Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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viernes, 12 de enero de 2018
Quisiera que estés presente
Quisiera que estés presente
con el color de tus ojos o tu voz o tu
risa.
¿Lo sobrenatural nació quizás contigo?
Hoy estoy pensando en ti…
como lo hice ayer
y lo haré mañana.
Mi mente repite tu nombre,
mis labios lo gritan,
mi cuerpo extraña el calor de tu
cuerpo.
Te extraño,
extraño el sabor de tus labios…
Extraño la caricia de tus manos.
Quisiera que estés presente,
aquí a mi lado…
Quisiera poder besar tus labios
y tomar tu mano.
Pero no puedo,
no estás presente y te busco
en una búsqueda incierta,
inasequible, eterna,
jugando con nosotros a será o no será.
Sé que te encontraré,
estaré siempre al acecho en las altas
madrugadas
por si cruzases por mis soledades
entre alas invisibles que se cruzan
y envuelven mi cuerpo esperándote.
Quisiera tenerte a mi lado
en el frescor de mi cuerpo enternecido
donde la hierba se siente ya iniciada
entre musgo verde y recién brotado,
entre la sombra de los sauces
inclinados.
Quisiera que estés presente
y te entregaría un poema de amor
como puñado de agua límpida,
entre un espejo agradecido
donde acontece tamizada la tarde.
Estaré contigo agradecida
de tenerte entre mis brazos
pero es ardua la empresa,
la curva se endereza y pienso
que sin acertar el rumbo
ni la escala estaría mi cuerpo contra
el tuyo
en la alta luz que con ímpetu
resbalaríamos en nuestro nido de amor.
¿Cómo apresar la sosegada llama
que te entibia los ojos?
¿O el frenesí que tu mirar proclama
cuando se incendia pródigo de rojos?
Quisiera que estés presente
desvivida por besarte
y mi piel en este estío enamorado
tiembla como adolescente enamorada
y hasta mi corazón multiplicado,
arde entre las ramas del cerezo.
Hollo mi memoria en una espera
cotidiana,
corriendo por mis venas mi amor para
ti consagrado,
ajena a la honda espera que el tiempo
riguroso sazona.
De repente,
llegaste,
como llegan las nuevas
que sacuden las entrañas,
tiembla el aire,
temblamos los dos tan sólo con
mirarnos,
empañadas nuestras voces,
quebradas nuestras alas sólo sonrisas
y cantos,
besos sin fin
hundiendo nuestras cabezas confundidas
entre nuestros regazos.
Quisiera que estés conmigo siempre
ya que hambrienta de tu amor estoy
y mi cuerpo puro y casto
te reclama fatigando mi corazón y mi
respiro.
¡Quiero vivir los besos
con sensación de retorno siempre!
Crónicas de amores vividos
Crónicas de amores
vividos,
dormidos en el dulce
rincón
de los recuerdos
guardados.
¿Por qué volvéis
aquellos,
tristes y olvidados
a la memoria de
placeres perdidos?
Amores vividos en
ayeres de ayeres,
en el hoy,
en el ahora,
los quiero porque sus
alas sobre mi sien,
flotaron, yo sé lo
que me hicieron sentir,
yo sé lo que me
hicieron soñar,
todas las vibraciones
y latires que sentí
en cada segundo
en mi laúd con sus
cantares.
Crónicas de amores
vividos,
historias
inolvidables,
imborrables de mi
existir.
Mi mente se abre
para que los relatos
me salven
de una soledad
infinita
que se despliega en
un abanico romántico.
Las prosas poéticas
de amor
que me inspiraron en
mi vida esos amores,
las que dejaron
huella,
las que me marcaron
con sólo nombrarme en
mis labios,
se hundieron entre
las ruinas
de algún idioma
inmerso en la Tierra.
Crónicas de amores
vividos
que me hacen cantar
ebria de dicha
y de emoción cuando
pronuncio nombres,
fechas, lugares,
minutos, segundos,
vividos cada uno con
total intensidad.
Mi espíritu todo se
envuelve de luz
como una aurora y su
resplandor rosado,
mis amores vividos,
se hacen realidad,
plenos de místicos
aromas
acallando toda pena,
mitigando todo afán.
Crónicas de amores
vividos
que por haber vivido
encienden el sol
como lámparas de
cegador rubí
y en mi paraíso de
cristal
y agua mil besos me
buscan,
acarician mi piel,
descubriéndome toda,
lentamente,
sin temores ni dudas
porque mi cuerpo impar,
tenso y desnudo
ya no se hará visible
más
que para el único
amor verdadero.
Y creo que me aman,
alguien ya sabe que
existo,
que puede estrecharme
entre sus brazos
y que por eso lo amo.
Crónicas de amores
vividos,
así la vida pasa
feliz entre las flores,
los cantos y fulgores
de intensos amaneceres
sin que se enturbien
los sentimientos
en su diáfana
transparencia,
el no tener mañana
como no se tuvo ayer.
De las fugaces dichas
las palabras,
las ideas,
las prosas como
emblemas
van a las hojas de
cada flor,
se van a su perfume,
se dispersan en
cantos,
buscándote a ti,
el que hizo palpitar
y vibrar
mi corazón con todo
su ardor.
Y entre un gran humo
de pájaros cantantes,
el relato de mis
amores,
entre las brisas se
alza y asalta
su magnífica
vastedad.
Siguen el reflejo del
agua en playas virginales,
sin reposo,
porque el mar se
resiste,
ola tras ola a que se
escondan
las huellas de los
cuerpos.
Crónicas de amores
vividos,
quien va a dudar de
las historias que dejaron signos,
deslizándose entre
las leyes más antiguas
que los dioses
abrieron en la tierra,
los gozos,
las dichas,
los placeres.
¿Quién va a dudar de
esa verdad tan clara
en las antologías en
todos los idiomas
que el amor tejido
entre coronas en
noches invernales
es lo más perfecto y
deseado del mundo?
Aún es tiempo de soñar
Aún es tiempo de
soñar,
ir en vuelos rápidos
y mágicos
al mundo irreal del
sueño
que nos hace gozar de
placeres y dichas.
Sí,
ir hacia el tiempo de
amar y ser amada
y en un revuelo
tornasolado la orla del sueño
roza al pasar mis solitarios
recuerdos.
Aún es tiempo de
soñar,
aún cuando los
vientos de otoño soplan
a través de mí
y tú estés lejos
y seas todo
nostalgia.
Desde las alas de mis
sueños escondidos
en secretísimos
lugares están mis prosas,
mis versos,
flotando entre nubes
de algodón
iluminados por luces
de estrellas.
¿En qué ignorado
alfabeto del aire
están perdidos los
poemas de amor
que merodearon mis
sueños en este tiempo
en el que un silencio
cruza hacia el olvido?
Aún es tiempo de
soñar en este mi ser desvanecido,
que aún canta sueños
de amor
y se me oye en
soliloquios íntimos
donde brotan como una
savia sin fin
los impulsos
delicados
de verter en páginas
de colores
mis verdes
esperanzas,
mis albos anhelos en
prosas para ti,
el desconocido de
siempre.
Aún es tiempo de soñar,
es un don que alegra mi
alma
y me hace seguir con
ímpetus,
conquistar el aire
hacia ti,
estés donde estés
aún en mis secretos
sueños plenos de
ardor
rodando hacia el
horizonte de los días.
Soy hoy un alma que
sueña
en encontrar la letra
de su cántico,
soy la que ama en su
tiempo y no en el tuyo,
la autora lenta de
viajes encantados
que inventan sueños
olvidados al paso
de los siglos del
gran pecado original que es la vida.
Aún es tiempo de
soñar,
entre rosas y trinos
baja la clara esfera de la luna llena,
del canto del
ruiseñor en crepúsculos
a orillas de los
lagos.
Aún es tiempo de
soñar
aunque las amapolas
no se abran,
son invisibles pero
existen,
duermen tan sólo pero
están,
sólo cabe esperar el
día que llegue
sin mirar fechas ni
minutos
el instante supremo
de cantar al Amor
y soñarlo ni a
tientas ni con sobresaltos
sólo vivirlo tejiendo
súbitos poemas,
prosas sin fin.
Aún es tiempo de
soñar,
volando por el
infinito,
como locos soñadores,
gestores de ilusiones
y grandes esperanzas
para una vida mejor.
Seremos tú y yo
en nuestros sueños
compartidos,
luchadores
incansables
con nuestros
corazones valientes,
esperando desde este
tiempo imaginario
los días futuros,
los acaparadores de
dicha.
Aún es tiempo de
soñar juntos,
tú y yo,
entre palabras de
amor
que nos inspiran a
seguir amándonos.