Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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jueves, 19 de junio de 2014
Ser
Ser
para ti lo anhelado,
lo
esperado,
el
amparo en tus momentos de tristezas,
la paz
en el umbral de tu vida.
Ser
fiel reflejo en la claridad
del
alto espejo donde nos miremos juntos,
llenando
tus ojos con el cielo infinito
del
sentir el mutuo amor
que
siembra en nuestros corazones
llamas
de rosas entregadas al viento.
Ser
tuya,
toda
tuya,
entregarme
en tus brazos cálidos,
perfumados
de espigas
y que
tus manos me guíen
a las
cumbres del lucero.
Ser el
reflejo de tu sonrisa,
flotando
en el devenir continuo de la vida,
tu paz
de intactos cristales
liberados
de ruidos y de sombras.
¡Ah!
¡Si
pudiera ser el manantial de tu dicha,
que
suavemente mane
para
sentirme amada y protegida!
Ser tu
espera y tu cercanía
para
que mis palabras
te
lleven a mi silencio
y entre
suspiros entrecortados
hacerte
sentir el amor que me inspiras.
Ser en
ti todo sentido,
todo un
pensar
y
grabarme en tu mente,
estar
en tu corazón,
en cada
latido y convertirme en tu presente.
Quiero
ser parte de ti
en todo
momento,
dejando
tus espacios libres
pero sí
podernos fundir en un mismo fuego,
ser un
solo cuerpo
en una
misma esencia.
Ser en
tu vida
algo
más que un instante,
algo
más que una sombra
y algo
más que un afán,
sí ser
en ti mismo
una
huella imborrable,
un
recuerdo constante
y una
sola verdad.
Ser en
tu vida
una
pena de ausencia
y un
dolor de distancia,
algo
más que una imagen
y algo
más que el ensueño
que
venciendo caminos llega,
pasa y
se va…
Ser en
tus labios la risa,
ser el
fin y principio,
la
tiniebla y la luz,
la
tierra y el cielo.
Sed de lo inefable
Sed de
lo inefable,
de lo
sublime,
del
amor único y verdadero,
el que
nos conmueve el alma,
del
afán y anhelo de estar contigo,
junto a
ti.
Sed de
sentir tus besos en mis labios,
con el
dulzor de una caricia,
de un
frescor de agua límpida y pura.
Sed de
lo inefable,
de lo
indecible,
de lo
impronunciable,
sed de
secretos compartidos,
de
abrazos íntimos,
apretados,
de diálogos tiernos,
como de
estrellas que vienen de otra vida.
Sed de
lo inefable,
de lo
inenarrable,
sin
poemas de amor,
ya que
cuando te marchas solamente
quedan
sombras que dejaste,
de
palabras invisibles,
sin
labios,
escritas
en papeles.
Sed de
amor,
del que
me vela con un tul de luna
y me
transforma en un cisne que soñando vuela,
contigo
muy lejos
para
vagar por los caminos de luces y de sombras,
de
estelas estrelladas.
Sed del
sueño mío,
de
estar en los brazos aquellos
a
quienes entrego mi alma.
Sed de
lo inefable,
de
buscar donde saciar mi ansia
de
sentirme amada,
sin
dudas del mundo
y de tu
amor como milagro insólito e inesperado
que
colma ansias y deseos ocultos
como
prodigios perdidos
de
siempre y encontrados al fin.
Sed de
ti,
de tu
piel,
de tu
mirada,
de las
auroras compartidas
en un
gran mundo de luces,
sin
oscuridades y miedos.
Sed de
lo inefable,
de lo
perfecto,
del
lugar al que tú me llevas
desde
el vasto azul sobre la tierra
donde a
mi alma virgen perfumas
y
viertes en ella luces,
flores
y un aroma vago
que la
inunda de amor.
Sed de
lo inefable,
de la
placidez,
de la
pureza,
de la
tierna espera,
solamente
de ti,
porque
se que me voy contigo
al
mundo nuestro,
pleno
de signos y de señales
para
que no nos perdamos
nunca
más.
Transmutación
Transmutación,
cambio
sin fin,
que te
lleva a ser alguien diferente
en un
ir y devenir continuo,
evolucionando
hacia lo inexpugnable
del
mundo interior.
Transmutación,
conversión,
la piel
se transforma en otra piel,
en un
mundo inédito
que nos
lleva a una metamorfosis del amor,
transportándome
a una abierta risa
de
depurados cristales,
saliendo
airosa de ciénagas
de
olvidados amores del pasado.
Transmutación
de un ser frío,
altivo,
arrogante,
en una
mujer soñadora
que
vive el cálido romance del amor
que
desea inspirar y desatar
en un
loco frenesí que la arrebate.
Alteración
de un corazón roto
en uno
palpitante y gozoso
que sueñe
y se estremezca
entre
los abrazos
anhelados
y esperados de ti,
el de
mirada ardiente,
el que
me hace sentir
presa
abandonada
al
albedrío de sus fuertes brazos.
Transmutación,
mis
brazos quietos e inmóviles
se
transforman en alas enlazadas;
en
espumas nacaradas
mis
manos se convierten
y en un
sortilegio del sol
mi
cuerpo se graba
en el
ébano azul de tu mirada.
Cambiante
vida la mía,
transmutada
hasta el fin,
buscando
al caer de la tarde
que
nuestras almas se fueran
a la
orilla del mar
y en un
beso se unieran,
donde el
cristal de mis sueños
la
realidad partiría en mil trozos risueños
y mi
amor cantaría en nuestras almas
vibrando
en unísono canto.
Transmutación,
cambiar
la lejanía por el abrazo nuestro
iluminado
por sueños
y
suspiros de amor.
Transmutación,
dame un
corazón nuevo,
no
acerado,
donde
morar pueda este nuevo amor,
corazón
con calidez,
dulzura
y goces eternos.