti.
El
deseo y el amor en un instante de semblanza nos conducen al espacio con las
alas de todas nuestras canciones para llegar hasta altas nubes plenas de
radiantes ilusiones.
Plenitud
sublime, grandiosa en su clamor, dilata el paisaje y un temblor de encaje pone
en el follaje.
Amor,
luz que el cielo envía como poesía de la noche fría, luz toda dolor por ser
toda sueño de blanca belleza.
Plenitud
sublime, inesperada, sorprendente, apasionada, con instantes de gozo y de
pasión, nuestras almas se buscan por nuestro diferir como por un camino donde
no hay despedidas.
Y
al final, el hallazgo, el contacto, la unión pura brotando como río sin cauce
en un agua quieta y sólo estaremos tú y yo, uno y uno, en un solo rostro, amor,
que les sonríe.
Plenitud
sublime, en lenta y arrobada calma buscamos la unidad, labio con labio,
acunándonos unidos en una paz cierta y plena.
En
mi sueño de poeta me visto de estrellas para brillar para ti y nos abrazamos
unidos en carruaje de cristal donde nos amamos con pasión en nuestro Universo
de amor en el que el silencio nos une.
Amor en vuelo
Amor
en vuelo, extendiste tus alas emplumadas de seda áurea y comenzaste tu búsqueda
desde las altas cimas tratando de encontrar el amor, el verdadero, el sentido,
el profundo.
Avanza
por los cielos, acortas distancias, viajas con el viento en total silencio, a
veces cantas canciones de ensueño, brotan de tu alma poemas dejando puertas
abiertas para que yo entre en tu corazón de almizcles y dulces.
Amor
en vuelo, te busco en el horizonte grave, oteo distancias para encontrarte y
así abrazados guarecernos en nuestra cueva de amor.
Prometo
no esconder mis alas, con ellas cubriré tu cuerpo amado haciendo un nido cálido
y pleno de amor.
Nos
encontramos en las cimas del beso sin dudas y sin mañanas.
En
el vértice puro de la alegría alta, multiplicando júbilos por júbilos, por
risas, por placeres.
Apuntando
en el aire las cifras fabulosas, sin peso de tu dicha.
Amor
en vuelo, a ti se llega por ti.
Te
espero.
Yo
sí que sé donde estoy, mi lugar, mi lar de por vida, pero no sé donde estuve
contigo, allí me llevaste tú, eres de otro mundo y en tu devenir e ir me buscas
con febril ansiedad y me depositas sin yo mirar nada ni aprender el camino,
sólo estar contigo, mi andar es el tuyo y cuando tú partas otra vez ¿Qué puedo
hacer yo sin tan sólo verte partir?
¡Qué
desterrada, qué ausente, es estar donde uno está sólo!.
No
quiero cielos nuevos, yo quiero estar donde estuve contigo, volver a tus
brazos.
Amor
en vuelo y mientras no vengas tú en mi búsqueda yo me quedaré en la orilla de
los vuelos, de los sueños, de las estelas, inmóvil.
Porque
sé que donde estuve, ni alas ni ruedas ni velas, llevan.
Todavía
van extraviadas porque sé que donde estuve, sólo se va contigo.
Sola
en mis noches escribiré para ti mis versos, los compilaré quizás en un libro
que tú nunca leerás porque no llegará a tus manos.
Cuando
repaso algunas de mis estrofas, el corazón se asombra de tanto amor que ofrece,
las quiero por ingenuas, piensan que vuelan solo porque mi frente rozan sus
alas de mirlo.
Las
quiero por audaces, vuelan altos, yo sé que en sus anhelos hay horizontes para
los mundos y los cielos.
¡Llevan
todas mis ilusiones, volando como insecto de luz en sus canciones!
Amor
en vuelo, búscame siempre como alma sonora de armonía de flotantes alas, tráeme
silencio azul en tus etéreas alas que descienden hacia mí por diáfanas escalas
entre ecos halagadores y música de ritmo sin fin entre inspiración única y
sagrada.