Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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sábado, 31 de diciembre de 2016
Rescataste mi vida
Rescataste
mi vida,
tú, el
único, mi númen,
mi
inspiración divina
el que
no me dejó caer, ni doler,
porque me
envolviste en piedras verdes
de la
noche oscura
y me
devolviste
a la
vida serena y calma.
Como
vigía de mis poemas
hiciste
de mi alma un canto arrepentido,
sin temores, dudas ni falsedades
y me
llevaste a mirar mi entorno
con
inocencia
como si
nunca
hubiera
sido herida ni lastimada.
Rescataste
mi vida,
quiero
mirar tu rostro amado
para
que se aleje de mi
para siempre
el miedo del engaño
como un pájaro
al
borde filoso de la noche.
Ahora,
en éste mi otoño,
me hace
sentir como una niña
de tiza
rosada
en un
muro muy viejo
que
súbitamente lo borró la lluvia.
Rescataste
mi vida,
que
ahora mi corazón
se abre
como el retoño de una flor.
Todos
los gestos de mi cuerpo
y de mi voz,
hacen
de mi la ofrenda,
el ramo que florece,
el
viento en el umbral.
La
noche es de los dos,
se dispersó la niebla
y mi
memoria
es la sed de tenerte junto a mí,
en mi
fondo, en mi recuerdo.
Al
negro sol del silencio
tus palabras doran mi vida,
por eso
escribo, no estoy sola,
hay
alguien aquí que tiembla.
Rescataste
mi vida,
voy en
busca de quien soy,
peregrina
de mí,
voy a
la que duerme
en un
país al viento.
Rescataste
mi vida,
disipaste
la niebla verde de mis labios
y del
frío gris de mis ojos
y mi
voz, ahora,
a tu
lado, canta con amor tierno y dulce.
Arcano
sueño,
ahora, ya, no más aparecerá
el
antepasado de mi triste sonrisa
y hay
candados pero no llaves
y hay
pesares pero no lágrimas.
A ti te
debo todo lo que soy ahora,
tengo mañanas luminosas,
no más
noches sufrientes.
Rescataste
mi vida,
mis
manos enamoradas del viento
acarician
tu amado rostro aún ausente
y desde
mis espejos,
guardo,
en mi cofre de memoria
todo el olvido del ayer.
Te has
llevado mis angustias,
mis
miedos temblorosos,
mis
delirios hondos,
ahora
por ti baila la luz en mi sonrisa,
mis manos palpitantes
se
desnudan y te buscan
para
que me enseñes a vivir junto a ti.
Rescataste
mi vida
y mis
brazos insisten
en alcanzar al mundo
y la
danza salvaje de la alegría
inunda mi corazón.
Mis
esperanzas se renuevan,
mi existir es ahora un pájaro en alto vuelo
hacia un horizonte sin fin
y el
soplo de la luz
inunda mi mente
cuando
escribo las palabras de amor
que me
hacen sobrevolar
como
una dinastía de soles.
Soñar y recordar
Recuérdame
siempre
(Entre
las alegrías y las tristezas,
mi alma
te busca y te encierra
como el
vuelo del ave
encierra
el suyo preferido
en una
red de ansiosas
idas y venidas en su entorno)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(No
puedo olvidarte,
fluyes dentro de mí,
vas por
mi ser entero,
por mis
venas hasta mi corazón,
aún hoy
en la fervorosa negación
de tu
ausencia).
Sueña
conmigo.
Recuérdame
siempre.
(Quiero
estar junto a ti,
acunarme
en el cansancio
y en
él, tenerte entre mis brazos
aunque
no nos toquemos,
sólo
con nuestras miradas)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Mi
amor inmóvil, flor sin otoño,
está
siempre presente
en un
frenesí de quererte,
seguro
de no acabar
cuando
terminen los besos,
las
miradas, las señales)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Mis
palabras te llegan en un eco,
buscando
tu ser
y no te
encuentran,
retornan
al silencio esperándote
para
cumplir el anhelo impaciente
de
esperar tus tibios besos)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Deseo
que tu ausencia termine
para
tenerte a mi lado,
muy
junto a mí
en
nuestro mundo de lo prometido
que
enternece el alma
donde
oscilan los imposibles,
tan trémulos como cañas
en la
orilla de los ríos)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Eres
mi ser amado,
necesito
el ritmo de tu cuerpo
cuando
respiras cerca de mí,
tendidos
juntos en nuestra noche,
alargando
nuestras manos
para
sentirte a mi lado)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Vamos
sin prisas a nuestro paraíso celestial,
iluminado ya para que nuestro paso,
al fin
del día, gane la orilla oscura
donde
la felicidad nos inunda
y nos colma con júbilos,
con
besos, con placeres infinitos)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Apenas
te has marchado
y yo ya
te espero,
anhelo
todos tus movimientos,
tus
pasos, tus latidos, tus caricias,
sé que
volverás,
que una
nueva aurora
brillará
en mi existir
sin
vagas sombras ni infinitas distancias)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
Todo
sonido en eco tuyo
me lo
convierte mi alma
que te
espera,
sé que
vienes hacia mí
y tus
pasos se sienten
aún en
ese largo rodeo
que das
para volver.
¡Qué
dicha sin sonrojos
la que
corre por mis venas
al sentirte llegar!
Destello Azul
Destello
azul,
fulgor
del alma,
nace de
una fuerza extraña
de
asustar al miedo,
un agua
no pausada, sí cantada,
se
allega por tus manos a mi pecho.
Los
signos de tu voz que me reclaman,
despiertan
mis ternuras y mis requiebros.
Destello
azul,
luz que centellea en mi pecho,
te
siento y descubro
tu
resplandor en mis pupilas,
subiendo
a energizar nuestros deseos.
Pasa un
color alzado de laureles
desde tu mano ungida hasta mis dedos.
Destello
azul,
tus ojos que se abren en cielo infinitos
anegan
de esperanza mis deseos
mientras recorre un sol enamorado
las largas avenidas de tu cuerpo.
Me
enriqueces con tus estrellas
que me
guían por caminos de esplendor,
difundiendo
tu figura alta y enhiesta.
Destello
azul,
trasiego
la ternura de tus campos
por
acequias de celo a mi esperanza,
rocío amedrentado y puerta firma,
prados de libertad, hondos silencios.
Te
reflejas fiel con brillo propio,
dulce
boca que me transporta
a las
cumbres rojas del lucero
y a la
inmensidad verde y azul
de las
aguas mansas y tibias
que nos
guían por sueños nuevos.
Destello
azul,
que
vislumbra la sonrisa del amor
siempre sincero,
en las tardes pausadas
donde
las lluvias guían la barca de los cuentos.
Tú
iluminas mi claridad,
el
llamear de mis anhelos
y
percibo el perfume de tu ágil cuerpo.
Destello
azul,
esperan
procelosas las auroras,
las lumbres cenitales,
los
crepúsculos,
todo
ese mundo que se llama amor.
Crece
libre en las ramas perfumadas
y en mi
pecho
reflejan
mi pulso y mi deseo.
Destello
azul,
chispazos
de colores
que me
desnudan por dentro
llevándome a la inmensidad
de un
cosmos perfecto
donde
tú y yo vivimos los días, las horas,
en un hábitat escondido y sólo nuestro
donde
los astros con su luz fosforescente
marcan
el contorno de nuestros cuerpos.
Vivo en
el milagro del querernos
que
vigoriza con gracia,
con
corazón de magia, la dicha nuestra.
Destello
azul,
dame tu
luz,
para
seguir la travesía en la nave de mi sueño
y
llevarnos por las aguas sin cadenas,
cara al
viento
y que
la coraza de la inseguridad y del miedo
se rompa en mil cristales iridiscentes
y se
tornen radiantes los encuentros entre besos.