Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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miércoles, 23 de marzo de 2016
Vivir sin ti
Una agua no pausada sí cantaba
Se allega por tus manos a mi pecho
¡oh! rió sin espumas tan alzado, que moja las
veredas de mi cielo!
Sin ti ya no soy nada, soy una hoja
sumergida en el agua
Que corre apresurada en tu búsqueda
Ya que vivir así no es vivir.
VIVIR SIN TI
Vivir sin ti no es vida,
Vuelve a mi pronto con todo tu ser,
Reclamando tu amor. Te necesitó
Te amo no me dejes nunca más sola
Porque la niebla torva el silencio de la
soledad
VIVIR SIN TI
Los signos que tu voz que me reclamaban,
Despertaron mi ternura y mi requiebro
¡qué Umbría en verde valle,
Que collados!
¡ qué rama sumergida en niebla y celos!
VIVIR SIN TI
Un requiebro del aire se recuesta
Sobre el linde sonoro de tu seno
¡o el blando corazón que yo apetezco
Que llora si llorando me desvelo
VIVIR SIN TI
Muerta de amor en lecho entibiecido,
Pasto de celo en huerto clausurado,
Corazón por tus flechas percutido
Vuelve a mi pronto amor mío
Mi mamante eterno.
VIVIR SIN TI
Hacia estoy en tus islas en calladas
Esperándote sin tregua y con hincón
Ya que hambrienta de amor soy una llama
Que tu cuerpo por pábulo reclama
VIVIR SIN TI
Ya no puedo vivir más sin ti
La soledad me apabullo
Puedo morir sin estar muerta
Solo pensando que estoy sin ti.
Amor perdido
Amor perdido,
¡qué dolor!,
¿sabes?
¡Perder al amor!
Es como arrancarte el
corazón
en mil pedazos
y toda la luz del
alma.
El amor se lleva en
lo hondo de la sangre,
el sol que te compaña
y te reviste,
brazo en que te
apoyas
por el camino incierto
del vivir,
escudo que te
resguarda el pecho
de muertes o
borrascas.
Amor perdido,
¡quiero llorar entre
escombros!,
nos separamos tú y yo
en la cuesta para
siempre.
¡Algo de mi luz en el
polvo se ha perdido!
El miedo a no poder
encontrarlo
ahuyenta de los ojos
las palomas del sueño
entre clamores de
lloros y penas,
apurando en la breve
llama
la inmensidad del
tiempo.
Amor perdido,
ha de haber un portal
sin cerrojos
por donde podré
entrar
y como atisbando
de a poco te buscaré
entre la raíz de los quebrantos.
Otearé para estar
otra vez contigo
desde las colinas
cercanas
y veré el fulgor que
tú irradias
desde la lejanía
y así secarás las
fuentes de mi llanto.
Amor perdido,
en la flor te
recuerdo
y amorosa te exalto,
guardando en mis
entrañas
los bálsamos de tu
amor
y mi secreta lumbre
que ilumina
de a poco mi pecho
cansado
se refugia en el
orillar del mar
bajo las blancuras
del astro.
Amor perdido,
¡que hundimiento del
mundo!
Un gran horror a
columnas quebradas,
tiempos sin imágenes,
cielos intemporales,
entre estíos e
inviernos.
Amor perdido se extinguieron
las alegrías,
las risas, las
danzas,
pero perduran las
frases de amor,
aquellas que te
escribí
con todo mi corazón.
Ahora, sin tenerte,
todo va hacia atrás,
la vida se va
quitando
frenéticamente horas,
minutos,
segundos de encima,
destejiendo,
galopando su curso
del lento existir,
queriendo borrar
recuerdos,
historias para hacer
otra vez el anhelo de
volver a empezar otra vez.
El futuro se llama
ayer.
Ayer oculto, secreto,
escondido entre
verdes follajes,
de esperanzas,
hay que empezar otra
vez,
reconquistar la vida
con toda el alma
y todo el corazón
detrás de aquellos
otros
ayeres conocidos.
¡Vamos hacia el
mañana
entre estrépitos
besos,
inventando las ruinas
del mundo,
de la mano tú y yo
por entre campos
florecidos
de amapolas
ondulantes!
Y ya no más amor
perdido,
amor encontrado entre
tactos,
abrazos, piel,
entregándonos al
palpitar de sentirnos juntos,
sin caos ni penas,
sólo luz y belleza
del vivir.
Amor perdido,
encontrado entre la
luz del alba
y las estrellas
escondido,
tendiéndonos las
manos para coger las nubes,
las flores, las alas,
los mil sonidos del
aire
para existir
flotantes en el puro vivir,
salvados por milagro
de no estar más
juntos
y así estrenar el
beso,
el amor,
sin sufrimientos ni
quebrantos.
Mar de lágrimas
Mar de lágrimas,
inunda mi rostro frío
colmado de sal,
tristeza infinita
que se arraiga en mi
alma
porque tú no estás a
mi lado.
¿Cuál es la razón de
llorarte tanto, amor?
La desazón de mi
espíritu
me lleva a llorar
a orillas del mar
en noches serenas y
cálidas.
Y lloré un río de
lágrimas
hasta quedar exhausta
y sin sollozos.
Mis heridas y dolor
se han ido ya
con las lágrimas,
me siento vacía
esperando el mañana
que me traerá un
nuevo amor
verdadero,
pleno de cariño
y ternura.
Mar de lágrimas,
en mi corazón todo lo
que existe,
ahora,
es sólo el dolor del
duelo
basado en la
nostalgia
de un amor pasado
como humo en el
viento
por el amor perdido.
Mar de lágrimas
que como gotas de
sangre
migran a mi corazón
fluyendo
a través de la
ventana del alma
con mis rotas
emociones.
Son sollozos de un
sueño
de un amor perdido
y que nunca pude
encontrar
en una búsqueda
eterna de ti,
mi amado,
mi pasión única.
Mar de lágrimas,
mensajes silenciosos
de esta vida,
columpiándose en un
dulce retraso
de un morir que no
perdona.
El destino se
estremece
en la punta de una
rama
cuando al pesar de la
gota
hace inclinarse a la
hoja
ya casi rendida.
Mar de lágrimas
en un puro silencio
se deslizan
suavemente
con su gran menuda
carga,
de tanto y tanto
cristal celeste,
de gotitas de dolor
y aflicción.
Mas no me doblego,
no me rindo,
me yergo
y me alzo entre luces
de diamantes,
en volandas me voy
en búsqueda del amor
soñado.
Morir, vivir,
equilibrio
estremecido,
son pausas entre vida
y muerte
creando en mi entorno
ondas de paz.
Tantas lágrimas
perdidas,
tantas huellas en mi
piel,
ya no rompes mi
silencio,
nada es igual que
ayer.
Mar de lágrimas
no puedo permitir
que el mundo gire
en el recuerdo,
puedo desafiar la
oscuridad
y vivir entregando mi
corazón roto
a quien no cree en el
amor.
Volveré a pensar en
el sueño
que por ti abandoné,
en un renovar de
alegrías
y gozos
mi vida se tornará
feliz
y placentera
entre soplos de aires
cálidos
en torno a ondas de
calma.
Mar de lágrimas
entre brisas frescas,
el alma siente
que pasa por ella
algo nuevo,
es el sendero a un
nuevo cauce
con un gozo nunca
sentido,
un verdor,
una alegría,
unas estrellas
y un río
que me lleva
a un nuevo mundo de
amor.