Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
Páginas
▼
jueves, 9 de agosto de 2018
Pesares del ayer
Pesares
del ayer
vuelven
a mis recuerdos
cual
de puerta pesada
cuando
gira
sobre
goznes de hierro enmohecido.
Anidaban
en las grutas del olvido
y
ahora pregunto
¿por
qué regresan en un sombrío torbellino?
Pesares
del ayer renacieron
en una
mañana apenas comenzada,
áspera
y fría cual musgosa bruta
y
ardieron en el cielo de esa aurora
nubes
de un rojo intenso
como
en un conjuro infernal,
colmado
de bramidos cayendo cual torrentes.
Pesares
del ayer
como
nubes de borrasca
me
inundan con un ronco eco
de
dolores idos.
Todo
aquello pasó
pero
aún en mi mente siento remordimientos
por
no haber sabido actuar con límites
y
dejar pasar al dolor
por
mis fronteras que debían protegerme.
Pesares
del ayer,
mi
afligido pensamiento quiere ahuyentar
las sombras
de aquellos ayeres,
de
aquellos amores que en vano llegaron a mí.
Pesares
del ayer,
recuerdos
que deben irse
al
lugar secreto donde reina la paz y el silencio
haciendo
irse muy lejos a los tormentos imborrables
y a
las tristes agonías
como
son una mano fría dentro de mi pecho.
Quiero
que todo lo pasado que provocó dolor
se
hunda en hondos precipicios palpitando
en
un viento ardiente
como
el que sopla en un gigante incendio.
Pesares
del ayer,
dejadme
vivir desde el Hoy
la
vida en un continuo palpitar de alegrías,
esperanzas,
ilusiones
sin llantos ni gemidos,
plena
de amores y deseos calmos.
Y
poco a poco nacerán los versos,
las
frases,
las
prosas,
entre
perfumes de flores
guarnecidas
de pimpollos nuevos.
Y
entre risas y lloros en flor
mis
prosas volarán en las alas de mis sueños.
¡Versos!
¡Palabras
de amor!,
me
hacen refugiarme en el mundo del olvido
sin
pesares del ayer,
sólo
estrofas entonadas como canción de vida.
Pesares
del ayer,
unos
los hundo en el mar,
otros
cruzan por el éter
para
que beban luz en las estrellas
y no
regresen jamás a mis recuerdos
que
tan sólo quieren revivir
los
mejores instantes de felicidad
de
los ayeres de ayeres y en este Hoy
dormitar
en el silencio de la luna llena
rodeada
de luces brillantes de amores nuevos.
El camino del silencio
El
camino del silencio,
Tú,
en
el alto balcón de tu silencio,
Yo,
en
la barca,
sin
rumbo de mi vida,
Los
dos perdidos
por
igual camino,
tú
esperando mi voz
y
yo, esperando…
Esclavo
tú
del
horizonte inútil,
encadenada
yo
de
mi pasado,
mi
silueta de nave en tu pupila,
no
eres más mi brújula
y
timón para mis brazos.
En
pie en el alto barandal marino
tú
aguardarías
mi
llegada en vano,
yo
habría de llegar
sobre la espuma
en
el amanecer
de
un día blanco.
El
camino del silencio,
me
perdí
en
la niebla de tu encuentro,
por
el alto balcón
de
tu silencio.
Olvidé
la señal para mi barco.
El
camino del silencio,
me
perdí buscándote
como un pájaro
ciego
por los años.
La
voz precisa
quedó
bajo el silencio sepultado.
No
lo puedo decir,
el
eco se fue
se
fue lejos,
repitiendo
mis palabras
y
acaso es largo el camino
que el daño me asegura.
No
lo puedo decir,
y
sin embargo
sé que está cerca
la
total negrura.
No
lo puedo decir,
mis
labios están sellados,
mi
búsqueda se perdió
en
la nada.
No
lo puedo decir,
todas
las penas
se
van volviendo ya
como
serenas soledades
que
aquí
no
tienen signo.
El
camino del silencio,
y
aunque la muerte
simplemente
abra,
aunque
al fin
me arrebaten la palabra,
no
me voy a callar
ni
me resigno.
Mi
camino buscará la luz
y las
mágicas palabras
que me den alegría
y no pesares.
Plenitud sublime
Plenitud
sublime,
integridad
insuperable es vivir amando
como la
única razón
y la
verdadera expresión
de ser
la misma Vida.
Amor
tan sublime que nada expresa,
tan
inmaculado que brilla por el infinito,
así es el amor que por ti siento,
teniendo en mi laúd cantares
y en el
rosal de mi cariño, flores.
Plenitud
sublime de vivir,
amor que llena mi ser
con
infinita alegría,
pon en
mis versos el tesoro
de las
alboradas de plata,
de los
mediodías de oro
y de las tardes de escarlata.
Dame a
beber la poesía
en el
raudal de inspiración
que es
fragor de lucha
en el
día y en la noche meditación.
Plenitud
sublime, plétora excelsa
que
como un himno todo lo ennoblece,
todo se agranda a sus clamores,
el
firmamento resplandece,
la tierra
se colma de flores.
El
amor, el verdadero,
nacido
de mi alma sonora
con la
armonía de flotantes alas,
desciende
por diáfanas escalas
a
bañarse en la fuente bullidora.
Plenitud
sublime,
que
hace que la inspiración
se
colme de recuerdos excelsos
de los
momentos en los que estuve
entre tus brazos,
riendo
entre vibrantes notas.
Siempre
hay estrellas
que
brillan en la noche de mi alma
cuando
pienso en ti.
El
deseo y el amor
en un
instante de semblanza
nos
conducen al espacio
con las
alas de todas nuestras canciones
para
llegar hasta altas nubes
plenas
de radiantes ilusiones.
Plenitud
sublime,
grandiosa
en su clamor,
dilata
el paisaje y un temblor
de
encaje pone en el follaje.
Amor,
luz que el cielo envía
como
poesía de la noche fría,
luz
toda dolor
por ser
toda sueño de blanca belleza.
Plenitud
sublime, inesperada,
sorprendente, apasionada,
con
instantes de gozo y de pasión,
nuestras
almas se buscan
por
nuestro diferir
como
por un camino
donde
no hay despedidas.
Y al
final, el hallazgo, el contacto,
la
unión pura brotando como río sin cauce
en un
agua quieta
y sólo
estaremos tú y yo,
uno y
uno,
en un
solo rostro, amor, que les sonríe.
Plenitud
sublime,
en
lenta y arrobada calma
buscamos la unidad, labio con labio,
acunándonos
unidos en una paz cierta y plena.
En mi
sueño de poeta
me
visto de estrellas para brillar para ti
y nos
abrazamos unidos
en carruaje de cristal
donde
nos amamos con pasión
en
nuestro Universo de amor
en el
que el silencio nos une.