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lunes, 26 de agosto de 2013

Regocijo



Amar es dulce regocijo
de dos almas unidas
por un sentimiento especial
que palpita profundo
en los corazones exaltados
por gran emoción.

Es alborozo,

calor,
agitación,
arrumacos interminables,
besos que brotan con frenesí
entre dos seres
 lánguidos de caricias
y promesas eternas.

Regocijo,
aroma que ilumina las mañanas,
 me seduce…
se perfuma la ilusión
 con deleite.

Un olimpo de tentadoras fragancias,
 inminente consecuencia de estar juntos,
 muy juntos
 los dos.

Regocijo,
melodía que acaricia,
con alegría,
 los sentidos,
que me fascina y modula la ilusión.

Un cosmos de irresistibles sonidos,
 inminente consecuencia
de tu voz.

Regocijo,
felicidad y jubilo,
 ópalo
que resalta sus colores,
me cautiva…
se encandila la ilusión…
 un infinito de seductores tornasoles,
 inminente consecuencia
de tu fulgor.

Regocijo,
que desboca los latidos,
me convoca,
se inflama la ilusión…
Un caos de irreprimibles instintos
inminente consecuencia
 de tu ardor.

Elixir que inmortaliza el sentimiento,
me sublima,
se melifica la ilusión.

Un paraíso de dulcísimos encuentros,
inminente consecuencia
 de tu sabor.

Regocijo,
como una luz
que se encuentra con otra luz
 y queda iluminando el mundo
sin que nada se toque,
 es el milagro
de que nada puede ser recuerdo
porque el recuerdo
es la pena de si mismo,
el dolor,
 el tamaño del tiempo
porque todo lo nuestro
 fue eternidad,
relámpago.

Regocijo,
sonidos que acarician,
instintos que convocan,
arrebatos de emoción,
 aromas que iluminan,
fulgores que cautivan,
laberintos de ilusión.

Rendida a tu presencia,
 inminente consecuencia
del prodigio de tu amor.

Regocijo,
regodeo,
entrega total
del uno en el otro,
 amando tenazmente,
 desesperadamente,
ya que quien ama,
  otorga lo que siente.

Se pinta lentamente la tarde rojiza,
el aroma de tu perfume
 el ocaso matiza,
 mientras la luna de su escondite,
 lentamente asciende,
mientras se escucha
 de las aves su última melodía.

Melodías nos rodean
y en mi alma
surcan ideas,
frases,
poemas de amor
entremezclando sus letras,
 deshilvanando sus palabras
entre pétalos de caléndulas
y magnolias en flor.

Las tiernas azucenas
juegan al ritmo de nuestro amor
 y al amarnos
 parece que las estrellas
 del cielo cayeran.

Escribimos juntos
en el aire
 con nuestro fresco aliento
como si fuera un libro,
escuchando el cantar del viento
 que nos arrulla
para que conciliemos el sueño
con total regocijo.