Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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lunes, 12 de octubre de 2015
Dicha
Dicha
Porque la dicha que está
unida a el amor se completa con él.
A veces desgarradora en
dos llega con el miedo de su
virginidad inconquistable.
Anhelante de verse
conquistada, me necesito para ser dichosa lo mismo que ella,
yo entre sonidos dulces,
vibrantes, de amor, estruendosos, de ansias de sentirnos unidos,
abrazados hasta el fin con
los besos, con la pena y el pecho se conquista en la famosa lides, entre gozos
parecidos a juegos donde tienen espacios
fabulosos,
la dicha de amarse con
pasión y libertad.
La inspiración surge como
un torbellino de cascada silenciosa,
con poesías de amor para
ti, amante.
Haz que mis labios te
hagan llegar las palabras de amor que te escribo.
Sacúdeme las bases de mi
sangre y haz aparecer mi nombre en el cielo,
con dicha de ser una única
amante tuya.
“Cuando
abrí la puerta
el perfume lejano de tu ausencia
me acaricio la piel”
Tus palabras
Tus palabras
Tus palabras de amor
vibran en mi,
como briznas de heliotropo
recién nacidas,
me enloquecen, me hacen
titilar,
me hacen temblar en un
sonido solo,
tan de cristal y oro
perfumado,
el aire que te cerca la
garganta,
que temo despertar en tus
pupilas ,
por no apoyar mis ojos en
el aire.
Tus palabras son cánticos
unánimes,
el brillo de mis bienes ya
logrados,
ya te encontré el aire
azul de tu sonido,
para el vuelo de palabras
que mi alma las necesitaba,
como nada en el mundo.
Por ti renací, con
esperanza renovada,
amaneciendo acunada en los
sones cálidos de tus palabras.
Te necesito siempre,
te quiero a mi lado
abrazándome,
el amor en su cúspide más
alta , estrechándome con tus palabras.
“Me
duele el alma,
anida
el trueno cuando
tu
cuerpo se va”
Tus manos
Tus
manos
Lentas como gaviotas de
porcelana planean sobre mi cuerpo,
ansioso tus dos manos de
blanca sombra y delicadas líneas.
Tus suaves caricias
bautizan mi frente afiebrada ,
dibujan mi cara pobre y
triste,
entibian mi cuello muerto
porque tú no estás mi lado.
Cual hambrientas
sensitivas,
con suavidad de blancos
jazmines,
tus manos cuajan mis
senos,
doloridos de deseo
y en borracha entrega agitan
la soledad que se deben.
Mis formas inanimadas,
viven, tiemblan, se hacen
carne,
bajo el cincel embebido,
de tu pasión noble y pura
.
¡Qué sensación tan
profunda!
¡Qué grito de amor
desgarra mis poros
y mi sangre!
Manos frágiles y suaves de
vuelo tarde
y de caricia, detén tu giro
de espuma de amor,
sobre mi cuerpo, mira bajo
tu rostro,
allí brota mi alma parca,
allí vuelve mi amor pleno.
“La
pajarera
del
tiempo abre sus alas.
Marcha
el reloj”