Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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miércoles, 28 de octubre de 2015
Letras poéticas
En tu presencia nacen mis
palabras,
porque el placer sublime de
mirarte
en un impulso poderoso
me inspira los poemas.
En silencio labras
con tu presencia fecundar
al arte liberando el caudal
de mi emoción que fluye
en inspirada y lírica eclosión
en cada verso.
Cadencias poética,
por todo lo que tú inspiras,
nuestras almas se llenan,
se atan,
se enciman y en las noches
te sueño
y veo letras
en un ir y venir desde ti.
Mi poesía eres tú
y es tal la armonía
que emana de tu visión
que la veo en el arcano
de la mente mía,
vertiéndose en el verso
que yo creo resplandeciendo
en el azul vacío del
fantástico mundo
que poseo en la raíz
del pensamiento mío.
Letras poéticas,
mi verso es una lágrima,
que fluye solitaria,
manando del dolor de no
tenerte,
es ráfaga nostálgica
que hallando va en mis penas
su triste inspiración
idílica y cálida
tañendo mi tristeza,
desgrana una canción.
Letras poéticas,
mi verso es una queja,
una queja sin mengua
que anida en mi dolor,
es una queja lenta,
es una queja honda
que viene del amor.
Tú eres mi númen lejano,
eres un ansiado despertar,
muy lejos estás
pero te acerco en el día
que comienzo a llevar.
Te vivo,
te siento.
Cadencias poéticas
cuando te escribo mis
letras,
te dejo rimas y cantos,
te dejo mis palabras,
mis caricias en prosas,
caricias en verso,
mi esencia encendida,
los fuegos del amor que
vibran
y crecen en el día a día.
Tú,
mi poesía,
mi magia,
mi sueño y mi ilusión,
eres mi cielo estrellado,
eres el mundo todo.
Letras poéticas para ti,
toma mi poesía,
embriágate en mi clamor,
va colmada de amores,
de mis rosas con espinas,
de mi amor
hasta los confines de los
recuerdos.
En búsqueda de…
Mi
vida transcurre
en
una búsqueda sin fin
de
añoranzas perdidas,
poder
sonreír entre lágrimas,
sentir
al máximo anhelos deseados.
En
búsqueda de vivir sin miedos,
en
triunfales signos de libertad,
sin
guijarros ni cuestas,
en
sueños del orbe
duraderos
y profundos.
¡Oh!
quiero
seguir hollando
veredas
sin tropiezos,
pastos
tiernos,
arroyos
límpidos
hasta
encontrarte a ti
entre
los aires del sol,
haciéndome
surtidora de hojas de amor,
golondrina
de la noche,
narcisos
perfumados
y
reír y llorar contigo.
En
búsqueda de agostar los sueños,
donde
los rincones se cortan
y
los fatales ángulos desaparecen
en
su sed de infinitud
llegando
desde lejos hasta ti.
Veremos
cielos altos,
con
sus variaciones de colores
que
prometen caminos
para
no andar,
sólo
flotar tú y yo
en
alegría silenciosa.
En
búsqueda de percibir tu presencia
para
unir nuestras almas,
mirándome
en tus pupilas
y
percibiendo la magia de tu sonrisa.
Aunque
sea solamente
por
un instante ser tu oasis
y
perderme extasiada
en
tus brazos.
En
búsqueda de un deseo atávico
que
me induzca a ir hacia ti,
desde
lejos por ciudades y valles.
Verás
en mis ojos la dicha
y
en mis labios la sonrisa,
saber
que me amas
alcanza
para lograr
la
excelsitud de la vida.
En
búsqueda de ese breve instante
recobrado
de la distancia,
vivir
la emoción de tu proximidad
en
alegría fabulosa.
Estamos
en el aire
y
el sol nos da
triunfales
signos de libertad
donde
el tiempo se va desgranando
en
gotas que inundan nuestra alma toda.
Porque
nosotros somos
llamados
a amarse en posesión lenta,
al
final en nuestro paraíso
que
es la vida y es el mar.
Ni un movimiento
Ni un movimiento,
la inmovilidad absoluta,
seré como estatua de sal,
alta y enhiesta,
en medio de la nada
y haré que mi mundo gire
a mi alrededor y sin
movimientos.
En la quietud absoluta,
veré alargarse hasta el
infinito
mi vida rota en mil
cristales
puros y límpidos.
Ni un movimiento,
emanando de mí el más puro
amor
que está esperando darse
con total y absoluta
entrega.
Porque no sólo debemos vivir
sino honrar la vida.
Sola, muy sola,
pero sin soledad interna,
en mi alma las letras,
los abecedarios,
siempre quieren lanzarse al
espacio
para llegar allí lentamente,
sutilmente,
sin apenas unirse sin
palabras
de este amor sentido,
a las hojas en blanco
que las atraen como imanes
brillantes y anhelosos.
Ni un movimiento,
llegó el momento,
debe pasar la vida ésta,
la del hoy,
en quietud como un remanso
de aguas
que vienen corriendo,
danzando hasta la orilla,
a mis pies,
para reconfortarme el alma,
esta alma dolorida y triste
que con total desapego
hirieron sin culpas ni
razones.
La vida nos presenta a cada
instante,
en lapsos impredecibles,
situaciones no esperadas
que revolotean a nuestro
alrededor
dándonos fríos helados
de inviernos crueles
o estíos venturosos y
cálidos
como tentadoras sensaciones
de amor puro.
La felicidad es un instante mágico
que debemos gozar
plenamente,
nos invade de improviso,
en el momento no esperado,
el que nos atraía sin saber
el porqué.
Ni un movimiento,
no esperen de mí, nada,
seré invisible para los que
me rodean,
no seré nada,
no seré nadie,
seré sólo yo,
con mi interior colmado de
amor
y ansias de ser amada.
Mi espíritu,
aún dentro de un ser
inamovible vibra,
ríe, llora,
canta y ama.
Ni un movimiento hacia el
exterior,
ni un murmullo,
mi voz queda y callada,
pero movilidad intensa,
impetuosa,
en torrentes caudalosos
espera al que me hará
estremecer
y romperá en mil pedazos
el mármol que me envuelve
y los azogues que me ahogan,
llevándome hacia lo
esperado,
al mundo de amor
que inundará mi alma
regocijada del haber
esperado.