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Mientras te espero…


Mientras te espero…
mi cuerpo tiende a caer,
mi mente no quiere reaccionar,
mis palabras mudas estarán.

Te esperé…
ansiosa de tu regreso,
pero siento la trágica fatalidad
de no ser más
que una marca en un cuerpo
que huyó de mi lado.

Mis labios se han secado,
sedientos de tus besos,
sin ellos
es austero el firmamento.

Mientras te espero…
has dejado tu marca
en el fuego de mi pecho.

Florilegio de mi pulso enamorado,
que dirige cada hueso de mis dedos
que rasgan las cuerdas del violín
 mientras te espero.

Sabes ya que no eres,
hoy, aquí, más que el recuerdo de tu planta,
que un día arrastró
la arena que llamamos tiempo.

Tú, ahora, en mí
eres hoy, sólo huella de tu huella,
de aquella
 que marcaste entre mis brazos.

¡Sensación de retorno!
Pero, ¿De dónde?
¿Dónde?

Allí estuvimos, sí, juntos
para encontrarnos y amarnos,
pero las presencias de siempre no bastaban.

Los besos se quedaban a medio vivir
de nuestros labios,
no sabían volar en una plenitud total.

Mientras te espero…
escribiré versos,
versos que desgarren el alma.

En su primer intento,
versos que simulen estrofas,
pero tú,
eres la poesía que pierdo.

Mientras te espero…
 recuerdo mi mirada mirándote,
sentía paraísos,
virginales jardines de ti,
donde ahora, sin luz, ya no se puede entrar.

Por eso, nos marchamos,
se deshizo el abrazo,
se apartaron los ojos,
dejaron de mirarse,
para buscar el mundo donde nos encontráramos.

Y, de pronto, nos encontramos,
Sí, allí.
¿Cómo fue el encuentro?
¿Fue como beso o llanto?
¿Nos hallamos con las manos,
buscándonos a tientas,
con los gritos clamando,
con los besos que el vacío besaban?

¿Con choque de materia y materia,
combate de alma contra alma,
que a fuerza de contacto se convirtió
en victoria gozosa de los dos,
en un prodigioso pacto de amor
de tu ser con mi ser, enteros?

Mientras te espero…
 sucedió el milagro,
tan sencillo,
como una luz que se encuentra con otra luz,
y queda así iluminando el mundo.

Y aquí, dentro de nuestras almas,
pervive el prodigioso saber que nos hallamos
y que mi dónde está
no sufre memoria.

Inspiración divina


De mi alma surgen
desde el fondo secreto de mi interior,
palabras, frases, poesías de amor,
que me dan todo lo necesario
para querer seguir viviendo,
en el Hoy y en el Mañana.
Como por una ventana
salen al exterior buscando anhelantes
papeles en blanco para volcarse en ellos.

Inspiración divina

¡Ah! Si no fuera así,
quedarían agazapados en mi interior
como un mar marmóreo de arena triste,
De vocablos sin sonidos.

Inspiración divina

Imágenes de sorpresas mágicas,
alfabetos en hojas sin tachas,
Puntas de agua,
monosílabos brillantes
Sol
Luz
Yo
No
Que para siempre se clavan.
Versos de esperanza noble,
clausulas blancas,
lentas,
pasan sin cesar.
Gran retórico el vapor de olas,
compone con ellas de celestes temas,
odas lejanas.

Inspiración divina

Y la escritura más rara
la que llega y ya se fue,
la indescriptible,
la rápida y fugaz
la que con plumas veloces
sobre otras precipitadas borras,
apenas escribieron lo escrito,
Por otras olas.

Inspiración divina

¡Ah! Si no fuera por esa ventana,
las páginas,
las páginas de color
serían siempre las mismas.
Los poemas de amor están durmiendo
en praderas de papel
sobre la grama menuda
de la letra de los libros.

Inspiración divina

Cuando repase algunas de la estrofas mías,
mi corazón se asombra de lo escrito,
¿Es verdad?
Lo escribí sin darme cuenta.
Mis poemas llevan todas mis ilusiones,
volando como insectos de luz en sus canciones.

Inspiración divina

Mis poemas así los inspiraste tú,
mi numen,
mi amado amante,
los quiero por ingenuos,
porque vuelan alto,
los que nunca se cansan,
de llevarle a los siglos,
las hojas de la mañana,
pluma tras pluma.

Inspiración divina

Necesito beber la poesía,
en raudal de inspiración,
que es fragor de lucha en el día,
y en la noche meditación.
¡versos, con ímpetu alado,
al ideal ascended
y en las estrofas verted
con amor al mundo entero.

Rencores de un adiós


Rencores de un adiós
Por qué aparecieron en silencio,
Doliéndome el alma y el corazón
Esta oscuridad distinta y los jardines
Sembrados de légamos.
Que vagos sonidos retornan si ecos.

Rencores de un adiós
Veo paredes al fondo del lago,
Sus ventanales describen el tiempo,
No soy el dolor golpeando muerte
Ni la diferencia golpeando luz.
Ahora que el aire me posee,
Debo encontrar la verdad.

Rencores de un adiós,
Quisiera que atendieras todos mis sentidos nuevamente
Quisiera sentir tu ser rodeándome en tus brazos,
Pero ya es imposible,
Ya que los rencores afloran y duelen
Hoy quisiera que tus ojos me quemaran nuevamente
Me mataran sin rencores con sus grises ausentes,
Con su piel de viento, con pasión sin límites.

Rencores de un adiós
Aquí estoy bajo la desgarradora soledad
De tu recuerdo consumiendo mis temores,
Devorándome mis gritos bajo tu piel
Fantasmal y traicionera
Que me ahoga en rencores desde esa
Distancia tan presente.

Rencores de un adiós
Me arrancaste la carne en cada abrazo
Con rencores sufrientes y dolorosos
Yo no sé definir en la distancia…
Si estas presente y me matas
Con tu ausencia desgarradora.

Rencores de un adiós
Que golpean en mi mente
Y me dejan sin aliento
Más por eso yo presiento
Que nuestro amor está en suspenso
Rencores de un adiós
Que mi mente se niega
Y mi corazón siente
Que tú ya estas ausente.