Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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lunes, 8 de enero de 2018
Hoy te vi
Hoy te vi,
no pude evitar
que de mi pecho escapara
un hondo suspiro al verte
y recordar todos los momentos
que juntos vivimos.
Hoy te vi
y sentí las locas ganas
de correr hacia ti,
perderme en la profundidad de tu alma,
envuelta en tus brazos
que tantas veces
fueron remanso para mi,
de mi vida agitada
y de mi soledad interior.
Hoy te vi
y no pude ignorar
las tantas veces que juntos,
en momentos interminables
nos comprendíamos
y complementábamos hablando
con suspicacia de secretos
y experiencias vividas por los dos.
Hoy te vi,
me pregunté y aún me pregunto
¿por qué es tan difícil siempre,
llegar a más?
¿Qué es lo que se rompe?
¿Lo que se termina,
lo que no funciona?
Cuando dos personas
se hacen tanto bien,
se alimentan el cuerpo,
la mente,
el espíritu de uno al otro
¿qué nos faltó?
¿O qué nos sobró?
¿Qué misterioso duende
revoloteo a nuestro lado,
que nos rompió el encanto,
nos quitó la magia
y nos llevó nuevamente
al abismo de la soledad
y a la necesidad de ya no ser
pero queriendo haber sido?
Siempre me hago miles de preguntas,
no encuentro las repuestas.
Pero… hoy te vi,
también sentí la necesidad
de decirte mil cosas
pero sólo me nace pedirte perdón,
perdón, sí,
al separarme de ti
te cause daño,
te hice mal
y causé heridas en tu corazón,
te pido perdón
porque sé que me amaste
y quizás aún me amas,
perdón aunque yo también te ame
a mi manera alocada,
apasionada y de prisa.
Siempre estarás en mi corazón
porque a tu lado
viví cosas distintas,
nuevas y únicas,
¡fui feliz!
Tú me diste alas como de águila,
volé alto y pude tocar el cielo,
mas se que cuando lo esperabas,
me quedé sin alas.
Hoy te vi,
te vuelvo a pedir perdón
por tu decepción,
sin saber cómo ni cuándo
un sendero con otro se juntó,
más mi camino se ha separado,
no se cómo ni donde quedó.
He perdido el mundo
en un efímero momento
para que juntos aprendamos del error
y no de la culpa.
Aceptemos que seguramente
el error nos fortalecerá,
pero aceptemos vivir,
caminar hacia otros rumbos
en busca de nuevas esperanzas.
A través de mi ventana
Cae el agua
a través de mi
ventana
y se desliza suavemente por el vidrio.
Quieta e inmóvil estoy…
esperándote,
amor de mi destino.
La húmeda neblina
borra toda la gala matutina
ni un árbol,
ni una nube se destaca,
en esta blanquecina
cerrazón
que entristece y no
ilumina,
la luz de mi alma eres tú,
eres mi amor
crepuscular,
que renace más
profundamente
al escuchar las gotas de lluvia
repiquetear en el
techo
de nuestro nido de
amor.
A través de mi
ventana,
el jardín con suspiradas glorietas
me hace soñar contigo
y tu postergada
visita.
Cae el agua
lentamente
en esta mañana gris,
tu ausencia siento a
cada instante
y mis lágrimas corren por mis mejillas
queriendo jugar como las hadas.
A través de mi
ventana
pura y cristalina
el agua repiquetea
como el amor que mi
corazón
por ti derrama…
he de esperarte
¿vendrás mañana?
Agua que limpias
mis tristezas y calmas
mis horas largas,
él es mi amor
imposible…
que mi sensible
corazón,
sólo ama…
A través de mi ventana
observo el recuerdo que pasa
y aún a pesar del
tiempo
no ha podido borrarte
de mi pensamiento.
A través de mi
ventana
escuchando las gotas de lluvia,
observo como la
tristeza me embarga
y como las eternas
noches
no han podido olvidar
lo que has dejado
marcado
en lo más profundo de
mis sentimientos.
A través de mi
ventana,
veo como mis
añoranzas pasan,
mis gritos acallan,
mi soledad se aplaca.
Sin embargo,
me rehúso a entender
que a pesar de este
letargo
de triste agonía,
algún día,
otro amor vendrá a mi vida.
Sola estoy ahora,
reencontrándome con
el dulce sentimiento
más íntimo de mi ser,
conmigo misma.
A través de mi
ventana,
aquí y ahora tantas luchas he pasado,
tantos afanes en vela,
tantos bordes de
fracaso,
pero ya no son nada,
junto a este esplendor de la lluvia,
se olvidaron,
es un final asombrado.
Ahora me alumbran
las claridades de la esperanza,
en transparencias del
nuevo amor
esperado como un
sencillo gran milagro.
A través de mi
ventana
y ya en claridad diáfana
vienen buscándome las
luces
de las palabras,
los poemas no
escritos,
las prosas vestidas
de color
entre ondas
sucesivas,
entre luces en formas
turbias,
el amor en sílabas
deslumbrantes se anuncia,
viene en secreto,
despacio pero seguro.
A través de mi
ventana
mi vida pasa entre
sueños,
entre alfabetos y
palabras.
¡Soñando vivo amando!
Pasión sin rostro
Pasión sin rostro,
¿eres tú el esperado?
a través de la vida que pasa,
espero no sólo fugaces dichas,
sino la esencia de verdaderos sentimientos
plenos de júbilos y plácidos encantos.
¿Dónde estás tú,
el desconocido?
No te encuentro ni en mis estrofas,
los sones que de mi vida van brotando,
son los pasos de las visiones
que conmigo lo andan buscando.
¿En qué lejanías te escondes?
Tu alma la siento cerca,
tu rostro no lo he de hallar.
Inútilmente pido noticias de él al viento,
al ave, a la flor,
a la fuente y a los astros del firmamento.
Más no he de dejar de buscarte,
ya una voz secreta me susurra,
¡sigue!
¿Qué te importa no hallarle?
¡Sigue!
¡no te canses,
poetisa!
Sueño mis versos y soy feliz,
sólo con soñar con tu rostro,
canto ¿qué importa no ver la raíz
si todo el rosal está en flor?
Pasión sin rostro,
¿Dónde ocultas tu alma?
Por hallarte no reposo,
vuelo bajo el cielo y sobre el mar
¿Dónde vives,
solitaria, misteriosa?
Tu pasión la siento cerca
y no sólo como un sueño que se esfuma,
sí como un anhelo dulcísimo
de añorar tu presencia.
Nuestras almas,
en lenguaje sutil
cuando los cristales se duplican,
se encuentran y se enlazan.
Pasión sin rostro,
mis sentimientos se cruzan
y mis anhelos anudas,
habitas en mis sueños
y conozco tan sólo un rincón de tu alma.
Primero fue un poema de amor
que envié a tu alma sin rostro,
luego otro y luego otro
sobre las costas de tu espíritu
se fueron amontonando con fuego de pasión.
¿Quién eres?
¿Cómo eres?
Soy tan solo una mujer poeta
que busca el amor
como increíble recompensa de los cielos
e ilusión llegada como magia a mi alma.
Pasión sin rostro,
como una máscara misteriosa,
sin apariencias reales
que no representan quien eres
pero que dentro de ti,
muy dentro,
está la confianza personificada
en un rincón de tu alma
y la calma inunda mi alma si tú te acercas.
Pasión sin rostro,
vuela mi corazón hacia ti,
pleno de ilusiones y esperanzas,
atadas con cadenas de estrellas
a la sombra de un árbol
y con cantos de pájaros perdidos en la brisa,
dejando un invisible rastro de alegrías y anhelos.