Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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jueves, 4 de enero de 2018
Contigo soy feliz
Contigo soy feliz
(sueño día y noche
con estar a tu lado
y en mi duermevela
busco tu alma clara
y abierta
por caminos anchos
y altos muros
para guardarlo,
escondida sólo para
mí).
Mi felicidad es estar
a tu lado.
Contigo soy feliz
(siempre me pregunto
dónde estás,
si tú no estás
ausente
te siento conmigo,
veo tu cuerpo alto
que se termina,
voz como en humo la
llama,
en el aire
impalpable).
Mi felicidad es estar
a tu lado.
Contigo soy feliz
(me inspiras tropeles
de versos
que abren las alas
y vuelan levantando
un tembloroso remolino
de cadencias
que nacen de mi amor
por ti,
son frases nobles,
cláusulas marmóreas,
blancas
que lentas pasan
al pensar en ti).
Mi felicidad es estar
a tu lado.
Contigo soy feliz
(el silencio nos une,
el hondo que nos hace
llegar
a lo profundo en
nuestras almas
quebrando surtidores
delicados,
en la tierra de
lluvia recién mojada
llamándonos con su
húmeda voz
desde un mundo muy
remoto
a otro mundo muy
lejano
siempre unidos).
Mi felicidad es estar
a tu lado.
Contigo soy feliz
(cada amanecer las flores
acaban en rimas,
versos que empezaron
tallos
hasta el jardín más
quedo
van floreciendo por
el amor insólito
que acomete por los altos riscos azules del
aire).
Mi felicidad es estar
a tu lado.
Contigo soy feliz
(te siento tan cierto
y mío,
seguro que hoy,
que aquí,
que tu evidencia
es el filo con que me
hiere tu abrazo,
se gastarán tus
caricias en días
y noches blandas
y poco a poco
te voy queriendo más,
amor,
no quiero que te
vuelvas recuerdo,
sombra esquiva entre
mis brazos).
Mi felicidad es estar
a tu lado.
Contigo soy feliz
(en nuestro lenguaje
sutil
cuando los cristales
duplican el blanco
disco de marfil de la luna,
nos unimos
y nuestras voces
tiemblan plenas de ansiedad
y muchas veces,
misteriosas frases de
amor
vuelan como visiones
que se ocultan al
llegar la aurora).
Mi felicidad es estar
a tu lado.
Contigo soy feliz
(sin querer,
te quiero,
el estar juntos…
tiene saber a poco,
siempre que estoy a
tu lado
cada día quiero más
de ti,
eres mi silencio azul
en las etéreas alas
que descienden por
diáfanas escalas
a las aguas
turbulentas y profundas
que inundan nuestras
almas).
Mi felicidad es estar
a tu lado.
Contigo soy feliz
(nuestro paso
armonioso
nos lleva en plena
noche
por el campo abierto.
Los astros nos
observan
con tenue empeño
y las lomas echadas
de bruces
nos miran en
silencio).
Juntos somos uno,
aspiramos la calma
que nos une,
con perfume a trébol
mientras se alborozan
todos los recuerdos
de nuestra vida
juntos
y la luz nos ilumina
de puntillas,
en el alba,
lanzándonos a las
nubes
para amarnos siempre,
como voces.
Ensoñación
Ensoñación,
me transporta
a mundos de amores
vividos
en pleno existir del
alma.
¿Dónde se esconden
los sueños?
¿Están entre los
duendes,
las hadas,
los gnomos,
las mariposas
transparentes,
las crisálidas de
seda,
los brotes de flores
de loto?
Ensoñación,
canciones sonoras
que flotan en el aire
diáfano
de un día especial,
el Hoy,
el día a día pleno de
felicidad
y amor a todos mis
semejantes.
Sueños locos,
descarriados,
distraídos,
que me conducen sin
darme cuenta
a momentos disímiles,
escondidos en el
orillar del mar.
Ensoñación,
entre latiros y
palpitares
la sangre vital corre
a prisa
por las venas del
cuerpo
llevando entretejidos
los recuerdos de
caricias no olvidadas.
¡Y, ay,
cómo quisiera ser una
alegría
entre todas,
una sola,
la alegría con que te
alegrarás tú!
Ensoñación,
¡cómo desearía ser un
amor sólo,
el amor del que tú te
enamorases!
Veo declinar la tarde
mientras voy
caminando lento
entre las sombras de
las horas
y la nebulosa de los
recuerdos imborrables.
Ensoñación,
¡qué tenues los
suspiros de la tarde!
¡Qué dulce es el
bramar del océano!
Si parece le hace
guiños a la luna
y parece en su
coloquio
más humano.
Ensueño de un amor
ilusionaría
que impele en
nuestras almas
la quimera,
destellos como luces
que se encienden
en fulgores de
firmamentos lejanos.
Ensoñación que nos
conlleva
a la viva caricia de
la brisa,
las flores de un
color mas encendido,
hay más risas y
alegrías en el aire
y se acaban las
tristezas en olvido.
Ensoñación,
me haces ascender la
vigilia
en mis ojos para
recoger tu imagen
amada y primigenia,
haces nacer al son de
mis deseos
viola de amor,
canciones puras,
palabras de amor
llevándome a la cima
de los cielos con la
tierra.
Ensoñación,
plena de sueños de
amor
entre aires
estremecidos de ternura
y bajados de
altísimas esferas,
perdida me haces
sentir por siempre
en tu embeleso sin
sentir
el cercado de tus
ramas.
Ensoñación,
colmada de verdes
esperanzas
que se nutre entre
delicias y caricias
naciendo de mi alma
los poemas,
las prosas,
como jóvenes olivos
recién brotados.
Ensoñación,
secreto que veda tu
figura crecida
entre pinos y
lloradas
mas llena de amor con
intención de amar
de mis cantares
y así alcanzar la
cumbre de tu nombre.
Ensoñación
que sacude las bases
de mi sangre
y hace aparecer tu nombre
contra el cielo,
amor,
que desnudándote
caminas sobre el muro
que cerca mi
silencio.
Quisiera que estés presente
Quisiera que estés
presente
con el color de tus
ojos
o tu voz o tu risa.
¿Lo sobrenatural
nació quizás contigo?
Hoy estoy pensando en
ti…
como lo hice ayer y
lo haré mañana.
Mi mente repite tu
nombre,
mis labios lo gritan,
mi cuerpo extraña el
calor de tu cuerpo.
Te extraño,
extraño el sabor de
tus labios…
Extraño la caricia de
tus manos.
Quisiera que estés
presente,
aquí a mi lado…
Quisiera poder besar
tus labios
y tomar tu mano.
Pero no puedo,
no estás presente
y te busco en una
búsqueda incierta,
inasequible, eterna,
jugando con nosotros
a será o no será.
Sé que te encontraré,
estaré siempre al
acecho
en las altas
madrugadas
por si cruzases por
mis soledades
entre alas invisibles
que se cruzan
y envuelven mi cuerpo
esperándote.
Quisiera tenerte a mi
lado
en el frescor de mi
cuerpo enternecido
donde la hierba se
siente ya iniciada
entre musgo verde y
recién brotado,
entre la sombra de
los sauces inclinados.
Quisiera que estés
presente
y te entregaría un
poema de amor
como puñado de agua
límpida,
entre un espejo
agradecido
donde acontece
tamizada la tarde.
Estaré contigo
agradecida
de tenerte entre mis
brazos
pero es ardua la
empresa,
la curva se endereza
y pienso que sin
acertar el rumbo ni la escala estaría
mi cuerpo contra el
tuyo
en la alta luz que
con ímpetu resbalaríamos
en nuestro nido de
amor.
¿Cómo apresar la
sosegada llama
que te entibia los
ojos?
¿O el frenesí que tu
mirar proclama
cuando se incendia
pródigo de rojos?
Quisiera que estés
presente
desvivida por besarte
y mi piel en este
estío enamorado
tiembla como
adolescente enamorada
y hasta mi corazón
multiplicado,
arde entre las ramas
del cerezo.
Hollo mi memoria en
una espera cotidiana,
corriendo por mis
venas
mi amor para ti
consagrado,
ajena a la honda
espera
que el tiempo
riguroso sazona.
De repente, llegaste,
como llegan las
nuevas
que sacuden las
entrañas,
tiembla el aire,
temblamos los dos tan
sólo con mirarnos,
empañadas nuestras
voces,
quebradas nuestras
alas sólo sonrisas y cantos,
besos sin fin
hundiendo nuestras cabezas
confundidas entre
nuestros regazos.
Quisiera que estés
conmigo
siempre ya que
hambrienta de tu amor
estoy y mi cuerpo
puro y casto
te reclama fatigando
mi corazón
y mi respiro.
¡Quiero vivir los
besos
con sensación de
retorno siempre!