Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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viernes, 13 de julio de 2018
Desordenada sentimental
Desordenada
sentimental,
mil amores acuden a
mí
¿de donde?
¿de donde acuden
huestes calladas
a ofrecerme sus
palabras de amor?
que llegan bajando
por los tiempos
milenarios
a darme sus dones
de lugares lejanos y
misteriosos.
Desordenada
sentimental,
no se lo que quiero y
a donde voy,
innumeras sombras
calladas
me persiguen cada día
mas hermosas
pero por más usadas
nunca me dejan sola.
Desordenada
sentimental
¿que busco?
¿A dónde me dirijo?
Quieren atarse a mi
¿con lazos de ardientes
claveles?
pero yo sólo,
en lo profundo de mi,
te quiero sólo a ti,
al hombre que como
títere desmadejado
no sabe tampoco lo
que quiere.
Las golondrinas nos
vieron
cambiar suspiros y
llantos
por amores
imaginarios
que tizas
perpetuaban.
Nuestros corazones
seguían bebiendo de
las mismas fuentes
aunque el tiempo
cruel
por distintas sendas
nos apartaban.
Desordenada
sentimental
¿Qué busco?
¿Que necesita mi
corazón para ser feliz?
Necesito hollar un
sendero
con olores a tomillo
y madreselva,
recto, muy recto
para que mi desorden
de amor
encuentro en los
espejos del recuerdo
aquel a quien amé
bajo el cielo
de las campanillas
azules.
Quiero echar raíces
en mi cuerpo
y en mi sangre
y poder así seguir soñando
sin errar al azar al
amor equivocado.
Desordenada sentimental,
quizás mis labios
ya no pronuncian
palabras de amor hacia ti,
tal vez de mis manos
ya no broten ya más
caricias leves,
volátiles ni tiernas.
¿A dónde guiaré mi vida
si tengo tantas dudas
de amor?
Desordenada
sentimental,
quisiera surcar los mares,
abrazar el viento,
llegar a tiempo y
anclar cerca de ti,
pero los humos grises
del amor
se elevan sin líneas,
atravesando el muro
de los océanos del
tiempo
y entonces vuelvo a
la soledad,
a las dudas,
a las interrogantes,
a querer saber
quien soy y que
quiero.
Desordenada
sentimental,
soy como la voz del
vigía
que grita clamando
sus sueños incumplidos,
sus amores
inconclusos,
sus noches sin canto
y amores.
Delante de mí tengo
ahora toda la ancha,
senda del ir a
encontrarme
al que me ofrece su
amor
¿Qué haré?
Aún no lo se…
A través de mi ventana
Cae el
agua
a
través de mi ventana
y se desliza suavemente por el vidrio.
Quieta e inmóvil estoy…
esperándote,
amor de
mi destino.
La
húmeda neblina
borra toda la gala matutina
ni un árbol,
ni una nube se destaca,
en esta
blanquecina cerrazón
que
entristece y no ilumina,
la luz de mi alma eres tú,
eres mi
amor crepuscular,
que
renace más profundamente
al escuchar las gotas de lluvia
repiquetear
en el techo
de
nuestro nido de amor.
A
través de mi ventana,
el jardín con suspiradas glorietas
me hace soñar contigo
y tu
postergada visita.
Cae el
agua lentamente
en esta
mañana gris,
tu
ausencia siento a cada instante
y mis lágrimas corren por mis mejillas
queriendo jugar como las hadas.
A
través de mi ventana
pura y cristalina
el agua
repiquetea
como el
amor que mi corazón
por ti derrama…
he de esperarte
¿vendrás
mañana?
Agua
que limpias
mis tristezas y calmas
mis
horas largas,
él es
mi amor imposible…
que mi
sensible corazón,
sólo
ama…
A
través de mi ventana
observo el recuerdo que pasa
y aún a
pesar del tiempo
no ha podido borrarte
de mi pensamiento.
A
través de mi ventana
escuchando las gotas de lluvia,
observo
como la tristeza me embarga
y como
las eternas noches
no han podido olvidar
lo que
has dejado marcado
en lo
más profundo de mis sentimientos.
A
través de mi ventana,
veo
como mis añoranzas pasan,
mis
gritos acallan,
mi
soledad se aplaca.
Sin
embargo,
me
rehúso a entender
que a
pesar de este letargo
de triste agonía,
algún
día,
otro amor vendrá a mi vida.
Sola
estoy ahora,
reencontrándome
con el dulce sentimiento
más
íntimo de mi ser,
conmigo
misma.
A
través de mi ventana,
aquí y ahora tantas luchas he pasado,
tantos afanes en vela,
tantos
bordes de fracaso,
pero ya no son nada,
junto a este esplendor de la lluvia,
se
olvidaron,
es un final asombrado.
Ahora
me alumbran
las claridades de la esperanza,
en
transparencias del nuevo amor
esperado
como un sencillo gran milagro.
A
través de mi ventana
y ya en claridad diáfana
vienen
buscándome las luces
de las palabras,
los
poemas no escritos,
las
prosas vestidas de color
entre
ondas sucesivas,
entre
luces en formas turbias,
el amor
en sílabas
deslumbrantes se anuncia,
viene
en secreto,
despacio
pero seguro.
A
través de mi ventana
mi vida
pasa entre sueños,
entre
alfabetos y palabras.
¡Soñando
vivo amando!
Tarde de lluvia
Tarde de lluvia,
la tarde está llorando
y es por ti.
La lluvia
se desliza por el vidrio de mi
ventana
y a lo lejos vislumbro tu figura
tierna y apasionada,
imposible acercarme para tocarla.
Tarde de lluvia,
te necesito a mi lado,
sentirte cerca,
abrazarte y estar oyendo el
viento
que apenas puede llevar al mar
las nubes con su carga.
Hay silencio,
nada responde y todo mi ayer
se junta en este instante.
Cuando llueve te mezclas con la
lluvia,
cuando llueve en la calma de la
tarde
te siento conmigo,
te siento en mi sangre,
cuando llueve te tengo,
nada puede sacarte de mi lado y
me duele…
¡Cómo duele la quimera del
tiempo!
escucho el eco del olvido
pero nada hay que no te recuerdo
mientras en la tarde llueve.
La lluvia cae,
moja mi alma,
¡cómo quisiera que aquí
estuvieras!
me dieras calma,
esa calma que el amor sólo sabe
dar…
y no mira nada para entregar.
La lluvia golpea
con sus caricias húmedas las
aceras quietas,
silenciosas,
tus pasos están en otras veredas,
mis pasos van en sombras a otros
destinos…
EL viento doblega los árboles,
sus hojas se sacuden
y mis manos te dibujan en la
oscuridad
donde te sueño.
La tarde se colma de lluvia
y cierro mis ojos,
te veo, te palpo,
te siento,
eres parte de las sombras
que me envuelve.
Escuchemos juntos
con la imaginación el ritmo de la
lluvia
y así seremos esta tarde,
los dos,
un mundo aislado por el viento y
la lluvia
entre la cuenca tibia
de nuestros abrazos.
Lluvia que penetra
en la bruma oscura,
grisácea,
arribas a los campos del alma,
levantas aquel grito de vida y
esperanza,
ven a renacer en gotas de agua lo
seco,
lo dormido,
yaciente en la calma.
Lluvia,
que en torrentes de cálida agua,
aviva el corazón,
el amor,
la llama,
vuélveme a la vida junto con mi
amado,
empápame mi razón,
dale el color que extraña,
trae luces nuevas a esta tarde
larga,
ilusiones,
sueños a la espera
del renacer del amor.