Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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miércoles, 29 de agosto de 2018
Soñar y recordar
Recuérdame
siempre
(Entre
las alegrías y las tristezas,
mi alma
te busca y te encierra
como el
vuelo del ave
encierra
el suyo preferido
en una
red de ansiosas
idas y venidas en su entorno)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(No
puedo olvidarte,
fluyes dentro de mí,
vas por
mi ser entero,
por mis
venas hasta mi corazón,
aún hoy
en la fervorosa negación
de tu
ausencia).
Sueña
conmigo.
Recuérdame
siempre.
(Quiero
estar junto a ti,
acunarme
en el cansancio
y en
él, tenerte entre mis brazos
aunque
no nos toquemos,
sólo
con nuestras miradas)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Mi
amor inmóvil, flor sin otoño,
está
siempre presente
en un
frenesí de quererte,
seguro
de no acabar
cuando
terminen los besos,
las
miradas, las señales)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Mis
palabras te llegan en un eco,
buscando
tu ser
y no te
encuentran,
retornan
al silencio esperándote
para
cumplir el anhelo impaciente
de
esperar tus tibios besos)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Deseo
que tu ausencia termine
para
tenerte a mi lado,
muy
junto a mí
en
nuestro mundo de lo prometido
que
enternece el alma
donde
oscilan los imposibles,
tan trémulos como cañas
en la
orilla de los ríos)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Eres
mi ser amado,
necesito
el ritmo de tu cuerpo
cuando
respiras cerca de mí,
tendidos
juntos en nuestra noche,
alargando
nuestras manos
para
sentirte a mi lado)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Vamos
sin prisas a nuestro paraíso celestial,
iluminado ya para que nuestro paso,
al fin
del día, gane la orilla oscura
donde
la felicidad nos inunda
y nos colma con júbilos,
con
besos, con placeres infinitos)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Apenas
te has marchado
y yo ya
te espero,
anhelo
todos tus movimientos,
tus
pasos, tus latidos, tus caricias,
sé que
volverás,
que una
nueva aurora
brillará
en mi existir
sin
vagas sombras ni infinitas distancias)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
Todo
sonido en eco tuyo
me lo
convierte mi alma
que te
espera,
sé que
vienes hacia mí
y tus
pasos se sienten
aún en
ese largo rodeo
que das
para volver.
¡Qué
dicha sin sonrojos
la que
corre por mis venas
al sentirte llegar!
Te tuve un instante
Te tuve un instante
que no se perderá
en el olvido oscuro y profundo
de los vivires de segundos.
Mi ángel quedó llorando
su inocencia perdida
en el abismo de tu ira,
sin retorno de la nada
a la que te fuiste.
Te tuve un instante,
fui verano después
de un florido vergel de primavera
que duró la brevedad
de una rosa en flor.
Las hadas y los duendes del amor
me siguieron y nos hicieron
encontrarnos
en ese breve instante
en el que me brindaste delicias
de ternuras,
sentimentales besos
que me llevaron al cielo,
después me diste
mieles de extraña seducción.
¿Por qué te enviaron a mí
por tan solo un instante
en esta vida carente de amor?
¿Es que acaso
en un acontecer de amor
impregnado de estío
tan sólo una noche
nos deja ese recuerdo
para toda la vida?
Se enlazaron nuestros ritmos,
nuestros sueños de amor
con el lírico trino de la alondra
y el rumor del arroyo,
se sintió el suspiro levísimo
que dio el corazón
y plenos de amor los ojos,
nos besamos el alma
y un invisible abrazo
rubricó nuestra unión.
Te tuve un instante tan sólo,
pero será eterno en mí.
Mi cuerpo fue virginal
reflejo de una nívea albura
de juventud colmada de ternura
que volcaste en mí.
Envuelta en esta red de amor y
ensueño,
necesito que no me alcance el
engaño,
ni la vileza,
ni un corazón sin calidez,
frío y con mentiras.
Sí quiero que me aprisiones,
tú, el alma amante
que me brindó dulzuras y calor.
Que apartó por un instante de mi
vida
el goce que destruye,
haciendo daño con trampas y
falsas
palabras como filosas dagas
lacerantes que se burlan
despiadadas del amor verdadero y
amante.
El amor sincero,
el hondo,
el que me hace sentir amada
y al que esperaré por siempre.
Mar de lágrimas
Mar de lágrimas,
inunda mi rostro frío
colmado de sal,
tristeza infinita
que se arraiga en mi
alma
porque tú no estás a
mi lado.
¿Cuál es la razón de
llorarte tanto, amor?
La desazón de mi
espíritu
me lleva a llorar
a orillas del mar
en noches serenas y
cálidas.
Y lloré un río de
lágrimas
hasta quedar exhausta
y sin sollozos.
Mis heridas y dolor
se han ido ya
con las lágrimas,
me siento vacía
esperando el mañana
que me traerá un
nuevo amor
verdadero,
pleno de cariño
y ternura.
Mar de lágrimas,
en mi corazón todo lo
que existe,
ahora,
es sólo el dolor del
duelo
basado en la
nostalgia
de un amor pasado
como humo en el
viento
por el amor perdido.
Mar de lágrimas
que como gotas de
sangre
migran a mi corazón
fluyendo
a través de la
ventana del alma
con mis rotas
emociones.
Son sollozos de un
sueño
de un amor perdido
y que nunca pude
encontrar
en una búsqueda
eterna de ti,
mi amado,
mi pasión única.
Mar de lágrimas,
mensajes silenciosos
de esta vida,
columpiándose en un
dulce retraso
de un morir que no
perdona.
El destino se
estremece
en la punta de una
rama
cuando al pesar de la
gota
hace inclinarse a la
hoja
ya casi rendida.
Mar de lágrimas
en un puro silencio
se deslizan
suavemente
con su gran menuda
carga,
de tanto y tanto
cristal celeste,
de gotitas de dolor
y aflicción.
Mas no me doblego,
no me rindo,
me yergo
y me alzo entre luces
de diamantes,
en volandas me voy
en búsqueda del amor
soñado.
Morir, vivir,
equilibrio
estremecido,
son pausas entre vida
y muerte
creando en mi entorno
ondas de paz.
Tantas lágrimas
perdidas,
tantas huellas en mi
piel,
ya no rompes mi
silencio,
nada es igual que
ayer.
Mar de lágrimas
no puedo permitir
que el mundo gire
en el recuerdo,
puedo desafiar la
oscuridad
y vivir entregando mi
corazón roto
a quien no cree en el
amor.
Volveré a pensar en
el sueño
que por ti abandoné,
en un renovar de
alegrías
y gozos
mi vida se tornará
feliz
y placentera
entre soplos de aires
cálidos
en torno a ondas de
calma.
Mar de lágrimas
entre brisas frescas,
el alma siente
que pasa por ella
algo nuevo,
es el sendero a un
nuevo cauce
con un gozo nunca
sentido,
un verdor,
una alegría,
unas estrellas
y un río
que me lleva
a un nuevo mundo de
amor.