Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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sábado, 14 de julio de 2018
Demostración de amor
Demostración de amor,
te quiero tanto,
que tan solo pensar en ti
mi corazón late,
palpita en tonos cada vez mas subidos.
Acaríciame lentamente,
entrelaza mis cabellos,
mándame con amor
mis ojos tuyos,
que yo mirándote con plena ternura
los adoraré.
Demostración de amor
Denoto cuanto te amo.
Dejare mi soledad
bordada sobre tus labios.
El corazón,
desafinado instrumento de la tristeza,
marcara el ritmo de la luna,
desasiéndose gota a gota,
sobre tu cuerpo
y un beso de plata
recostaran las nubes,
sobre tus párpados.
Demostración de amor
Mis dedos navegaran entre tus pelos,
como sirenas naufragas
en un mar de sueños.
El deseo se posara en tu hombro,
paloma de seda y rosas,
nos mirará volar
envueltos en perfumes y suspiros.
Demostración de amor
Gotearán las estrellas de mis sienes
para hundirse en tu fértil surco de ansias,
borro dulce esperanzas calvas.
Temblor de hojas de adolecente sauce
asomará por tus pupilas aladas
una canción susurrara tu piel
instrumento solista de la nostalgia.
Demostración de amor
Amame, seré la sal de tu camino
del verde de tu sombra acogedora.
Y aquí, ahora, mientras se expande
la fantasía azul de la aurora
brotes primaverales
nos suscriben una pasarela
hacia la escalera del cielo.
Demostración de amor
Cuando estás conmigo
siento en mí
la inquietud del agua
al amanecer
queriendo descubrir
que hay tu ser al despertar.
Demostración de amor
El no - saber,
el no – poder,
el no – vislumbrar,
el no – solución,
el no – retorno,
la vacuidad,
la nada,
el cero absoluto
si no te tengo a ti.
Rencores de un adiós
Rencores
de un adiós
Por
qué aparecieron en silencio,
Doliéndome
el alma y el corazón
Esta
oscuridad distinta y los jardines
Sembrados
de légamos.
Que
vagos sonidos retornan si ecos.
Rencores
de un adiós
Veo
paredes al fondo del lago,
Sus
ventanales describen el tiempo,
No
soy el dolor golpeando muerte
Ni
la diferencia golpeando luz.
Ahora
que el aire me posee,
Debo
encontrar la verdad.
Rencores
de un adiós,
Quisiera
que atendieras todos mis sentidos nuevamente
Quisiera
sentir tu ser rodeándome en tus brazos,
Pero
ya es imposible,
Ya
que los rencores afloran y duelen
Hoy
quisiera que tus ojos me quemaran nuevamente
Me
mataran sin rencores con sus grises ausentes,
Con
su piel de viento, con pasión sin límites.
Rencores
de un adiós
Aquí
estoy bajo la desgarradora soledad
De
tu recuerdo consumiendo mis temores,
Devorándome
mis gritos bajo tu piel
Fantasmal
y traicionera
Que
me ahoga en rencores desde esa
Distancia
tan presente.
Rencores
de un adiós
Me
arrancaste la carne en cada abrazo
Con
rencores sufrientes y dolorosos
Yo
no sé definir en la distancia…
Si
estas presente y me matas
Con
tu ausencia desgarradora.
Rencores
de un adiós
Que
golpean en mi mente
Y
me dejan sin aliento
Más
por eso yo presiento
Que
nuestro amor está en suspenso
Rencores
de un adiós
Que
mi mente se niega
Y
mi corazón siente
Que
tú ya estas ausente.
Tuya soy
Tuya soy,
tiéndeme tu abrazo,
¡ay!, ¡cómo te
necesito,
apóyame, respírame,
grita que me amas!
Cascarón de hojas,
vahos de campo,
de vida, de viento,
de lluvia.
Hueles a cuerpo
húmedo,
mi pasajero fugaz,
necesito tus besos
apasionados
con sentimientos
profundos y tiernos.
¿Cómo puedo pensar o decir esto?
¿Casi sin respirar o
atontada?
Cada día quiero más
de ti.
Tuya soy,
hoy y siempre,
no te pierdas en lo
venidero,
a ti me acerco en tu
presente.
Ser es estar siendo.
Prisa, apetito de las
lejanías,
torpe atropello
de las largas
dulzuras del minuto,
da tiempo al tiempo.
¿A qué darle palabras
de amor
al poema si lo estoy
siendo?
Tuya soy,
mi amor es lento.
El caudal de mi dicha
eres tú
y como el del agua
fluyen parejos,
lo que ellos hablan
y la espuma dice
suenan de acuerdo.
Tuya soy,
tan sencillo es
quererte
que a veces se me
olvid
a que vivo de milagro
el amor fabuloso
que al cargar sobre
ti ingrávido se torna
y como lo redimes de
sangre o de tormento,
por fuerza de tu
pecho,
con corazón de magia,
siento la ilusión de
que estás conmigo,
muy cerca,
a mi lado.
Tuya soy
encuentro la ternura
en que se injerta el
color de tu piel
que me soborna y
adoro tu palabra
que trastorna y apura
mis sentidos
buscándote siempre.
Pienso en acariciar
tu pecho al descubierto
y todo lo invisible
que te rodea,
me complazco en la
luz que te contorna,
muerta de amor en
lecho enfebrecido,
pasto de celo en
huerto clausurado,
corazón por tus
flechas percutido.
Tuya soy,
hambrienta de amor
soy una llama que por
ti clama.
Un agua no pausada sí
cantada,
se allega por tus
manos a mi pecho,
¡oh ríos sin espuma,
tan alzado,
que moja las puertas
de mi cielo!
Tuya soy,
los signos de tu
grave y dulce voz
me reclaman a cada
instante
y despiertas mi
ternura
y mis requiebros.
¡Qué umbría en verde
valle,
qué collados!,
¡qué rama sumergida
en niebla y cielo!
Tuya soy,
tú eres la música de
mi vida
en todo mi tiempo.
¡Te ansío ya!