Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
Páginas
▼
sábado, 13 de octubre de 2018
Estoy Triste
Estoy triste, aturdida,
melancólica,
escuchando la lluvia a
través de mi ventana.
Añoro al amor que aún no
me ha tocado,
¿Existirá para mi algún
día?
No lo sé, mi esperanza es
como el agua que atraviesa arroyos, ríos y mares.
Ahora, enamorada del amor,
tú, el que espero, eres el milagro que me produce dolor apasionado, valiente y
audaz, sueños.
Estoy triste porque mi
lecho está vacío
y el gran aire que me
envuelve, también limpio, sin señales de que tú vendrás hacia mí.
La soledad me invade de
lágrimas saladas que como un gran mar en mi pecho se derrama.
Todo lo esperado no llega,
las esperanzas se truncan, entre luces distantes,
azar sin respuesta.
¡Qué desilusión tan leve y
sutil, sin color, tan vaga como las sombras!
Mi tristeza me la ha
robado la noche, era mía, era bien mía, pensaba decirla en versos,
darle forma como dan las
lagrimas, forma tibia al dolor de adentro…
Pero, el papel esperó en
vano, mis poemas de amor, quedaron dentro de mi alma guardados hasta que te
encuentre.
Y mi tristeza se va lejos,
en las estrellas altas, en esas brisas frescas.
“Si
algún día te descubriera
todos
mis cantos olvidaría
y
mis versos mi gloria coronaria”
Siento que estoy sola
Terriblemente sola en un lugar extraño, misterioso,
silencioso y la oscuridad me envuelve poco a poco.
Estoy triste, la tristeza me hace temblar toda, mi cuerpo trémulo y diáfono
se va por camino un camino sin fronteras, a la nada.
No soy nadie, estoy sola, me dejó el amor inventado, el amor que no
existía, el amor totalmente desconocido.
Siento que estoy sola, sin él no soy nada, ni un pedacito de cuerpo, ni
un pedacito de alma.
Desaparecí en la niebla envolvente que me oculto tras un velo de gasa
sutil y negro.
Sin él no puedo vivir, era mi alegría, mis tonteras, mis confidencias,
mis secretos, ahora no soy nada, me falta todo.
Por favor, te esperare siempre, en algún instante de tu vida te
acordaras de mí y pensaras en una mujer poeta, muy pero muy pero muy loca, que
te deseaba con tinta el alma y su cuerpo clamaba por ti.
Sí era una de tus enamoradas te dije que no lo era, no era cierto, te
amé y te amo con mi cuerpo deseoso de ti y mi alma clama por ti.
¡Ven a mí por un instante tan sólo!
¡Ven, acógeme en tus brazos como a una luciérnaga fugaz que llega y se
va!
“la
vida es breve
el
amor lo es más aún
pero
la tristeza perdura
siempre
en todo el existir”
Deseo
Por un breve resquicio de
mi frente acongojada, se asoman a mi pecho tus sentidos
y tiemblan las barandas de
mi cuerpo,
al sentir apoyar tan leve
sangre
¡no más llanto!
¡sí, amor, mucho amor
estando contigo!
Tus palabras son poemas de
amor que llegan a mi alma,
conmueven y sensibilizan
mi cuerpo.
Y te desean continuamente.
Y de tu piel sin nube, se
levantan las palabras justas y sinceras,
bajo un sol joven de rosas
amarillas y mi boca en la boca del verano,
se inicio en el secreto de
encontrarte.
La dicha me lleva a
enseñar a tu boca a que me nombres y que lleves tus manos a mi pecho, amor que
desnudándote caminas sobre el muro que cerca mi silencio.
Pido a la naturaleza y al
mar me den la fuerza necesaria para recuperarme,
de esta amarga e inesperada
decepción de alguien a quien le brinde todo mi amor
y mi generosidad.
“¿Qué
Tejerá tu memoria
madura
de andar
los
tiempos dibujan los caminos?”