Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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jueves, 18 de enero de 2018
Tropiezos Del Corazón
Tropiezos del
corazón,
¡cuántos pesares causan!,
vacilo en mis sentimientos,
detenida en el grave
concierto del otoño,
escuchando como los
violines y las arpas
agitan un mar de
hojas rojizas, amarillentas.
Tropiezos del corazón,
por primera vez lloré
al haber arrebatado
tu rostro
al deseo creciente de
mi alma
por querer mirarme en
tus ojos
y no encontrarte.
Después del letargo
imprevisto
que arrastró en sus
alas minutos y horas,
ahora lejanas y frías,
conservo en mis labios
tu nombre
esperando que nazca
de tu rostro
el verde que
refresque mis sentidos
y tú confundido y
ausente
ignorarás mi suplicio que clama por ti.
Tropiezos del
corazón,
caí en un pozo sin
fondo,
te añoro y te extraño,
no has venido a despertar
mi alma sumergida
en sombras sin luces,
ni rumbos.
Si pudiera gritar mil
palabras
serían testamento
para repetir libres de mentiras y falsedades
el amor que por ti
siento.
Ajusto sobre un arco
mis deseos
y del puente que
tiendo con mis flechas
bajan lamentos de amor a nuestro suelo.
Tropiezo del corazón
que hacen tambalear
mis ilusiones y mi
alma entera,
apagando las
estrellas de mi cielo
convirtiendo mis
sueños
en tropeles de
fantasmas tétricos
que me envuelven
con mantos oscuros de
la noche
llevándome por ríos inagotables de tristeza
formados por las lágrimas
que brotan de lo
profundo de mis sentimientos.
Tropiezos del
corazón,
por los mares del silencio
siento que crece la
luna desde adentro
y que como cisnes de
humo
flotan los recuerdos y los pensamientos
en las redes sutiles
de mi sueños.
¡Tu presencia se
diluye a lo largo de mi barca!
¡Tú no estás!
¡Entre las tranquilas sombras ya no te pienso!
En duras alamedas de
cristales
padece el corazón un miedo tibio
y pasa lentamente
entre mis dedos
la luz quemada de tus ojos negros.
Tropiezos del
corazón,
el desliz de mi mente
cuando duermo
me hace llegar al
valle de tus sueños
y me mueve la
distancia como alas
en las grietas de mi
piel que vence el tiempo.
Y tu alma y mi alma
se pierden
en la niebla lejana
del recuerdo.
Tus caricias
imaginadas
brotan lentas por el
mapa de mi cuerpo.
¿Qué haces alma,
tropezando en caídas sin regreso,
que no ves las celadas que me aguardan?
Tú y yo somos agua
pasada
que moja las veredas de
mi vida.
Amante infiel
Amante infiel
¿Por qué abandonaste
tu lecho de amor
que te brindaba
calor,
ternura,
pasión?
¿Cómo cambiaron
sin darme cuenta
tus sentimientos
que tanto me
entregaron,
un torrente de amor,
romanticismo,
sensualidad,
belleza de espíritu
y entrega de corazón?
Amante infiel
¿Cuándo mi luz
dejó e brillar para
ti
y muy despacio
te fuiste alejando
buscando otros
amores?
¿Por qué fuiste
desleal a nuestros
proyectos
de amor
compartido y total?
Amante infiel
¿Cuándo dejé de seducirte
con mis besos
apasionados
y caricias provocadoras?
¿en qué momento
mis palabras
encendidas
de amor,
mis labios ardientes,
mi excitante ansiedad
dejó de encender tu
fuego?
Amante infiel
¿Cómo no te diste
cuenta
el hondo ardor
que me provoca en el
corazón
tu traición,
dejándome en noches
de hastío?
¿Será posible
que no te alcanzara
mi entrega
desnuda y fogosa,
mí perfume en tu
piel,
mis marcas ansiosas,
mi pasión sin
fronteras?
Amante infiel
¿Soy yo
que creí vivir un
gran amor
en un solo lecho
y no era verdad?
¿Debo despertarme
cada día
tropezando con el sol
y no tener
respuestas?
¿De qué sirvió tanta
entrega,
tantos proyectos
de un existir juntos,
amándonos por
siempre?
Amante infiel
¿Recuerdas
cuando abrazados
escuchábamos el ritmo
del océano
dejando que el deseo
se fuera desplegando
lentamente
hasta que tus manos
se convertían
en colibríes
impacientes?
¿Y aquel momento
cuando me desnudaste
por vez primera
mientras la marea
iba subiendo
y las olas borraban
nuestros astros?
Amante infiel
¿Cuándo dejé
de ser tu dueña
y se dejó de reflejar
mi mirada invisible
en tus pupilas?
¿Y el gran hervor
de cuerpos
dejó de proyectarse
en una llama viva
y empañó los
cristales
de nuestro amor
deseoso de
disfrutarnos mutuamente?
Amante infiel,
no soy ya más la
espera,
la que te sueña,
la que impaciente
aguarda tu llegada,
todo eso quedó atrás.
Ahora no espero más
verte llegar,
mi cuerpo no necesita
de tus besos,
mi alma no vive
de tus recuerdos,
ya eres el pasado,
abro mi alma
esperando el roce de
otros labios
y promesas de otro
amor
que no hiera,
que sólo ame.
Mi único amor
Tú,
mi único amor
el que me endulza la
vida,
me hace volar
por cielos abiertos,
entre nubes de algodón
y pájaros perdidos.
Eres el milagro
esperado
me envuelves
en mantos
entrelazados
de tules y lentejuelas
haciéndome sentir vibraciones
y latidos
que estallan cual
cristales lejanos
entre estrellas
fugaces.
Tú, mi único amor
te busco
entre altos bosques
de bambúes
que impiden que tu
sombra se refleje
clara y precisa
en mi mente anhelante
de tu presencia
fuerte,
enhiesta,
verdadera.
Eres el milagro
esperado
entre campos
florecidos
de amapolas de dulce
néctar
quiero estar contigo
en ese lecho de amor
de flores
para que tus brazos
estremecidos de placer
me hagan gozar
momentos
largamente esperados.
Tú, mi único amor
necesito el clamor de
tu voz melodiosa,
seductora,
con matices de un
querer apasionado
que se acerca
imperceptiblemente,
encendiendo mi corazón
con deseos
vehementes.
Eres el milagro
esperado
la luz que se
encendió
entre los dos,
de a poco,
despacio,
haciéndose una llama de amor viva
que fulgura en el Universo
a través de
tinieblas,
vientos huracanados,
cometas de fuego.
Tú,
mi único amor
la distancia nos
acerca
aún a través de la lejanía
uniéndonos en instantes exuberantes
de amor puro,
límpido,
único,
expectantes los dos
de estar juntos
amándonos
hasta el fin de los fines.
Eres el milagro
esperado
lágrimas de alegría
desbordan mi rostro
mojando mi cuerpo
con gotitas de
felicidad
al estar en tus
brazos,
sintiéndome amada
con profundo placer.
Tú, mi único amor
no me abandones
nunca,
eres mi numen,
mi inspiración,
mis palabras de amor,
mis poemas,
mis prosas puras
y vírgenes
nacen,
crecen,
se vuelcan en hojas
chamuscadas,
esperándolas con ansias
para hacértelas llegar
a ti,
mi único amor.