Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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martes, 22 de mayo de 2018
Recuerdo y sueño
Recuerdo
(Tu
presencia erguida y enhiesta
a mi
lado, sintiéndote cerca,
murmurando,
pausadamente
palabras
dulces de amar).
Sueño
(Contigo
siempre,
danzando
juntos una danza sin fin,
iluminados por la luz temblorosa
de las
luciérnagas
que nos
cubrían
creando
nuestro mundo propio)
Recuerdo
(Tu
mirada cálida,
soslayando
susceptiblemente
mi
cuerpo todo,
invadiendo, deliciosamente,
mi alma
que se abre toda para ti)
Sueño
(Con
tus brazos, rodeándome
como
lazos de tejido con ternura
y con
tus caricias anhelantes y briosas)
Recuerdo
(Tu voz
grave, profunda
que
inundaba con amor
mi mundo interior,
produciéndome
un gran regocijo pleno)
Sueño
(Con
nuestro lecho
puro de
hierbas frescas
y
mantos de flores
nacidas
como brotes
con
gotas de agua
en el
profundo vergel)
Recuerdo
(Tus
dedos largos
que con
suavidad y ternura
recorrían los caminos del amor
a
través de la pasión que nos unía)
Sueño
(Con
nuestros amaneceres juntos
en armonía con el viento
entre
luces inesperadas
sin
fantasmas de dudas)
Recuerdo
(Tus
labios, que, húmedos y tibios,
recorrían
sin tocarme
mis temblores ansiosos
de que
tú me alcanzaras
y me
envolvieras con tu cuerpo amado)
Sueño
(Con
nuestros silencios
que nos
unían en un siempre,
entre
melodías armoniosas y perfectas)
Recuerdo
(Tu
rostro amado, grave y sereno
que con
mis manos lo recorría
como un
sendero único y secreto)
Sueño
(Con
nuestros viajes
por
lugares mágicos
donde vivíamos alegrías sin par)
Recuerdo
(Cuando
recorrías mi alma trazando,
con
tibieza,
el mapa
de mis rutas
con
ansias de conocerme toda)
Sueño
(Con tu
imagen esfumada
que
desde lejos, del más allá,
viene
hacia mí entre brisas de soles olvidados)
Recuerdo
(La
forma en que me amabas
y entre
placeres y gozos
nuestro
existir transcurría)
Sin un
instante de duda,
de
desdén o de abandono,
sin una
necesidad de gratitud,
sin un
olvido,
sin dejar de sentirme tuya, siempre.
El camino del silencio
El
camino del silencio,
nos
llega hasta el alma,
sin
saber de qué ausencias
de
ruidos está hecho.
¿Son
letras, son sonidos?
Es la
lengua antigua del paraíso,
sones
primeros, vírgenes,
tanteos de los labios
cuando
en el aire del mundo
se
estrenaban los nombres
de los
gozos primeros.
El
camino del silencio,
que los
dos unidas nuestras almas
recorremos
íntimamente
en una
realidad que no deja huella,
en
memoria ni en signo en la paz
de
intactos cristales
que nos
libera del ruido, de la sombra.
El
camino del silencio,
nos
remonta juntos, muy juntos
a las
nubes altas como manantial de dicha
que
suave emana entre libros,
flores,
pájaros y sueños.
Nuestros
pasos ni resuenan
en la
acera solitaria
y se
pierden en la cinta del eco
enredada
en la cabellera de los árboles.
El
silencio nos rodea entre luces y sombras
uniéndonos
en la salud luminosa de las sonrisas.
Nuestras
manos se tenderán
para
recibir las rosas de las caricias.
El
camino del silencio,
nos
lleva a senderos
entre
montañas y estrellas rutilantes.
Nuestro
amor, silencioso y profundo
es como
un árbol florecido, río de música,
llovizna
de jazmines
que nos abraza con total intensidad.
El
camino del silencio,
nos
conduce a lo hondo de nuestra alma,
nos
ampara, nos salva,
con su flor de cielo
envolviéndonos
con guirnaldas y collares
sin
sonidos ni sones.
Iremos
juntos como tordos de niebla,
recorriendo el verde campo
de
amapolas florecidas.
El
camino del silencio,
iluminado por los rayos áureos de la luna
nos une
cada instante más,
no son
necesarias las palabras,
el amor
nos rodea
y en un
abrazo profundo
bajo el
sauce lánguido de la noche nos envuelve.
Sólo el
silencio nos rodea
y
nuestras manos estremecidas
se unen
en el mar de mi regazo
tras
los sueños liberadores del tedio.
A
través de nuestro silencio compartido
llegaremos a las islas
que
jamás cruzan
las crueles aves del tiempo
y vamos
tras la azucena jubilosa
del amor límpido y puro.
Vamos
juntos abriendo
el
tupido follaje de misteriosas selvas
tras las calandrias y las rosas
de
primaveras lejanas.
El
camino del silencio,
con una
inmensidad amorosa
convertido
en puente al infinito
nos
conduce,
castos,
transparentes, serenos.
Traición Inesperada
Traición
inesperada,
que
raya el silencio del espacio,
confié
y amé
con
alegría y felicidad
pero un
viento huracanado,
violento,
azotó
mi alma,
era la
mentira,
el
engaño
de tus
palabras.
Como en
una inmensa alfombra
de
esmeralda,
el mar
se ensanchó del espeso espacio
que
cubría mi cuerpo
rodeando
con caricias falsas
las que creí verdaderas.
Inútil
te busqué
y te
perseguí
debajo
de la piel
de mis
sentidos,
te
entregué mi espíritu
abierto
a esperanzas
que tú
hipócritamente
despertaste
en mí.
Traición
inesperada,
te fuiste sin decir palabra,
moviendo
la distancia
como
las alas
batiendo
por detrás de mis oídos,
fatigando
mi corazón
y mi
respiro
entre
tus cantos de notas aterciopeladas
y
poemas de amor
que me entregaste
con
mentiras
ciertas
y dolorosas.
Traición
inesperada,
parecías
un guerrero
de
indomable valentía
pero al
falso golpe
de tu
lanza
al
polvo rodaste
detrás
de mi camino.
Fuiste
para mí,
en un primer momento
un
bizarro caballero
pero atacaste
de frente,
a la
perfidia a la traición.
¿Dónde,
dónde
se han escondido,
en que lugares secretísimos
la
sinceridad,
la
bondad,
la solidaridad,
la ayuda mutua,
el frescor de las almas?
Busco
y
vuelvo a buscar
y sólo
se asoman
entre
ramas oscuras
las
mentiras,
las
falsedades,
los
malos
que
acosan
a los
seres buenos.
Traición
inesperada,
lentamente
me
sumerge en la nostalgia
de tu
ausencia,
me
ahogo en tu silencio,
respiro esa presencia
esquiva
que me
niegan
tus
manos
y tus ojos.
Extraño
tus palabras,
tus
canciones
y veo
en el recuerdo
tu imagen juguetona
recorriendo mis cabellos
con tus
dedos
y haciéndome promesas
vanas de ilusiones
que no
ocurrirán nunca.
Traición
inesperada,
traición al fin,
desapareciste
ocultándote
en la nada,
ya no
eres nadie,
ya no
eres nada.
El
verso ahora
me hace
resurgir
de las
heridas
que tú
causaste
y mis pensamientos puros
afloran
y bullen
como
hirvientes imágenes
con
esperanzas nuevas
y
continúo
luchando
en este mundo frío
que tú
dejaste.
Renazco
del orbe
donde
me sumergió
la
nostalgia de tu ausencia,
respiro
en un nuevo aire
perfumado
seduciéndome
en un arco iris
de
sueños ocultos,
renovados,
donde
hay mil caminos
para
recorrer con pasos firmes
y
agigantados,
sacudiéndome
con el
aliento de su brisa azul
y ágil,
naciendo
amaneceres
con
canto de besos
en
brazos,
danzando
un ritmo anhelado,
sin
culpas ni desasosiegos,
sin
rutinas,
sin
miedo a amar
y ser
amada.