Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
Páginas
▼
viernes, 5 de abril de 2013
Sueños no olvidados
Sueños no olvidados, tanto tiempo sosteniendo recuerdos,
viviendo de la memoria en aquellos rincones silenciosos, quietos y calmos.
Mis pensamientos se mezclan con el murmullo del viento,
llevándome a sueños no olvidados entre bandadas de visiones de tiempos gozados.
Quiero sentirlos ahora, pensarlos, irme con ellos a
sosegados sotos donde podré revivirlos en un ardor de volar a pasados de otras
dimensiones.
Sueños no olvidados, gozados en un temblor de hojas y
gotas del cielo que una a una se posan en ellos para no soltarlos y así
recordarlos siempre.
Sueños no olvidados, no efímeros ni fugaces, plenos de
rumores, de sones, de músicas y cantos, quedan pintados por pinceles, guiados
por mi mano, en mi alma, de donde los poemas y las palabras nacen y se
descubren en aquel papel en blanco.
Sueños no olvidados, envueltos en las frescuras de las
mañanas o en noches de luna llena, con
un cielo oscuro, cubierto de estrellas, plenos de amor y sentimientos.
Reflejos de un ayer que no se olvida, sonrisas
desdibujadas que de un hoy no los poseen, deseos de que lleguen a un futuro
incierto.
¡Cuánto daría para que estos sueños no olvidados dejen de
ser sombra del ayer!
Son como ráfagas de amor que se deslizan entre mi mundo,
convirtiendo mis pensamientos en torbellinos desmedidos de romances vividos que
como paisajes de mi vida en su camino son suelos no olvidados ni perdidos en el
etéreo pasado.
Sueños no olvidados, confluencia de amores que quedaron
aprisionados entre mi ayer y mi mañana.
Sueños no olvidados, están guardados en arcones secretos
como hondos y sentidos misterios en los que el tiempo los perfila con un
dulzura infinita para que no nos abandonen nunca.
¡Cuántos desvelos y sueños surcan mi alma! ¡Cuántas
ilusiones vividas y por vivir! Y estos sueños no olvidados labrarán el gran
proyecto de encontrar otros nuevos que nos llamen desde dichas futuras.
Una canción para el alma
Una canción para el alma, la que nos une y nos estremece
en un gran temblor de víspera y de alba.
¡No me recuerdes! ¡Siénteme! Hay sólo un trino entre tu
amor y mi alma.
Mis ojos navegan el mismo azul sin fin donde tú danzas.
Tu arco iris de sueños en mí tiene siempre pradera abierta entre montañas.
Una canción para el alma te la hago llegar para que en
desatada prisa vengas a mí, ya que una vez se perdieron mis sollozos y los
hallé abrigados en tus lágrimas.
Siente mi canción, es para tu alma, un ruiseñor la canta
en la mañana y el viento la lleva en vuelos por el aire y los ríos desde los
riscos la dejan en las playas olvidadas.
Una canción para el alma, para que menos me pienses, más
me ames.
Lo fácil en el alma es lo que tiembla al sentir llegar
esa canción, la de las palabras de amor, dulces y tiernas.
Para que te llegue sus arpegios, separa una por una las
costumbres, hasta quedarte vacante y suelto y la canción ardiente, galopante,
inminente, te inundará.
Una canción para el alma anhelante de ser escuchada por
ti, necesito que eso sea para ser dichosa.
Tú, atento, resplandeces con la canción que te festeja,
en la plenitud del acierto, en paz contemplas la plena consumación del amor en
pleno ardor, en sosiego en los acordes, preludios que te llegan a ti.
Una canción para el alma, entrégate a ella, mi amado, con
total amor, buscando claridad a través del misterio de síncopes, trinos,
aleluyas, son para ti, vienen del Hoy, van hacia el Mañana.
Cada estrofa de la canción es clara, habla soñando, sueña
que sueña, canta que canta y va hacia ti, delante de mí, ofreciéndote mi amor
profundo y tierno.
En nuestro camino toda la canción está en él.
Espera que cantemos juntos, unidos más allá del hoy.
Suena sin ser estrenada, sólo a nosotros nos estremece,
nos une y la reconocemos por ser la enviada del amor que nos lleva juntos en un
cenital esplendor, entre besos apasionados y ardientes, con ondas sucesivas de
entreluces vírgenes.
Mírate en mis ojos
Mírate en mis ojos, tú, el único, el amante que promete
los siempre, con alma colmada de besos que rodando como el mar se vive de ola
en ola sin miedo a repetirse.
Mírate en mis ojos, quiero una de tus miradas, para
enmarcarlas con mis recuerdos, quiero todas las miradas para saber que me amas,
para vibrar al son de tus ojos y no dejar de amarte.
Mírate en mis ojos, desde lejos y que tu mirada sea como
un largo puente uniendo dos orillas, tú y yo entrelazados por el milagro del
amor.
Nuestro anhelo es no tardar el encuentro y en altas
quietudes de altas noches, nos vamos acercando, trágicamente quietos, vibrando
tan sólo a través de nuestras miradas.
Mírate en mis ojos y verás reflejado en ellos, como un
lago azul y claro todo el amor que mi alma siente por ti.
Mírate en mis ojos, lee en ellos el amor que te
pertenece, hallarás la huella de esa grieta por donde entrarás a mi alma.
Mírate en mis ojos y encontrarás el muro de mi ser,
abierto para ti y mi alma allí te luce como estrella pura.
Mírate en mis ojos y llegarás al gran laberinto de mi
mundo que es todo tuyo y la felicidad te inundará como caída del cielo, como un
gran tul traslúcido y pálido.
Mírate en mis ojos y ellos te llevarán a la luz, de sol,
de júbilo seguro del alba hasta el crepúsculo, a claridades esperadas de gozos
y de placeres, a paraísos claros, a edenes mágicos de nosotros dos.
Mírate en mis ojos ¿no sientes el temblor de mi mirada?
Iremos juntos a los encantos de la noche, envueltos en los hechizos del amar
que moviliza brisas tiernas con vergeles dibujados entre celestes luceros.
Mírate en mis ojos y vive entre nuestras manos unidas
buscando un orbe nuevo donde haremos temblar el mundo.
Voces primeras, ecos de mares lejanos, ya la felicidad
está cerca, hollando nubes, cruzando hondos abismos, no tan remotísima, se
acerca a una velocidad de luz de estrella y nosotros dos seremos por ella,
tocados en esa dicha que plena de luz nos une desde el más allá.