Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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miércoles, 24 de enero de 2018
Enredadera de amor
Enredadera de amor,
me envuelves en tu capullo
entre hojas verdes y
flores perfumadas,
me siento atrapada entre tus brazos
como una hiedra
estremecida
asciende mi vida
sobre tu cuerpo
y en mis manos
tiemblan las estrellas.
Enredadera de amor,
tiene forma de besos,
de brazos,
hacia mí,
nos vamos juntos
temblando de futuro,
a sentirla de prisa,
segundos, siglos,
siempres.
Enredadera de amor,
gozo, delicia lenta
de gozar,
de amar, de promesas
vibrantes y tensas.
Suya me siento antes
de su llegada,
siempre lo espero con
mis ojos cerrados
ya que franqueará su
paso
abriendo la
enredadera que nos cubre,
su esperada llegada a lo imposible.
Te espero entre
verdes follajes
y campanillas azules
que como nido de amor
cálido y tierno
nos cobijará y te
siento venir
por tus sonidos tan
tuyos,
viniendo de tu
ausencia
con ese largo rodeo
que das para venir.
Enredadera de amor,
abrázame con tus
lazos,
déjame sentir tus
hojas verdes
acariciadas por la
brisa tenue
en todas las madrugadas
de nuestras vidas.
Enredadera de amor,
no te enredes en el
temor,
que tus tallos no se
sequen
y sin flor no dejes
que lazos del dolor
quiebren tus raíces
tiernas ahogándolas.
No permitas que tu
vida se retuerza
y caiga al vacío,
no dejes que
enredaderas del fracaso
agarren fuerte tu
destino.
Deja que lazos de
perdón
nazcan y broten en tu
interior,
sólo así podrás
treparte
como enredadera de
amor.
¡Vamos enredadera de
amor,
buscando siempre más
alto!
¡Préndete con firmeza
para florecer en el
cielo
ante sublime belleza!
No te rindas nunca
llévame contigo
siempre
abrazada a mi amor,
quiero estar en tus
ojos
como llama de
crepúsculo
y que tus hojas
caigan
en el agua de tu
alma.
Apegada a tus brazos
como una enredadera,
las hojas secas de
otoño
giran en tu alma,
recogen tu voz lenta
y en calma.
Hoguera de estupor
que en mi seno arde,
dulce jacinto azul
durmiendo sobre mi
espíritu todo.
Enredadera de amor,
eres mi existencia entera,
mi eterna pasión,
eres mi libertad,
mi quimera, mi confusión,
mi nota, mi guía, mi
gran obsesión.
Descubrir tu voz de
enredadera,
anudarse a mis ojos
vueltos hacia la
noche
y sentir el rastro de
tu boca,
sombra que se detiene
en el misterio de mi
cuerpo desnudo
entretejido de hojas
verdes.
Mi corazón tiembla
como canto de nadie,
soy tuya hasta tus
raíces,
soy sangre sin
hambre,
dolor sin dolor.
Gajito de enredadera,
déjame estar entre
tus ramas
y llegar a la cúspide de tu amor
enredada entre tus
brazos.
Frontera del milagro
Frontera del milagro,
experiencia que nos
lleva
a través de lo
verdadero
a vivir lo no
existente
en este hoy,
sin llantos ni
pesares,
sólo sintiendo
las rosas de la
caricia.
Frontera del milagro,
a través de la luz pura
de los vitrales
entrego sobre tu corazón
y el río inquieto
de tus pies y manos
mi vida colmada
de luminosas palabras
de amor.
Me estremece
el pensar como un
gran temblor
de víspera y alba
que me sientes
llegar,
voy derecha toda
hacia ti,
sin desatada prisa
pero cruzando las
fronteras del milagro
que me impedían
llegar
desnuda y casta
hasta tu pecho
que elegí para
abrazarte
igual que escoge cada
mar
su playa o su cantil
donde quebrarse.
Frontera del milagro
que nos purifica el
alma
en una vorágine de
sentimientos,
pasiones y amores
sin límites,
explorando misterios
ignotos
con la fuerza de la energía
que surge del amor
entre cadencias
poéticas
que juegan entre sí
con malabarismos
alados.
Frontera del milagro
que nos hace ser un
espíritu ligero
y sin raíces,
entregando,
expresando,
encontrando
ese resquicio
misterioso
y lumínico
desde donde brotará
la flor de la esperanza
en un amor renacido y
total.
Cantando sueños
que nos hacen volver
a los tiempos de
antes
y en tus estrofas
amantes
revuelan al son de
guitarras sonoras
nuestro pasado
compartido
entre latidos de
amor.
Frontera del milagro,
tesoro no esperado,
manos que se cruzan
bajo la luz de la
luna
en el momento preciso
en que se asoma
como por descuido
la primer estrella
apurando en ese breve
instante
la inmensidad del
tiempo.
Frontera del milagro,
juntos,
muy juntos,
apaguemos los espejos
de los tristes
recuerdos
gozosamente sobre los
lotos del olvido,
resonando nuestros pasos
en la larga acera solitaria
y se pierden
en la cinta del eco
enredada en la
cabellera de los árboles.
Frontera del milagro,
el amor nos acuna,
nos mece entre
palabras
dulces y tiernas
en un goce perfecto,
huyendo de la raíz de
los quebrantos
entre el fulgor de las luciérnagas
que enciende nuestro
nido de amor.
Frontera del milagro,
en la red sutil del sueño
nuestro lecho es embarcación
que nos lleva por los
ríos del silencio
y sentimos que como cisnes de humo,
flotan recuerdos y
pensamientos
que unen aún más
nuestras almas
cuando en las nieblas
nos hemos perdido.
Frontera del milagro
que queda encendida
entre tú y yo
la lámpara que nos
haga encontrar,
siempre,
el sendero
para que este
prodigio de amor
nos una siempre.
Un Nuevo Amanecer
Un nuevo amanecer
para el amor.
Quererte
como las amapolas al
viento,
quererte
en un compás de
espera incierto,
como letras de
poesías
nacidas desde mi alma.
Existe un nuevo
amanecer
donde no hay lugar
para el dolor ni la
mentira,
donde la armonía
se estremece con mi
sentir,
donde cada momento
es una caricia.
Acércate
en este nuevo
amanecer
y sentirás la paz en
mi alma,
se ha iluminado mi
día
con una nueva
ilusión,
con mi corazón
dispuesto
y libre
de temores
para volver a amar.
Mi vida
con una agitación
creciente,
un festivo clamoreo
de relumbres,
de fulgores,
proclama
que está queriendo
otra vez,
no era aquella paz
la última
y estoy alegremente
vibrando
ante una nueva
pasión,
más perfecta,
más verdadera,
más plena.
Un nuevo amanecer
está inundando mi
vida,
con colores sin fin,
con claridades
repiqueteantes,
arrebatadoras,
encendidas.
El amor
es el amanecer
en la libertad del
ser.
Cuando los ojos del
amor
atraviesan la luna,
los ojos de los sueños
alcanzan el horizonte
en un nuevo amanecer
y en mi regazo algo
nuevo,
más pensado,
más hermoso,
se proyecta
hasta lo hondo de mi alma.
Un nuevo amanecer,
¡qué delicia tocar la hierba fresca
en un bello amanecer otoñal!
y hasta detrás de la
luz,
veladamente
secretos aguardan
por si los quiero
escuadrones de
luceros.
La luz del amanecer
abre la ventana de
mis sueños
y mi poesía canta
alegre,
baila con frenesí
y con sus ágiles
y armoniosos pasos
que adentran dentro
de mí
para despacito,
sin apuro,
legar a las hojas
vírgenes
que las esperaban ansiosas
para dibujarlas
con arabescos
como centellas.
La luz del amanecer
nuevo
espera al amor verdadero,
al sentido
desde lo hondo
¡qué bella sensación
riendo las dos luces
unidas!.
Abro los ojos
en este nuevo
amanecer
y contemplo junto a
ti,
tiernamente abrazados
y unidos
el nuevo Sol
de un nuevo nacer.
Te miro,
te pienso,
te amo
y al abrir los ojos
sonrío
a mi despertar,
cual rocío
despierta con la
sutil mirada del sol.
¡Qué gozo intenso
y resplandeciente
es este nuevo
amanecer
a tu lado!.
El amor,
igual,
igual,
de tanto ardor
se va en sosiego.