Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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martes, 3 de mayo de 2016
Tu recuerdo
¿Qué más
podría darme tu
recuerdo?
¿Adónde me llevó tu
olvido?
¿En verdad te extraño
cuando no estás a mi
lado?
¿Cómo sé que te tengo
siempre presente
en mi corazón
dolorido?
¿Por qué te pienso
en cada instante
del transcurrir de mi
vida?
¿Dónde te escondes
en los rincones
de mis silencios
quietos?
¿Por qué sólo tú
iluminas el camino de
mi vida
dejando ilusiones que
no pierdo?
¿Por qué tengo
el alma formando
imágenes
con tus recuerdos,
tus deseos,
tus pasiones?
¿Por qué tu amor
es como el fruto del
árbol
de todas las dudas?
¿Desde cuándo
transitamos juntos,
palabras abiertas
en el desierto
de las más hirientes
ausencias?
¿Por qué vivimos
tropezando
con los anhelos
inconquistables
y nuestros recuerdos
más dulces?
¿Desde cuándo se
desataron
estas tormentas
inclementes
en el submundo mío
de la soledad serena?
¿Por qué los años no
son distancia,
el tiempo y el
recorrido
no es más que el
sentir?
¿Qué es castigo y qué
es consuelo?
¿Por qué la distancia
no existe
y el estar lejos no
es real?
¿Qué es prisión y qué
es escape?
¿Por qué se rompió
el silencio entre
ecos,
sollozos y suspiros,
pesadillas y sueños?
¿Dónde se esconde
el viejo museo
de mi historia de
amor?
¿Por qué mi corazón
sangra
donde se clavaron
espinas
de desamor de mis
amadas rosas?
¿Por qué siento que
mi mundo
está apartado
entre soledad de
soledades,
entre mil y una noche
sin luna?
¿Por qué al final,
entiendo que la
distancia
no es más que
simplemente
el tiempo entre las
dos veces
que hablo contigo?
¿Por qué el amor de lejos,
amor lejano,
es la razón de mi
existencia?
Me pregunto
Me pregunto
en cada instante dónde estás,
si te has ido,
si no te volveré a ver ni sentirme
amada por ti.
En mi mente flamígeras ideas corren,
se cruzan,
se enlazan,
se entreveran,
se mezclan,
en una confusión de falsos errores,
dudas no claras,
buscando la causa del caos
que no me deja pensar en paz ni
sosiego.
Me pregunto
si todo el amor que volcaste en mí fue
cierto,
si tus caricias,
abrazos,
besos,
lo sentías al dármelo
con todo tu corazón y tu alma abierta.
¿Cómo es posible que lo intensamente
vivido
fue tan sólo un sueño?
¿Cuál es la razón de la dualidad del
ser
y no ser verdadero el amor que nos
unía?
Me pregunto si entre llegadas y
ausencias
presencias irreales,
tú el único y verdadero numen de mi
vida
me olvidaste por completo.
Mi amor fue frente a tu amor
como el mar frente al cielo
pasarán entre ellos vientos
huracanados,
tormentas desgarradoras,
lluvias imprevistas.
Me pregunto,
¿qué hago con este amor tan necio,
tan arraigado a mi corazón?
¿Qué hago con este amor
que necesita de tu existencia para
vivir,
de tu pasión para sentir?
Cierro los ojos
y como un milagro te siento a mi lado,
acariciada y besada.
Yo me pregunto por qué te echo de
menos,
por qué en mis noches ni brilla ni una
estrella,
por qué sin tu sol es triste mi amanecer.
Al no estar tú a mi lado me siento
perdida,
no sé qué hacer,
pienso en tu sonrisa, en tu boca,
en tus palabras,
pienso demasiado en ti
y por quererte tanto mi corazón
cabalga desbocado y sin riendas,
me has embrujado.
Soy como una luna triste
esperando el sol en su eclipse
como una canción de amor esperando su
bailada,
como esa guitarra arrumbada
deseando que alguien de nuevo la
acaricie.
Me pregunto mientras oigo el silbido
del viento
y las ramas del viento castaño
producen extraños chirridos
al rozarse si tú aparecieras otra vez
en mi vida
dibujando sombras ciertas
hacia mi alma triste y adolorida sin
ti.
Abriré causes nuevos,
derribaré murallas para que un alud
de mis palabras de amor desciendan
hacia ti.
Me pregunto en un torrente de lágrimas
como diluvio sin fin,
si te encontraré por aquella ancha
puerta
donde te esperaré siempre.
Y con un dejo de gozo y otro dejo de
lástima
por lo que tengo y por quien soy,
mis sueños se presentan sólo ante ti,
absorbiendo mis tormentas,
compartiendo mis pensamientos
que colman mi corazón.
Los fantasmas del recuerdo
Los
fantasmas del recuerdo,
esos,
los que pueblan mis sueños,
los que
me acosan en instantes imprevistos,
los que inundan mi alma
de momentos inolvidables,
los que
a su amparo,
en
breve tiempo recorren mi vida.
Los
fantasmas del recuerdo,
se
mantienen a veces
como
formas misteriosas
en las largas avenidas de mi existir
y
revivo paso a paso mis alegrías,
mis
desilusiones,
mis
pérdidas,
mis
amores,
mis
vivires.
Pasan
como un aire raudo
a través de espejos acrisolados,
rompiéndose
a veces en pequeños cristales
que se
estrellan entre los pensamientos silenciosos,
encendidos
de deseos de amar
que
emanan de mis recónditos adentros.
Los
fantasmas del recuerdo sacuden
las bases de mi sangre y aparecen nombres,
fechas,
lugares contra el cielo de mi alma
sobre
el muro que cerca mi silencio.
Me
llevan a la luz
que derroté en el tiempo del olvido,
el
limitado amor que se me ofrendaba.
Los
fantasmas del recuerdo
son mi apoyo de ayeres vividos,
desaparecen de pronto sin saber
por qué pero regresan y se funden uno a uno,
uniendo
los peldaños de mi vida,
que en
este otoño
ya han
alcanzado la cumbre del vivir,
escribiendo
las palabras ungidas de amor
para que inunden cielos
y horizontes por doquier.
Los
fantasmas del recuerdo
son signos que orillan mi hoy,
con un
temblor tocado de rocío
en un
viento por vientos perseguido
hurgando la raíz de mis sentidos.
Mis
sentidos crecen
al
acercárseme los fantasmas del recuerdo
y en
flamígeras imágenes por los aires
en
círculos amarillos van,
filosos
como piedras,
hundiéndome
en el frescor
de la creación primera.
Los
fantasmas del recuerdo
hacen
renacer vidas pasadas,
me
llevan al viento caliente
de estío vivido con intensidad en las orillas
del mar
embravecido.
Quiero,
tan sólo ir perdida por siempre
en los
momentos dulces y tiernos
pasados
como ráfagas fulminantes pero eternas.
No
quiero ver fuegos que me hicieron arder,
sangrar
de dolor mi corazón
y
derramarme en mares de llantos.
Los
fantasmas del recuerdo me hacen perder,
en
pocos instantes,
mi
albedrío,
encadenándome
a hechos sufridos,
plenos de deseos malsanos.
¡No
quiero que regresen todos,
sólo
los que me llevan a envolverme
en
capullos de felicidad y de dicha!
Los
fantasmas del recuerdo
arden en mi espíritu
como
una onda de fuego
y una
racha glaciar me toca levemente,
llenando
los espacios infinitos
de dudas que en mi hondo
interior aún perduran.