Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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jueves, 10 de diciembre de 2015
Sólo tú lo sabes
¿Cómo decirte
desde tan lejos qué te extraño?
¿Cómo decirte
desde tan lejos qué te extraño?
¿Cómo explicarte mis sentimientos hacia ti
y no encuentro palabras
para definirlos?
¿De quién eres si abres los brazos
y me enseñas la alta imagen de ti?
¿Acaso de la vida,
o del viento,
o de lo inexistente?
Sólo tú lo sabes
¿Por qué te amo?
¿por qué te pienso?
¿Porqué te siento
tan mío si estás tan ausente?
¿Qué luz me guía
que sigo tus pasos
y no los puedo alcanzar?
Sólo tú lo sabes
¿Por qué has vuelto
los misterios al revés
y tus enigmas nunca entenderé?
¿Por qué estás tan cerca
y eres tan inalcanzable?
¿Por qué no puedes venir hoy o mañana,
o dentro de mil años?
¿Cuándo esta larga espera
llegará a su fin?
Sólo tú lo sabes
¿Por qué cuando tú vengas hacia mí,
murallas ,nombres,
tiempos se quebrarán todos
traspasando por el gran umbral
de tu amor?
¿Hasta cuándo té buscaré
por detrás del destino,
no en tu espejo,
no en tu alma
ni en tu mirada,
detrás, más allá.
¿Porqué aún espero tu voz
desde las estrellas,
por espejos o túneles
por dónde puedes venir?
¿Cuándo me llamarás
como un milagro incógnito
sin respuesta?
Sólo tú lo sabes
¿Por qué eres el más alto riesgo
múltiple y airado,
tú y tu vida en la mía?
¿Cuándo dejarás de ser
un constante cambiar
y podré yo vivir en tu mañana venturoso
o seré sólo yo algo para ti
de un día tuyo
cuando lleguen a ti nuevos amores?
¿Por qué me prometiste caricias,
tiernas esperanzas,
cuajadas de ternuras sobre el desamor?
Sólo tú lo sabes
¿Por qué derramaste
sobre mí aromas de miel y canela
inundando mi cuerpo
de dulces placeres?
¿Cuál es la razón
que sin suaves reproches
te alejaste de mí
en la calma de la noche?
¿Por qué soy para ti
en tu vida tan sólo una flor perdida
entre juncos y magnolias?
¿Cuál es el motivo de ser yo
para ti invisible,
es que acaso soy,
sólo una sombra?
Sólo tú lo sabes
Cuando creces me arrastras
y me muero en tu silencio,
me hundo en el cieno,
y espero el momento
de renacer otra vez
a la luz de un nuevo amor.
Un rincón de mi vida
Un
rincón de mi vida,
allí
estarás tú,
en un
escondite en mi alma,
sólo y
reprimido.
No
quiero que golpees
con
desesperación
la
puerta de mi fantasía,
sólo
dame el silencio
que me
conlleva a un ritmo carismático
de
soledad que ansía algo más.
Un
rincón de mi vida
lo
ocupas tú,
el que
fue,
el que
era,
el que
nunca será
mi amor
verdadero.
Tenías
para mí
gotas
de agua amarga
escurriendo
por la pendiente del crista,
buscando
mi fragilidad de mujer.
Quédate
allí,
en el
rincón más oscuro de mi vida,
así no
mojarás
mis
sueños con cada mirar.
Deja
que mis minutos
se
vayan de tu vida,
que mis
horas no te busquen más,
que hoy
me pueda esconder
en la
casa de los días y mañana
podré
emprender una huída
al
lugar de los años
y no te
tendré
más en
el rincón de mi vida.
Mi
ahora pasa,
sin ti
vivo el hoy,
instantes
de una supuesta vida
que se
irán a la esencia
de un
deseo de amor.
Recorro
el valle de los recuerdos,
de
aquellos remansos de tus dulzuras,
el
dulzor de tus palabras,
aquel
acento de tu voz
y me
doy cuenta de que te extraño
pero es
mejor
que
pase el tiempo eterno
en un
mustio alejamiento
y no te
encuentre más
en el
rincón de mi vida.
Te
quiero en el rincón de mi vida,
no como
sombra pareja
que me
sigue apenas raya el sol.
Quiero
olvidarte
en un
impecable adiós
a un
desconocido
en una
oscura lámina
de un
rincón de mi vida.
Eres
ahora
tan
sólo un charco mudo a mis pies,
te dejé
en una estacada negrura,
cruzando
concéntricas tinieblas
¡libre
al fin de ti!
¡tu
rincón en mi vida ya no existe!,
entreluces
doy por fin
con el
sendero que hollaré con fuerza
para
encontrar aquel ser
que me
dará su luz
y su fe
para no vivir
condenada
sin remedio
a tus
veloces fechorías,
pasiones
aparentes,
falsos
besos.
Vuelco
a mi blanca soledad,
blanca,
inmaculada,
ajena a
las falsas maldades,
malévolas traiciones
y como
leve hilo de vida
que
renace en la noche vuelvo a ser yo,
conmigo
misma inocente y pura
¿hasta
cuándo?
no lo
sé todavía,
hacia
un hoy corro,
hacia
un mañana
con
toda mi alma entera y casta,
sin ti
en ningún rincón de mi vida.
Y de a
poco surgirán otra vez los versos,
las
sílabas mudas,
se
oirán desde la lejanía
y los
poemas llegarán tejiendo amores,
reflejando
edenes,
esperas
no estrenadas,
caminos
buscados en una palabra
que en
el papel amanece
como
una virgen radiante.
Tal vez
Tal vez no me ames más,
te has ido de mi vida y mi alma
inundada de pena clama por ti.
¿Adónde se fue tu amor?
¿Por qué me has llevado a tu olvido?
Me has dejado sola,
en mi desesperación
y pesares pensando
sólo en ti.
Tal vez ya desapareciste
tras el telón de mi
vida,
ya no te veré ni te
sentiré más,
tus palabras se las
está llevando el viento
silente y frío,
en copos de nieve en
el espacio sin voz.
Tal vez, si,
yo te siga amando
hasta el fin de mis días
y mi corazón herido
palpita dulcemente
porque tú ya no estás.
Sola yo y tú quien sabe donde,
tu recuerdo me llena el pensamiento
y te traigo en el tiempo.
Tal vez,
en algunos momentos
recorro los caminos de la memoria
y solos los dos otra vez,
junto al mar,
riendo bajo la lluvia o en una noche
con un cielo calmo poblado de estrellas.
Sola yo…
soy trueno y relámpago por no tenerte,
y me vuelvo viento,
brisa y agua fresca
y retrocedo en el tiempo
cuando nos amábamos.
Tal vez mis días
están poblados de tu presencia,
el pasado abre sus puertas.
Hoy es ayer
y tú estás conmigo,
lo que es real ahora
es tan solo un sueño.
¡Qué vacío tan grande!
lleno de silencios,
yo sé que no estás,
ya sé que te has ido.
En mí llora un lamento,
gime cual nota de un arpa,
de un amor que me devora
y se halla oculto en mi alma,
mi llanto cae como un manto,
mi tristeza es un tul impregnado de amor,
mi amor es mi corazón herido
que palpita sin cesar
buscándote en mis recuerdos lejanos.
Te extraño y en mi nada
¡tú eres todo!
Tal vez,
queda solo la sed,
el silencio,
ningún encuentro.
Tú has dejado en mi alma perfume de
lilas
y cuando me mirabas mis ojos
eran llaves para abrir el muro
de nuestros secretos
y mi temor eran palabras,
poemas,
que te llevaban lejos.
Sólo tú,
tal vez,
hiciste de mi memoria
una viajera fascinada,
un fuego incesante.
Tal vez,
siempre tu serás mi amado
espacio de revelaciones infinitas.