Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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miércoles, 22 de agosto de 2018
Soñadora
Soñadora,
me envuelven los sueños de amor
como suave manto levísimo,
buscándote, amado,
sin saber donde encontrarte
con miles de palabras invisibles,
gritando tu nombre en el espacio
infinito.
Soñadora peregrina,
sobre el balcón de mi vida,
veo obnubilarse la aurora
por cenizas de estrellas apagadas
y necesito tenerte a mi lado.
Como soñadora fiel,
bañé con luz de luna mis poemas
de amor,
esculpidos para ti en papel por
ríos de sueño,
por siempre.
Soñadora,
que escribe en el terciopelo de
mis versos,
mi amor,
que la musa inspira cuando me
encuentra
y se irá al alba entre perladas
brumas del recuerdo.
Soñadora,
busco la raíz de los quebrantos
para hacerlos desaparecer,
para siempre y poder encontrar el
amor cálido,
el que me espera y entregarme al
goce perfecto.
Soñadora,
voy a los ayeares sin angustias
desoladas,
con el anhelo de evadirme por
fin,
de frustraciones y vivir soñando
en el aire llenos de memorias,
plenos de luces,
de felicidades e ilusiones de
afanes de amar
y de ser amada.
Soñadora de tibios presagios sin
rumbo,
que corren tras ardores de
amores,
sin soledades en sus labios,
en búsqueda de tu cercanía,
presentida ya muy cerca.
Soñadora que vive buscando con
los ojos,
penetrantes, avisores,
en las altas madrugadas
tus vagos rasgos imprecisos,
tu cuerpo fuerte,
tu inventada figura,
imaginando donde tú estarás.
Allí en la oscura noche
donde el silencio lo puebla todo.
Soñadora que muy despacio,
con suspiros en eco,
en lentas claridades,
encuentra tu cuerpo y vamos
corriendo juntos
entre orillas que se llaman
los días más felices.
El final no empieza hoy
El final,
¿es el fin o el
principio?
¿es el hoy cuando
empieza?
¿o es el ayer que
fue?
¿o quizás el mañana
que vendrá?.
El final no empieza
hoy,
termina al desandarse
el camino del amor
recorrido,
pero si es verdadero
y profundo
ese final no ha de
llegar.
Paso a paso,
nuestras almas se
unen a través de la poesía
y el amor renace cada
día.
El final no empieza
hoy,
al tomar mis manos
entre tus manos
nos invade la tibieza
de nuestra esencia
que nos hace andar
los recodos
y vericuetos que la
vida nos depara
con un soplo
imperceptible de amor.
El final no empieza
hoy,
aunque estén contra
nosotros
el aire y la soledad,
la distancia y la
lejanía,
las pruebas y el
tiempo,
debemos querer
y seguir
queriéndonos.
El final no empieza
hoy,
porque el aire está
lleno
de esperanzas en
vuelo
y el amor las
encuentra
y las traspasa con
alas temblorosas
y como saeta las
dispara
sobre su alegría
victoriosa
ganando el cielo.
El final no empieza
hoy,
en la blancura de la
nada,
nuestros corazones
palpitan,
gozan,
aman y se encuentran
prolongando su
florecer sin fin
por los anchos
espacios
de todos los
crepúsculos
en los espejos del
mundo,
en el silencio,
de los azares de la
vida.
Hoy estamos juntos,
somos dos separados
en la lejanía pero
cerca,
muy cerca,
en el querer de los
besos,
en el estar
queriéndonos
que nos encontramos
sin buscarnos
en el borde mismo de
nuestros sueños.
En la orilla del
mundo
se paran las ansias
y los gozos esperan
ya sin prisa el
mirarnos recorriendo
nuestras almas.
El final no empieza
hoy,
para nosotros,
sosegadamente toco lo
inanimado
y nuestras almas
trascienden
el mas allá
como suaves goces de nubes
con cánticos dulces
de amor.
El abrazo de la Luna
El abrazo de la luna en el cielo,
ya clareando,
se dibuja finita,
la luna que ilumina
todo mi amor por ti.
Claro de luna,
me haces tuya
en las praderas vírgenes
de tu armonioso amparo.
Con tu abrazo cierro
la poesía de mis ojos,
te revelas en mis sedas blancas,
sonata de primavera,
bálsamo de fineza.
El abrazo de la luna que se refleja
en las quietas aguas del mar
con plateados brillos
llevándonos al mundo del amor.
Desde el vacío
tú y yo
flotamos en una nube mágica,
en un apretado abrazo
cobijándonos bajo las estrellas.
La luna,
amante del mar,
nos lleva con su serenidad y armonía
a amarnos más cada instante
y nos hace ver en el espejo
eterno de la felicidad
y el cielo nos cubre
con su manto regocijante
de luz amanecida.
El abrazo de la luna,
imprevisto e inesperado,
sin saber por dónde asomará
para llevarnos de improviso
al día del amor,
ilusión antiquísima,
pero lúcida y transparente
de todos los amantes.
El abrazo de la luna
tan sabio e inocente
como en un cerco de aire
nos absorbe en una red
para ser cómplices de las promesas
que nos hicimos
en inmensos momentos de afecto.
El abrazo de la luna,
nos lleva a vivir completamente
en un idilio que el tiempo no ha de olvidar,
ni ha de borrar
las huellas del amor.
La luna,
en la playa,
cubre la arena que ha de ser nuestro
lecho de pasión
y de no vanas esperanzas.
¡Cantemos alborozados
nuestro himno al amor,
con nuestros cuerpos amando
en noches de impulsos
y de secretos!.
El abrazo de la luna,
tímido y a la vez audaz,
nos lleva a conocer
los más escondidos secretos
que habitan en nuestro interior.