Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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miércoles, 8 de junio de 2016
La inútil búsqueda
La
inútil búsqueda,
es
esta la vía que recorro día a día para encontrarte,
y
ni tu huella hallo,
¿Dónde
te escondiste?
corro
anhelosa de existir,
siento
la trágica fatalidad, ser no más que una marca,
en
tu viril cuerpo que huyo.
Sabes
ya que no eres hoy, aquí, en este presente,
nada,
sino
el recuerdo leve de tu planta que un día,
sobra
la arena dejaste lo que llamamos tiempo.
Hoy
tu sólo eres huella de tu huella.
Tu
anhelado futuro para mí tiene,
tan
sólo la forma exacta de una huella.
La
inútil búsqueda,
En
mí no sufre memoria,
como
sufren las fechas, los nombres o la líneas,
nada,
nunca más estarás en mi recuerdo,
porque
el recuerdo es la pena de sí mismo,
el
dolor del tamaño del tiempo y todo es eternidad: relámpago.
Si
quiero recordar no sirve, solo vale vivir de cara,
hacia
donde, queriéndolo, buscándolo.
Me
sucede lo que el mundo quiere,
te
marchaste escapándote al ayer,
o
al mañana, no lo sé.
¿Ya
te cansa mundo, ser enorme sueño indistinto?
¡tantos
espacios, ofreces, invitación a los signos!
mi
vida ahora se encamina hacia la búsqueda de la felicidad,
gotitas
de momentos especiales,
junto
al nuevo amor,
que
me brindará todo lo que creí que me ibas a proporcionar tú,
me
equivoqué no volverá a suceder.
Dolor y desesperación
Dolor y desesperación,
mi corazón destrozado entre ríos de sangre,
que busco inútilmente porque ya no estabas a mi lado.
Inútil que te busque y te persiga.
Debajo de la piel de mis sentidos,
tu pisas nuestro amor ya destruido.
Esta carta de amor nunca leerás,
pero la infamia de tu engaño,
te perseguirá hasta el fin de tu vida.
Supongo que la vida te habrá golpeado,
tras la cruz del remordimiento.
No sería sincera si te deseara un mínimo del dolor,
igual al que me dejaste.
Dolor y desesperación,
eras tú el sabor de mi vida.
pasa un aire domado por donceles,
ramas verdes que cercan mi sosiego,
pasa un viento en mis labios,
que al despego ya ha guardado tu nombre en mi cofre.
recuerdo la planta de tu pie acariciando mi pierna
y la dulce potencia se tu brazo abrazándome toda,
sigo añorando el rosicler de tus mejillas cálidas y tiernas
y el subir de tu cuello a mi costado.
Y a pesar de tu larga ausencia te nombro en mi sueño,
rememorando el aroma de tus manos,
acariciando mi cuerpo.
Dolor y desesperación,
Tiemblo sólo con recordarte,
mi cuerpo anhela tu cuerpo junto al mío,
susurrándome, despacito, suavemente,
palabras que yo escuchaba embelesada y
estremecía, de placer y gozo.
Necesito recoger tu imagen primigenia que inquieta,
la vigilia de mis ojos
y respirar contigo el aire que tallaba tu presencia,
que ahora es tan sólo ausencia.
Naciste al son de mis deseos,
viola de amor, altar en Citerea.
A lo lejos vislumbro tu perfil,
modelado en blanda cera y tu cuerpo cincelado,
en nácar verde.
Dolor y desesperación,
¡Ay que dolor y tristeza,
me encierran en una envoltura,
transparente donde mis dolores,
mis pesares, mis penas,
mi llanto inunda todo mi derredor!
¿Por qué me dejaste sola,
a mí, a la que más te amo en la vida
y nunca jamás nadie te amara como yo?
Esta carta es para ti, como todas las otras,
nunca la leerás porque quedare impresa,
en el aire que respiras, en la lluvia que te moja,
en el sol que te calienta,
en el mar que te sumerge,
toda ella es un canto de amor,
que tus oídos nunca escucharan,
pero que estarán presente en todo tu existir.
Despojo de los sueños
Despojo
de los sueños,
lentos
rostros del artificio diario,
que
nos reconducen a caminos ya no existentes.
De
anhelos hechos trizas,
son
los días lentos, son ardorosas noches,
con
el ardor pecaminoso del desvelo,
que
en alta madrugada da, por fin,
con
el lecho vacío.
Y
así nuestra vida no parece vida,
desliz,
resbaladora, ni estelar,
ni
pisadas dejo atrás.
Despojo
de los sueños,
el
amor que ahora es tan sólo un momento,
de
gotitas de felicidad que nos inunda,
sin
darnos cuenta en instantes menos previstos.
Y
así nos vuelve a dejar sin avisarnos,
sin
descifrar el dolor intenso,
que
causa en mi alma.
Esta
carta es para ti mi amado amante.
No
quiero ser feliz en besos,
en
los labios, sin cesar,
inventores
de expendidos engaños.
Despojo
de los sueños,
ni
con el alma casi quisiera,
mi
alma torpe se va retirando,
poco
a poco ya de mí,
hacia
inevitables soplos del aire ,
por
el aire.
Feliz
seré mirando a la felicidades que susurran,
que
vuelan de la rama y del pájaro,
lentamente
olvidados de mí,
ya
sin memoria.
Feliz
por los caminos que cerrado tenía,
por
la envidia, por la burla, por la ceguera
y
se abren ante mí los vilanos.
Lo
que yo no acerté otros me lo acertaran,
me
hirieron, me lastimaron.
Despojo
de los sueños,
te
fuiste sigilosamente de mi lado,
sin
decir una sola palabra,
sin
un adiós.
¿te
acuerdas de los sueños de cuando estaban,
allí
delante?
¡Qué
lejos al parecer de los ojos!
Parecían
nubes altas, fantasmas sin asideros,
horizontes
sin llegada.
Ahora
míralos conmigo,
están
detrás de nosotros.
Si
eran nubes vamos por nubes más altas.
Despojo
de los sueños,
si
eran horizontes lejanos, ahora para velos,
hay
que mover la cabeza porque nos hemos pasado.
Si
eran fantasmas, siente en las palmas de tus manos,
en
los labios, la cálida huella aún del abrazo,
que
dejaran de serlo.
Estamos
al otro lado de los sueños,
que
soñamos a ese lado,
que
se llama la vida que se cumplió.
Nuestro
amor terminó, llegamos al límite,
en
que la noche nos separa.