Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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lunes, 21 de abril de 2014
Herida de amor
Escuchemos juntos
una dulce melodía,
armoniosa que nos
permita
danzar juntos con
ansias
de seguir viviendo el
hoy
hacia un futuro pleno
de promesas.
Herida de amor,
mis pasos te seguirán
buscando
como visiones de
sones acompasados
y correré a regiones
ignotas
en un pentagrama
vacío que busca
y no encuentra sus
notas
que en lejanías se
esconden
y se guarecen
en frondas de tupidos
follajes.
No lo entiendo,
no logro entender
como se puede herir
de esta manera,
¿por qué después del
sol radiante,
la fría noche se hizo
eterna?
y él, en quien creí,
estalló como una copa
de fino cristal en
mil pedazos
que impregnaron el
aire
en un vacío
irrecuperable.
Ciertamente prefiero
lo que parece ser
amor
y dejarme cegar con
tu infinita
luz que me consume.
Herida de amor,
cuando escucho tu voz
y mi corazón lleno de
lamentos
comienza a golpear
aceleradamente mi
pecho.
Quisiera tener alas
para volar
y estar a tu lado
para acompañarte y
apoyarte.
Cuantas más piedras
te arrojen más alto
haré mi pedestal de
gloria para ti.
Lo importante es
levantarse
¡fuerza!
¿Por qué siento que
mi mundo
está apartado entre
soledad
de soledades
entre mil noches sin
lunas?
Herida de amor,
la lluvia desgrana
el gris de tu mirada,
mi angustia se prende
en cada gota
agonizante.
Herida de amor,
tú me regalas el
recuerdo de tus ojos,
plomizos y
aleteantes.
Eres el fino aliento
de la aurora
y un abrazo de
sentimientos mansos.
Herida de amor,
eres en mis días de
tormenta,
claridad que perfora
nubes.
Herida de amor,
eres la placidez del
agua
que en mi piel
revolotea
y mi sangre te llama
y te siento mío para
siempre.
Corazón con alas de
ciudad.
Voz de horizonte y de
queja solitaria.
Ojos de jacarandá
madurados en la
nostalgia.
Herida de amor,
no quiero que el sol
me despierte,
quiero seguir soñando
contigo,
tu recuerdo y tu
figura
las tengo en mis
ojos,
clavadas como dos
luceros,
te tengo a ti en mi
alma
y prendido en mi
corazón.
Laberinto de sentimientos
Laberinto
de sentimientos,
me
condujiste con tu mirada ardiente
y tu
voz susurrante,
con
arte y embrujos
al
sendero sin salida,
atrapando
mi corazón.
Trazaste
muy bien la ruta a mi alma
con tu
sonrisa única
que me
dejó sin aliento ni respiración
y tus
palabras dulces,
colmándome
de amor.
Laberinto
de sentimientos,
tus
ojos atraían los míos como un imán
y al
hablarme me hacías temblar
como
pájaro herido
y con
gestos desprendidos en tus manos
acompañaste tus miradas
y en tu
pícara sonrisa mecías mi alma.
Laberinto
de sentimientos,
me
cercaste, me atrapaste,
sabías lo que hacías,
integraste las palabras
a tu
plan de seducción
y como
en un extraviado concierto
mi alma se rindió.
La copa
del sentimiento
se volcó
al acercar tus labios
y un
escalofrío profundo y lento
casi me
consumió.
Laberinto
de sentimientos,
me
conllevan a sonidos que acarician,
instintos
que convocan,
arrebatos
de emoción,
aromas
que iluminan,
fulgores que cautivan,
cuando estoy junto a ti.
Quiero
que seas mi verso,
mi
númen, mi inspiración,
quiero
que seas estrofa armoniosa
en este
laberinto de ilusión.
Me has
conducido
a
escondites secretos,
puertas
levadizas, trancas con cerrojos.
Nos
hemos perdido
entre
el laberinto de la esencia
y la
luna nos conduce
en esta
extraviada espera,
afanados
por encontrarnos,
nunca
para salir,
siempre
para quedarnos.
Laberinto
de sentimientos
que en
una eterna quimera
despistando
la vereda de los labios,
del
beso perfecto
que
rasgue de la soledad
que se
reboza en el desierto de lo incierto.
Así es
el laberinto de los romances,
siempre
presente,
nunca
al alcance
de
quienes no suelen perseverar
el
verdadero tesoro del amor
al que
nos lleva a la alegría,
a la
esperanza, al despertar de la vida.
Laberinto
de sentimientos,
me
haces volar la imaginación,
me
provocas placer, dulces anocheceres,
sonrisas
en mis sueños
al
sentir el calor de tus besos.
El
mundo nos inunda
con su
luz en la alegría dúctil de la vida
en
nuestro laberinto,
sólo
nuestro
que
recorremos unidos
entre
crepúsculos y auroras
vislumbrando
naufragios de silencios.
Más
allá de los círculos del tiempo
en
relojes atávicos,
renacen
las campanas de la bruma
que nos
conduce atravesando espacios
a
nuestro nido de amor.
Noche larga
¿Por
qué la oscura noche es tan larga?
¿Cuál
es el misterio
de que
nos inunde
la
tristeza y la soledad?
En la
noche larga
la
sombra de los cipreses
es como
un grito en la niebla.
Se
alzan al cielo
sin
saber la razón
coro de
voces descalzas
que se
posan
sobre
las copas oscuras de los árboles.
Yo
sueño contigo, amor,
con que
tus manos
se van
perdiendo a lo lejos
como
dos trémulas alas
tras la
negrura del cielo.
Noche
larga,
sin ti
mi vida es soledad de soledades,
mi
corazón está solo
como un
rosal sin colores.
Si
viera tus ojos
en esta
espera apesadumbrada
volcaría la alegría
con
canciones de primavera
y se
trocarían en lumbres
mis
soledades en sombras.
¡Cómo
sueño las horas azules
que me
esperan
tendida
a tu lado,
sin más
luz que la luz de tus ojos,
sin más lecho que aquel de tu brazo!
Noche
larga contigo a mi lado
sintiendo
a mi amor florecer
en la mística voz de tu canto:
notas
tristes, alegres y hondas
que
unirán mi emoción a tu rapto.
¡Oh!
Noche larga, regada de estrellas
que
enviará desde todos sus astros
la más
pura armonía de reflejos
como
ofrenda nupcial a mi tálamo.
Noche
larga
que con
un velo de recuerdo
se
enlaza, apretado
y nos
mira en estrellas dormidas
desde
el cielo en nosotros rondando.
Se ha
callado la idea turbadora
y me
siento en el sí de tu abrazo,
ya la
noche no es tan larga
porque
convertida en un solo murmullo
se
interna en mi alma cantando.
Es la
noche una cinta de estrellas
que una
a una a mi lecho han rodado
y es mi vida algo así
como un
soplo ensartado
de
impulsos plenos y pasionales.
En esta
noche larga, mi amor,
se han
unido nuestras risas
más blancas que el blanco
y ¡oh
milagro!
en la
luz de una lágrima
se han
besado tu llanto y mi llanto…
Se ha
quedado tu vida en mi vida
como el
alba se queda en los campos
y hay mil pájaros vivos
en mi
alma en esta noche larga de amor
entre
cantos sin tristezas ni pesares.
Ya la
noche no es tan larga
tendida
a tu lado,
entre
tus caricias
y el
gesto de tu abrazo,
en tus palabras
cuelgan rumores
parecidos
al lenguaje
que
llevas en tu boca de agua,
desde
el más quieto charco
al más
agreste risco.
Esta
noche se ha ido casi aurora,
casi
ronda de luna entre montañas,
noche
rasgada al tiempo repetido
entre
esencias altas y claras,
circundando de emoción
mi
espíritu todo.