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Estrellas peregrinas


Estrellas peregrinas que como flechas perfumadas, lanzarán mis palabras y en poemas de amor viajarán hasta tu alma. 
Dulces estrellas de la pasión, ojos de luna, corazón suave y tierno que te llama desde la lejanía distante sin ver tus ojos de amor.
Primero fue un poema de amor, luego otro y luego otro.
Sobre las costas de tu espíritu se fueron amontonando mis versos.
Estrellas peregrinas, que me llevaron hacia ti y tu voluntad fue cediendo como una ciudad asediada y las venas de tus sentimientos se abrieron como flores. 
Estrellas peregrinas, mágicas y maravillosas que nos llevan al infinito desde que aquel poema de amor primero te colmó el alma y como los poemas son cosa de magia y vida, enamorarnos es lo insólito hecho realidad. 
Estrellas peregrinas, lleven mis poemas a las almas que grácilmente las reciban y las amen flotando liberadas por los anchos espacios de todos los crepúsculos, como si fueran nubes escritas por el viento. 
Estrellas peregrinas, despacio, como soplo leve, alterno, entreguen a mi amante mis palabras de amor, escritas en un ritmo de mi vivir soñando. 
Estrellas peregrinas, que en el espacio inmensurable llevan el mensaje de amor celestial e intrasmutable e inspiran sublimizados versos que con efluvios recorren el orbe hacia ti con sus luces brillantes. 
Estrellas peregrinas, a las que llevadas por vientos cósmicos les confié mis deseos de que mis versos vuelen a mi amor plenos de esperanza para que no sean sólo un sueño. 

Revelaciones


Revelaciones son tus cartas de amor, cuando me miras mis ojos son llaves, el muro tiene secretos, mi temor, palabras y poemas.
En la noche sueño en estar a tu lado, las palabras son claves, son llaves para que nuestros cuerpos sean siempre un amado espacio de revelaciones.
Revelaciones, solamente en la noche las escribo en mis poemas, he pedido, he perdido el amor único y esperado, como en alegrías y pesares de naufragio de letras.
He implorado tanto, desde el fondo de los fondos de mi escritura, en ceremonias de días y semanas, buscando que tu amor se despertara y me encontrara. 
Revelaciones del hoy y del mañana entre las cenizas del alba te veré llegar a mí entre pétalos de flores y sonrisas tiernas y calladas, entre hierbas invisibles con perfumes secos.
Revelaciones de las sombras de los días a venir, esperando siempre tu dulce llamado, entre luces de querer y cánticos de amor. 
Revelaciones como voces cantando que van vestidas de pájaros, llevando mis poemas a los confines del mundo. 
Revelaciones de quien salta en el vacío, de estrella en estrella, de quien ama el viento y tiene la memoria iluminada, galería donde vaga la sombra de lo que espero.
No es verdad que vendrá. No es verdad que no vendrá.
Revelaciones de un corazón misterioso que en el umbral de mi mirada, espera, ahora, la dulce presencia del ser amado, no la cornisa de la niebla, sí en el cielo azul, diáfano y puro, despertando la flor que se abre al viento. 
Revelaciones de poemas que no digo sin explicar con palabras de este mundo el amor que late profundo en lo hondo de mi ser.

Sueño de amor


Las canciones de amor que no quisiste te las ofrecí con mil amores, con mil querencias y las rechazaste.
Soy la no bienamada, de la que no quisiste aceptar su amor aunque tú, quizás, sin darte cuenta,  me estabas queriendo.
Sueño de amor, te guardé en mi mano, para que no te fueras, ¡eras de hielo!
Hoy, extiendo mi mano, nada tengo, nada. Sólo el frío que te recuerda y esta lágrima que me quema.
Sueño de amor, no puedo seguir buscando tu rostro en el viento, invades cada noche mi cuerpo y mi alma y haces que cese mi calma.
Sueño de amor, inexistente, inexpugnable, el imposible, me hace perder en un mar de duda, me ahogan mis lágrimas mudas, ¡me acaba en este dolor!
Sueño de amor, olvida mi nombre, borra mis te quiero, pero en el aire permanecerá mi voz y mi recuerdo.
Sueño de amor, con un corazón de gema en cada mano, ¡estaba hasta hoy!
Ya no pienso más en ti, no sueño contigo, no quiero más anhelar mañanas dulces que no existirán.
Sueño de amor, tú, sí tú, sueño roto, realidad esquiva, efímera fantasía, hada de la melancolía, quédate igual conmigo flor de un día, que todo, todo, de ti espero aunque ya no existas.
Sueño de amor, el que viste túnica de cristales apenas aparece.
Gotitas de felicidad, aparecen cuando se ha florecido plenamente casi escondido donde los corazones laten fragantes.
Amor de colores fulgentes, por el desnudo universo, por el tejido de nubes, ¡amor de siglos amantes! 
¡Siglos de perfumados palpitares! 
Sueño de amor, de fragancias amadas, está el universo cubierto, está el telar de soles.
¡Siglos de amantes ausentes!
¡Sueño de amor lejano, distante, desnudo, solo con encuentros y desencuentros olvidados ya y no presentes, ¡mi alma se llena de sombras y mantos! y sus puertas se abren por el silencio y la ausencia del amor soñado.