Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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miércoles, 18 de junio de 2014
Después…
Después de estar juntos,
mi vida cambió,
tu perfume lejano
perdido en tu ausencia,
satura el recuerdo
de nuestras noches de amor.
Flotan en el aire letras,
sílabas,
surgidas de una pluma mágica
que suenan
como dulce melodía
como escapadas
de mi alma
hojas frescas del adiós.
Después del letargo imprevisto,
impredecible,
que arrastra en sus alas
minutos y horas
vividas ya lejanas,
vivo hilando ilusiones
y sueños
para encontrar ese imposible
amor verdadero.
Debes marcharte
con tu gris ausente,
con tu piel de viento,
con tus alas asfixiantes,
con tu amor que ata.
Después
comenzaron los adioses,
lentos,
enredados,
sin explicaciones
ni tuyas ni mías,
adioses de lágrimas
y de cantos tristes
y riendo
y llorando
nos separamos una vez más
sobre el agua del adiós
de soledades insalvables,
de distancias imperdonables.
No hay más nido,
tú volaste,
fuiste un cuento,
un sueño roto,
un espejo sin reflejo
atormentado muñeco de papel,
seguiste tu sueño solitario.
Después
la página en blanco
se tiñó con letras,
poemas,
frases,
surgidas de lo hondo de mi alma
que renace otra vez,
despierto entre dulces músicas
antiguas
que suenan como fantasías de
metal,
como agua fresca de manantial.
Después
quisiste volver
pero no encontraste
lo que ayer dejaste,
ya otro amor
como gran alma mágica
tocó a mi corazón
y río
y canto,
soy feliz otra vez,
veo el horizonte
desde otros brazos
y cierro los ojos
y escucho rumores
y caricias nuevas,
tú ya eres
tan sólo una voz lejana.
Después
ve tú donde quieras,
sigue,
si quieres creciendo,
yo ya tengo nuevas ansias,
nuevos latidos
que bailotean en mi alma,
ya no existes,
te siento
como una sombra.
Ahora vivo
el momento más perfecto,
tan sin par,
tan verdadero,
tan único,
tan buscado,
es la hora de soñar
lo que anhelé por siempre,
exultante de pasión,
tan plena de deseo
de ser amada,
de ser acariciada
y besada,
regalándome vida.
Después
encenderé la lámpara de las
promesas
y del amor deseado
y mis labios
no estarán más solos
ya que en delicias de besos
estarán impregnados,
besos presentidos
y deseados.
Después
el fino aliento
de un querer apasionado,
de una entrega total
que sin querer
brota
como un río de caricias.
Después…
todo,
vivir sin miedos,
dudas ni llantos.
Alegrías y pesares
Alegrías
y pesares
colman
nuestra vida en el ayer,
ayer de
ayeres, en el Hoy,
en
instantes imprevistos, impredecibles,
insospechados,
a veces
insólitos y sorpresivos.
Alegrías
entre risas, carcajadas,
envueltas
en tibias felicidades del corazón,
dejando
caer suspiros leves,
entrecortados,
a tu
pecho que los recibe con alborozo
y
palpitares de amor.
Pesares
que como mantos oscuros,
tenebrosos,
a veces
trágicos, dolorosos,
nos
rodean, nos acosan de desgracias
ya
sufridas o por sufrir.
¿Por
qué nos cercan?
¿Cuál
es la razón de no dejarnos vivir
entre
dichas y dulzuras?
Alegrías
y pesares,
mantos
de llantos entremezclados
de
risas y sombras
entre
bóvedas de experiencias vividas.
En mi
corazón hay un rincón muy íntimo,
como
una antigua sala
llena
de recuerdos,
como
piezas delgadas y delicadas
que en
este otoño de mi vida
se
arremolinan intactas
para ir
y volver,
volver
e ir,
de
pedacitos vividos
a salvo
del olvido.
Alegrías
y pesares
es en
el tiempo inusual y absurdo
que nos
transportan como trastornos
en el
tiempo que se fue
y en el
que viene.
Pese a
todo es, sin embargo,
hermoso
y sorprendente
ya que
es la consecuencia
de
vivir estando enamorada de la vida.
Alegrías
y pesares,
a veces
pletóricos, nos hacen vibrar
como un
viñedo en tiempo de cosecha,
un olor
a tierra cuando llueve,
es un
todo enlazado
entre
hilos tenues
de
temblores vividos.
Y como
velo de paradojas
me
hacen rondar,
vibrando
hacia ti,
quiero
y necesito tus brazos,
tus
vehementes besos,
aún
cuando después desaparezcan
y los
pesares manen
como de
una fuente
de mi
alma rota y herida
por mil
cristales.
Desde
el viento del crepúsculo caigo
y de
mi pluma surgen
los
versos más tristes y apasionados
que tú
me inspiras.
Alegrías
y pesares,
he
estado contando
las
vueltas de mis días o cualquier día,
entre
muchos otros,
simplemente
sintiendo el agrietamiento
de la
superficie ritual
de mis
tiempos pasados.
Con mi
imaginación subí a las montañas,
bajé
hasta los altos ríos,
ya
estoy de vuelta,
de
buscarte por lugares insólitos y desnudos
y el
pesar inundó mis días.
Voy a
escribir ensayos,
con
fórmulas secretas donde exorcizaré el tiempo,
pasaré
mis gerundios por tus ojos
y en mi
corazón cubierto de sol y niebla,
capaz
de absolución y condena,
con
ternura pertinaz
y con
todo el amor feroz
que me
de más alegrías que pesares.
Voy a
escribir ensayos cabalísticos
acerca
de nuestro gozo y placer
vividos
en completa y expuesta desnudez
de
nuestras almas unidas.
Danza circular
Danza
circular,
bailo la vida,
siendo
lo que soy,
una y
otra vez,
me
renuevo
con las
estaciones del Universo
y mi
cuerpo es el cuerpo
de todo lo que es.
Yo soy
la que soy,
una con
el gran Sol,
soy esa
esencia que nunca morirá…
a pesar
de desangrarme por el camino,
viajando
los senderos
que
eligió mi corazón.
Danza
circular,
rítmica,
audaz a veces,
sensual
otra, lenta o vibrante,
pero
siempre plena
aún
bailando conmigo misma
pero dedicada a ti, mi amor.
Danza
circular,
la bailo
de madrugada
con la
espiral de la luz…
bailo
hasta que el fuego sagrado
de la noche se enciende,
me
libero y me desapego de todo,
apego
con la música del cielo…
¡Ven,
acércate, baila conmigo
la
hermosa danza de la vida!
Danza
circular,
apasiona
el aire y vuelve
leve la sed del amor,
nacen
los versos
entre
caligrafías de perlas
en un mar de pasión
irradiando
encantamientos
y
concediendo dones
como la
dulzura de la miel,
la caricia del musgo,
el
fuego del mar.
Danza
circular,
entre arabescos
de luz,
entre
nervaduras del cielo
y
abrazos de agua.
Danza
circular,
arremolina
sentimientos
y me
deja en un espacio único,
mágico,
irreal,
imantando el alma
con
geometrías vegetales
y tules
de plata
enredados
en mi piel.
Danza
circular,
es
contigo que estoy, amor,
disolviendo
la fragua
de la
pena que quema,
movimientos con resplandores,
sin los
siete velos,
sí con
estrellas migratorias
en
arterias doradas,
palpitando
árboles
y cuerpos enramados
en
remolinos y ascensiones.
Danza
circular,
la
música nos envuelve
entre capullos
concediéndonos
el don de amar
y se
mueven resplandores
como
vuelos de arcángeles sin espadas.
Mis
pasos son pasos de una danza,
bailo poesías
entre
colores y movimientos,
fogosos e intensos,
creando
espumas, nubecillas,
jardines
celestes, corolas blancas.
Danza
circular,
que
comienza antes de que llegue el día,
labradora,
la aurora se levanta
entre estrellas rezagadas
que con
sus luces
recorren
los cielos
por el mar que aún va a sembrarlas.
Estalla
la danza
entre
mil sones redondos
de eterna magia y esplendores,
estallan
en los espacios claros,
cubriendo
de mitos
que la
luz guarda.
Danza
circular,
eterna
y sentida,
todo baila,
brazos,
manos, pies y dedos
y hasta
los ojos y labios
tiemblan
en rítmicos parpadeos
y
balbuceos de amor
y
cubren su verdad guardada
en lo
profundo de su seno
con latidos
gozosos
y palpitantes albores.