Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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sábado, 6 de julio de 2013
Eclipse
Eclipse, eclipse de amor, como el sol y la luna ocultos uno con el otro en el cielo de cristal.
Nos cruzamos en un tiempo infinito y nos desvanecemos hasta convertirnos en uno sólo, paralizándose el paisaje, cambiando su luz, comenzamos a ser uno a uno, uno para vivir, te has fundido en mí.
No se entiende, todo es un silencio absoluto, que no sucede siempre pero la belleza nos inunda y al eclipsarnos nos hacemos eternos.
Las pupilas de todos los rostros buscan nuestra ausencia como si fuéramos un paisaje oscuro donde se interceptan la luz de dos astros que se aman.
Amor vestido del más puro color, rodeando el mundo nos encontramos enmarcando nuestros pasos cuando avanzamos uniendo todo lo bello y lo bueno del orbe con amor.
Las letras nos acompañan, nos guían, son una esencia que vela para que no desaparezcamos en la nada cuando nos encontramos y fugitivas centellas nos cuidan, revoloteando con sus reflejos y en el centro de un arco iris fulgura nuestro amor, encuentro deseado desde los innumerables tiempos.
Tu frío y mi fuego, juntos, cercanos, en una magia de ilusiones, en eternos instantes que unen nuestras almas brillando en la noche pálida nuestro pacto de estar en el espacio con nuestro destino invocando el sueño en nuestro camino.
Eclipse de espera, unión, esperanza, escena de colores.
Eclipse total de una vida nueva, de siglos de lucha, sosiego, letargo, unidos por fin, en un solo instante, en un canto de poemas que vuelan en un aire de amor puro y cristalino.
Eclipse, momento de pasión de dos seres únicos, tu amor es mi luz que en un momento eclipsado sigue irradiando inmóvil en lo azul de nuestros momentáneos encuentros.
La noche se aclara, la luz nos separa entre mar y cielo nos visita el alma.
Fantasmas de duda
Fantasmas de duda.
¿Por qué me atormentan con inquietudes insanas las dudas de que tu amor por mí no sea cierto?
Fantasmas de duda.
¿Cuál es la razón que sólo pienso en que no te voy a perder en lo venidero dejando mi corazón desgarrado y sin el caudal de dicha que aún lo inunda?
Fantasmas de duda.
¿A qué darle palabras a poemas de amor si tú no los lees, no ves lo que se ve, aún el poema está aquí completo para ti?
Fantasmas de duda.
¿Cómo no recuerdas todo nuestro amor que empezó en auroras cenitales ya que yo siento que en un víspero terminará pronto?
Fantasmas de duda.
¿Por qué siento que el futuro es distancia y qué poco a poco pierdo lo venidero ya no más ser es estar siendo los dos amándonos?
Fantasmas de duda.
¿Cómo evitar soñar con las promesas de ver en mi luna sus estrellas hechas de puras letras y de eternas escenas de amor?
Fantasmas de duda.
¿Por qué me someto a esta soledad con penas dibujando un mundo que no existe, un imposible espacio de reflejos, con el amor que anda sobre la lluvia o congela el sol para renacer de nuevo?
Fantasmas de duda.
¿Cómo decirte que mis mañanas están trémulas de voces que cantan el amor hacia ti, pero tú no respondes te has ido tendido en el río hacia otro lares?
Fantasmas de duda.
¿Cuál es la fuente del amor verdadero, la del agua quieta plena de verdades, sin prejuicios ni traiciones y sin huidas?
Fantasmas de duda.
¿Cómo llegar hasta ti, desnuda y pura, sin ansias, con mis miradas de amor y tú me recibas en tus brazos, feliz de tenerme sin preguntas con tan sólo silencios?
La duda, la indecisión, el no entendimiento, nos conducen a senderos oscuros y olvidados, pero permitiendo que la felicidad nos inunde en calma y por momentos, gozando y cantando el amor a la vida.
Volver a ti
Volver a ti, quiero entrar más adentro de la espesura de mi vida para aprender despacio y sin apuro a buscarte donde te dejé cuando mis naves desgarré sola en la playa dejando en ella tan solo mi huella borrosa.
Gritando tu nombre en mi silencio hondo, vuela a lo alto para que llegue a ti, mi amor es tuyo y en mi voz se sentirá una lágrima de nostalgia.
Volver a ti, vienes hacia mi, me enseñas recuerdos en los que nos entregábamos uno al otro, me haces señas con las delicias vivas del pasado, invitándome.
Me dices desde allá lejos que hagamos lo que quiero, unirnos al pensarte y entramos por el beso que me abres.
Volver a ti, ya, en este instante del hoy, no quiero separarme más de ti, de esa gran transparencia de ti en mi.
Siempre estarán abiertos en mi ser albergues vastos, mínimos, donde guardarte y así podrás volver a mi, a mis celdas de la memoria y sus llanuras.
Volver a ti como canta el río en la sed del silencio y el anhelo y como lenguas de fuego se consumirán al estar juntas nuestras formas fundidas en el tiempo inagotable.
Aprieta mis deseos con tu pasión de viento.
El sol será mañana un plato de lujurias y tú serás mi boca y mis manos quedarán desgajadas de rocío al sentirte otra vez junto a mí.
Volver a ti, desgrana como antes el gris de tu mirada sobre mis ojos y desprende mi angustia de mi alma toda haciéndome sentir tu abrazo de sentimientos hondos y mansos.
Eres y seguirás siendo en mis días de tormenta la claridad que brillante atraviesa nubes y en la placidez del agua alegras mis días sintiéndote mío.
Volver a ti, cabalgando en vientos de perfume y oro para consumir tus besos de mariposas y miel, haciendo brotar en mi alma parca todo mi amor pleno.
Quiero que como lentas gaviotas de porcelana, planeen sobre mi cuerpo ansioso tus manos de blancas sombras.
¡Qué sensación tan profunda surge de mi alma!
Vuelve a mi, escucha mi grito desgarrante que nace desde mi piel y mi sangre.