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Amante reviví


Amante reviví
volví a ser la mujer,
enamorada del amor,
porque encontré en ti
la ternura, el mimo, la nobleza,
la alegría de tú corazón.

Amándote reviví,
mi alma se colmó,
amor, alegría, gozo,
Placer de placeres.

Tú eres mi amor de verdad,
lo imposible siempre llega.
Felicidad destilada
por el tiempo en sus colmenas,
por el aire o por abejas.

Aprendí con paciencia a esperarte,
A sentir tú presencia llegar,
despacito,
besándome el cuello,
las manos mi todo.

Amándote reviví,
me llevaste por el sendero,
que inspiró la poesía.
En un raudal de inspiración
que es fragor de lucha en el día,
y en la noche meditación.

Nuestro primer beso de amantes
¡asombro!
¿Es obra humana tanto gozo?
¿Podrán los sabios repetirlos?

Vuelan hacia el segundo beso
más que beso claridad,
quieren buscar la certeza alegre
de su don de hacer milagros.

Amándote reviví,
mis armoniosas risas y lloros en flor,
se congregaron al rumor de las alas de mis sueños.

¡Versos!, con ímpetu alado
al ideal ascended
y en las estrofas verted
el amor que por ti siento.

Ahora, contigo a mi lado,
río,
canto,
bailo,
amo,
mi cuerpo vibra junto al tuyo.

Amándote reviví,
Cuando abrí la puerta de mi vida,
el perfume lejano de tú ausencia
me acarició la piel.

Sentí que me abrazaban,
‘’en su silencio’’, me dije.
Era tú silencio colmado de amor,
que se acerco muy cerca mío
con el fuego de tu piel .

Amándote reviví,
obediente al ardor de un mediodía
muerdo la fruta nueva.
La boca anhela el más celado jugo
del anhelo que me pasa.

Besos para ti,
contigo reviví,
presiento en cada instante,
la dulzura de la primavera,
pulpas de enero,
azúcares de marzo,
día a día,
sumados a la almendra.

Contigo reviví,
Amándote en una consumación feliz que trae amor,
A donde amor espera.

Estoy acá


Estoy acá
cerca de ti
muy cerca,
mi vida en tu vida
y tú me desconoces
no sabes quien soy

Camino por las orillas del mar
y la espuma me acompaña
se creen que voy sola,
no, estoy contigo.

Los espejos,
el agua quieta
sombrean un solo cuerpo
pero en el alma hay dos sombras
unidas por lazos indisolubles.

Estoy acá
me debía bastar
con lo que ya me has dado
y pido más y más,
tú nunca podrías dar
otra cosa de ti
más perfecta.

Se cierran sin misión, ya, los ojos
a una luz, ya, sobrante.

Estoy acá
tal como me la diste
la vida está completa:
tú, terminado ya.

Pero de pronto te entregas a mí
es reconquista de ti
vuelta hacia dentro.

Estoy acá,
pidiéndote que me quieras
decirte que vivas,
que vayas más allá todavía
por los recovecos últimos de tu ser.

Estoy acá,
pidiéndote,
implorándote a ti, la vida,
inagotable,
alumbrada por el amor
al pedírtela.

Y no te acabaré
por mucho que te pida.

Estoy acá, acompáñame,
protégeme,
ampárame,
eres el amante de mi amor
y así puedo vivir en ti,
sin temor a lo que yo más deseo,
a tu beso,
a tus abrazos,


Estar ya,
siempre pensando,
en los labios,
en tu voz,
en tu cuerpo,
en tus brazos
y poder estrecharte sin fin
sin penas,
mientras se va inhacedera
con mi gran amor por detrás
tu solo cuerpo posible
tu dulce cuerpo pensado.

Te beso,
¿es obra humana tanto gozo?
¿Podrán los labios repetidos
hacer que vuele a mi el segundo beso?
Más que beso,
claridad que busca la certeza alegre
del don de hacer
milagros de amor.

Te amo como eres


Te amo como eres,
 tú, el verdadero amor
que das de ti todo tu ser
sin maledicencias, ni egoísmos fatuos.

Se siente tu ausencia
cuando te alejas
al no sentir el cercado de tus besos
y es entonces que te llamo
hasta quebrar mi voz
y en segundos,
 al no tenerte a mi lado,
 en instantes
me derramo en llantos y sangra mi corazón.

Te amo como eres,
dulce, tierno.
El silencio nos une, hace latir, aún más,
 los sentidos que vibran en los embates
que el tiempo desafía entre cenizas y ruinas.

Contigo floto en movimientos lentos
y suspiros me envuelven
como alas de aves
en un rítmico volar de dulces sueños,
son el máximo resplandor
de que existe el amor entre los dos.
Quiero que sepas
que eres la luz de mi vida,
esa voz que a mi alma alivia
y esa sonrisa que de alegría me llena…

Tú eres mi inspiración,
hoy, mañana y siempre,
mi númen,
danzan enamoradas las palabras,
 las frases de amor
en un revuelo de letras
para caer en las hojas
que esperan por ellas,
para que tú las recibas
como una ofrenda
de mi espíritu inquieto e impaciente
por estar contigo.

Amar es escapar
el pensamiento en la fragancia
del Edén perdido,
amar es… amar es… amar es
llevar clavado en el corazón un dardo celeste.

Te amo como eres
porque nunca intentaste
no dejarme volar
y me brindaste sensaciones de libertad
junto a ti, nunca me fustigaste,
ni invadiste mi espacio,
me amaste en la distancia y en el tiempo.

Y por ello yo te amo
con la fuerza de los mares,
con el ímpetu del viento,
en la distancia y en el tiempo,
con mi alma y con mi cuerpo,
a puro grito y silencio,
en la alegría y en el llanto,
en el peligro y en la calma.

Te amo como eres,
eres fuente de mi camino
y me haces atravesar
la dura realidad sin darme cuenta.
Sólo tú, amor mío,
 por eso te amo como eres,
dulce bálsamo de vida,
símbolo de pureza, inocencia y bondad.

Él es, clamaron mis sentidos,
él es el presentido, el esperado,
el que con su primer mirada
adueñó mi corazón.
Toqué con tu amor los dinteles de la gloria
y en mi alma,
 sentí latir el firmamento
y alentar toda mi ilusión.