Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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viernes, 27 de julio de 2018
Amor oculto
Amor oculto,
soy la desconocida,
la invisible,
a la que el amor escondido,
sólo en su alma,
entristece su corazón.
Tormento de amor,
que en las cavernas del alma
no lo siento mío,
tan solo lejano y distante,
ni su voz se escucha.
¿Dónde te has ido tú,
el entrañable?
¿Dónde te puedo encontrar,
libre y sin trabas?
Soy en tu vida,
nadie, nada,
un pedacito de un extraño y dócil
que desde este lado del mar te
precisa
y en su imaginación se cree tuya.
¡Pobre alma adolorida!
Las vanas ilusiones
cruzaron hondos y floridos
barrancos
al pie de acantilados erosionados
por el viento
sin poder alcanzar esa distancia
inexpugnable
de nubes oscuras
que cubren mis tristes
sentimientos de amor.
Soy un ser que perdió su
equilibrio,
la brisa vehemente lo lleva a
lugares lejanos
quebrando su felicidad
anhelada y callada.
Su espíritu lastimado
se perdió y herido clama
por paz y libertad.
Amor oculto,
que con estremecedores sollozos
y gotas de lágrimas,
llora por no estar junto a ti.
El desconsuelo me inunda,
penetra por mi piel
y deja en mi boca un sabor amargo
por no tener tus besos dulces
como miel.
Amor oculto,
en un arcón deshecho por el
tiempo
dejo sus huellas en el polvo gris
del tiempo.
Quiero ser feliz contigo a mi
lado
pero se que esto será imposible,
quiero vivir nuestros sueños
juntos,
plenos de luz,
sobre una playa de arena blanca,
con un mar oscuro
y un cielo límpido color añil.
Pero todo esto es mera ilusión,
seguiré siendo la desconocida,
la oculta,
como mota de polvo en un arpegio
de sonidos que se llevan el amor.
Me imagino
Me imagino que
al caer de cada noche
esperaré a que seas luna llena
y te amaré.
Serás la inspiración
de mis poemas siempre
y es un sueño total
cuando incrustas tu alma en mí.
Me imagino que
en la luminosa flecha de mi vida
te uniste para acechar
todos mis desvelos
y hacerlos bailar
en la melodía audaz
de querer saber
y poder ser.
Me Imagino contigo
en un firmamento azul
desbordado de suspiros
y besos profundos
llevándome a escribir
los versos en las noches agitadas.
Me imagino un amanecer
en el rutinario despertar pleno
de súbito fuego de tu alma
junto a la mía,
me estremezco con sensaciones
incontenibles como aguas danzantes,
eternas como humos grises
elevándose sin líneas.
Me imagino buscándote a ti
en una pintura
que hace su aparición
atravesando el muro de los océanos,
del tiempo,
agitado decorando arenas vírgenes.
Me imagino tus besos,
lo sueño tanto
que mis labios tiemblan
y mil suspiros
entrecortados e interminables
con una estremecedora sensación
recorren mi espalda.
Me imagino descifrando
momentos contigo,
esperando el día de encontrarte,
para bañar tu ser con ternuras
que solo llevan tu nombre
porque nacieron
a partir de mi primer suspiro.
Me imagino necesitándote
tanto que grito y clamo,
eres mi sendero,
mi ruta, mi guía,
rodéame siempre con la luz de tu alma
que yo continuare amándote,
mas allá del tiempo
en un regalo de gracia
que me hace la vida.
!Qué mágicos alfabetos,
monosílabos brillantes,
letras cristalinas,
palabras de amor,
me imagino escribiendo
para ti mi amado!
El abrazo de la Luna
El abrazo de la luna en el cielo,
ya clareando,
se dibuja finita,
la luna que ilumina
todo mi amor por ti.
Claro de luna,
me haces tuya
en las praderas vírgenes
de tu armonioso amparo.
Con tu abrazo cierro
la poesía de mis ojos,
te revelas en mis sedas blancas,
sonata de primavera,
bálsamo de fineza.
El abrazo de la luna que se refleja
en las quietas aguas del mar
con plateados brillos
llevándonos al mundo del amor.
Desde el vacío
tú y yo
flotamos en una nube mágica,
en un apretado abrazo
cobijándonos bajo las estrellas.
La luna,
amante del mar,
nos lleva con su serenidad y armonía
a amarnos más cada instante
y nos hace ver en el espejo
eterno de la felicidad
y el cielo nos cubre
con su manto regocijante
de luz amanecida.
El abrazo de la luna,
imprevisto e inesperado,
sin saber por dónde asomará
para llevarnos de improviso
al día del amor,
ilusión antiquísima,
pero lúcida y transparente
de todos los amantes.
El abrazo de la luna
tan sabio e inocente
como en un cerco de aire
nos absorbe en una red
para ser cómplices de las promesas
que nos hicimos
en inmensos momentos de afecto.
El abrazo de la luna,
nos lleva a vivir completamente
en un idilio que el tiempo no ha de olvidar,
ni ha de borrar
las huellas del amor.
La luna,
en la playa,
cubre la arena que ha de ser nuestro
lecho de pasión
y de no vanas esperanzas.
¡Cantemos alborozados
nuestro himno al amor,
con nuestros cuerpos amando
en noches de impulsos
y de secretos!.
El abrazo de la luna,
tímido y a la vez audaz,
nos lleva a conocer
los más escondidos secretos
que habitan en nuestro interior.