Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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lunes, 16 de abril de 2018
Por un solo beso tuyo
Besos húmedos
¡oh!
Sorpresa sin darme
cuenta
me besaste por vez
primera,
mi cuerpo vibró y mi
mente se nubló,
entró en mi corazón,
llegó el amor.
Ese primer beso de mi
mayor anhelo,
un beso grande, un
beso inmenso,
un beso cálido,
húmedo y tierno.
Por un beso tuyo…
caminaría en el
desierto,
inundaría los cerros,
cruzaría el mar en
corcel de plata.
Te entregaría mi
calma.
Araría en el desierto
para sembrar en tu alma
la semilla de tu
estirpe,
que vería crecer con
ansia.
Por un solo beso
tuyo…
arriesgaría mi
historia,
vendería mi alma
y contemplaría la
gloria.
Por un solo beso tuyo,
regresaría mi
historia
desde donde siempre
te he buscado
y desde siempre te he
esperado,
y ahora que te he
hallado
apretaré con denuedo
tan sublimes
recuerdos.
Pues la flor que he
cultivado
llena ahora con su
perfume
el jardín que he
tanto cuidado.
No alcanzas a
imaginarte
lo que es capaz tu
embeleso.
A mi arte entregaría
sólo por saberte mío.
Por un beso tuyo
daría mi vida entera,
despreciaría todo el
oro del mundo
y lo cambiaría por un
beso tuyo.
Con un beso de tus
labios
encontraría la cura
de mis males
con el toque de tus
manos
acabarían todos mis
pesares.
Primer beso de
amantes insipientes,
¡Júbilo! ¡Felicidad!
¿Podrán los labios repetirlo?
Por un beso tuyo
yo no sé qué daría,
si la luz del cielo
o un diamante entero.
Por una caricia
tiraría al viento
al mejor te quiero
despertando el
tiempo.
Por un beso tuyo yo
no sé qué diera,
si mi alma entera
o mi corazón
enamorado.
Gritaría al mundo,
llena de alegría,
el amor que siento por
tener tu cuerpo,
por probar tus besos
y
tu dulce aliento.
Por un beso tuyo
bajaría el sol,
la luna plateada,
mil palomas blancas,
yo no sé qué diera
loca de contenta
si mi alma entera
colmara mi corazón
sin frenos.
Besos de tu boca,
caricias te daría,
abrazos que
demostrarían
mil veces mi alegría.
La sinfonía de mi
pensamiento,
a veces te diría
las letras de un te quiero
porque a veces por ti
vivo
y a veces por ti
muero.
Abandono sin motivo
Abandono sin motivo,
¿cuál es la razón de que la ilusión
que me acompañaba de que mi mensaje de amor,
llegara hasta el último rincón
desapareciera sin motivo?
Creí encontrar lealtad, paz,
fidelidad en alguien cuya alma estaba vacía,
seca, plena de dureza,
sin ninguna estrella que la iluminara.
Pido a la mensajera alada
que viene de los cielos a protegerme
que me dé otra vez
la luz y calor en mi corazón entristecido
y que se lleve los pensamientos
que pueden destruir con el tiempo
el sufrir por falta de amor.
Quiero seguir teniendo mi motivo de vida,
transmitir cariño, fe,
ayuda a quien lo necesite.
Abandono sin motivo,
es como si me quisiera transformar
en un ser invisible
para la persona en quien confié mi amistad,
sin ninguna razón concreta,
tan solo es que las diferencias del interior del alma
hizo que dejara de existir
para ella a quien lo único que le interesa es lo
fútil,
lo material, lo aparente
y no la dulzura de las palabras
que llegan con amor desde la lejanía.
Dentro de mí
hay una llama que no se enciende
apagada por la tristeza de haber descubierto
que aún en este mundo
existen almas sin amor,
por eso debo entregar mi corazón
desde lo más profundo
para que el amor vuele hacia todos los lugares
donde mundos interiores no sientan
la pureza de la amistad,
el viaje puro que toda alma siente
en lo hondo de su corazón.
Abandono sin motivo,
no deseo que éste oscurezca mis días,
no quiero que en mi camino
aparezcan nunca más
un alma que quiere destruir mi alegría,
mi fe en lo que motive mi existencia,
sin piedad,
con salvaje deseo de dejarme sola
no se dio cuenta que me entregó
el regalo más grande del mundo,
seguir tendiendo mi puente de admirar la belleza,
los árboles en movimiento,
el cielo límpido y cálido,
las aves que vuelan
llevando el amor por doquier.
Abandono sin motivo,
¡qué lástima, qué pena,
es una gran desilusión profunda
ya que sin saber realmente el por qué,
creyendo dejar mi soledad parecida al desierto,
se fue hacia lo desconocido,
lo ignoto, donde la maldad,
la envidia, el egoísmo,
reinan y se hunden
en el vacío de la nada!
Busco ahora con más pasión y paz interior
y ser guiada por el Destino hacia la eternidad
para que las almas que nos amaron
puedan encontrarse en las próximas vidas
y perfeccionar el amor
que iniciaron con total paz interior.
Cada vida representa un árbol
y los árboles son sagrados
porque representan la vida
del ser humano.
Deseo despertar en cada ser
un corazón inteligente
que sienta la misión de salvar a la humanidad
con la firme convicción de que todo cambiará.
¡Qué la fe y el símbolo del Poder Divino lo logren!
No sé quién eres
No sé quién eres,
ser anónimo,
desconocido,
que quiere entrar
por resquicios de mi
entreabierta vida
para escudriñar mi
alma
que como alba nube
se eleva hacia el
infinito.
En los duros biseles
del silencio,
inmóvil como águila
señera
no permitiré que
hurgues mis deseos
ni roces el llamado
de mi voz.
No sé quién eres,
te desconozco,
tu voz es extraña
para mí,
te desconozco en mis
miradas,
desnuda o disfrazada.
Eres el desconocido
por estas tierras de
mi hoy
y de mi mañana.
No quiero tener cerca
el aire que te cerca
la garganta
ni despertar en tus
pupilas
por no apoyar mis
ojos en el aire.
Tus llamadas son nada
para mí,
tú no estás en el
verde levantado del árbol
donde pierdo mi
albedrío
y en el viento
caliente del estío,
ni en la orilla del
mar enamorado.
No sé quién eres,
tú estás contra un
muro hablando
y mis sentidos crecen
a tu espalda,
flamígero cipreses en
hilera
y por los aires un
círculo amarillo
huye demudando mi
casta y pura alma.
Quieres hurgar la
raíz de mis sentidos vedando
con tu figura con un
cerco de jóvenes olmos
mis poemas de amor
que se esconden de
ti,
el desconocido.
No sé quién eres,
muda su verdura el
monte nuevo
con un temblor tocado
de rocío
y tú el anónimo como
un árbol
doncel quieres
irrumpir en mi vida
con un viento por
vientos perseguidos.
Crece en mí una
hiedra pálida
de dudas ahogando
en desazón al
pensamiento
y buscas de tener las
horas de la espera
en la ramazón
elástica del viento.
No sé quién eres,
sólo sé que estás
rezagando mi camino
como cruz que aprieta
las nubes contra el
cielo.
Es inútil que me
busques
me persigas con tu
voz,
tú pisas otro suelo
y lo ignoro cuál es
tu anhelo,
yo soy vagabunda del
cielo,
tú un vagabundo de la
tierra.
No sé quién eres,
no me busques, no me
podrás hallar,
la luna es una nota
errante
que se extravió de su
cantar
y con su luz
agonizante me esconde
y entre secretos me
cobija
para que tú no me
encuentres jamás.
No sé quién eres
y prefiero no
saberlo.