Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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viernes, 26 de octubre de 2018
Viajera incansable
Viajera incansable,
fascinada por el ir y venir
buscando revelaciones de otras vidas
y lugares bajo luces indefectibles.
Pasajera de la vida que con fuerza y voluntad
avanza sin tropiezos en pos de lo anhelado,
lo indescifrable,
lo desconocido.
Viajera incansable que busca un solo camino,
ese que hay que abrirse
con el alma y las manos,
sin ceder un ápice
y seguir adelante en pos el amor.
Vivir infatigablemente con su morral a cuestas,
día a día,
noche a noche,
sin que las manos colmadas
impacientes tiemblen.
¡Qué liberación!
¡Qué felicidad!
Felicidad hallada a través del mundo,
en el seno de la naturaleza toda,
flotando entre mensajes
y cartas de amor recibidas
con el placer
de que alguien piensa en mi existir.
Pasajera incansable,
que con fuerza arrolladora va cumpliendo su meta,
su misión de fuego puro,
buscando ser feliz cada día del despertar
en esta vida de luz
y amando a todo lo que encuentra a su paso.
Viajera incansable,
mi destino es volar como pájaro,
abriendo surcos en el cielo desesperadamente,
para vivir resistiendo al dolor,
a la heridas,
buscando con tesón la verdad
y el verdadero amor.
Como una arrolladora fuerza
su mente viaja con ella
y sus palabras en nuevas formas cada día
buscan un orbe nuevo,
pleno de alegrías y felicidades.
¿A dónde te diriges viajera incansable?
¿Qué es lo que pretendes alcanzar?
¿Será quizás la luz de la luna
en sus crecientes o menguantes
o los océanos plácidos o estremecedores?
Buscas el amor,
el que protege,
el que ampara,
el que con cariño y dulzura
hace latir tu corazón
con latidos acompasados.
Viajera incansable
ando por el mundo real y el mágico
sin que mis pies tengan el más mínimo contacto
con la realidad del suelo y sus caminos.
Vivo la alegría fabulosa de ir por el aire
y el sol me daría triunfales signos de libertad.
¡Amar hasta el más allá no entre piedras
ásperas ni suelos desérticos!
¡Ni guijarros punzantes!
¡Amar en libertad!
Te recuerdo
Te
recuerdo
(cuando
en las noches estrelladas y brillantes
y la
luz de la luna baña de plata
las aguas tranquilas del agua,
te pienso).
Te
recuerdo.
Te
añoro
(tu
perfil desdibujado
bajo la
pálida luz de la aurora
viene
en mi búsqueda con ansias locas).
Te
recuerdo.
Te
añoro
(evoco
los instantes preciosos
pasado
juntos, muy juntos,
en silencios prolongados y profundos,
entre
suspiros de amor
y besos
apasionados).
Te
recuerdo.
Te
añoro
(eres
el ser que mi nostalgia despierta,
mi esperanza
renovada,
quisiera
cercar tu aroma con mis manos
y la
dulce potencia de tus brazos).
Te
recuerdo.
Te
añoro
(tus
cantares son con sones armonizados
siguen
persiguiéndome sin descanso
y tus
notas suben
al
igual que ayer en numerosos acordes
y son
para mí tu regalo).
Te
recuerdo.
Te
añoro
(todo
sonido en eco tuyo
me lo
convierte en alma que te espera,
y tus
pasos se sienten siempre
de
estar viniendo por la ausencia).
Te
recuerdo.
Te
añoro
(tengo
miedo de no poder encontrarte,
de que
mis besos se pierdan
en otro
cielo
como el
amor que vive de ola en ola).
Te
recuerdo.
Te
añoro
(perdida
voy en las tardes
por
siempre en tu embeleso
sin
sentir el cercado de tus ramas,
ni ver
tu fuego que en los fuegos arde).
Te
recuerdo.
Te
añoro
(te
llamo hasta quebrar mi voz
en
cristales translúcidos,
por eso
sangra mi corazón
y me
derramo entre lágrimas y sollozos).
Te
recuerdo.
Te
añoro
(dame
mi libertad,
no
quiero tu fatiga,
quiero
sentirte como se siente el agua,
hermosa,
libre y límpida
entre
tu libre albedrío y el mío).
Te
recuerdo.
Te
añoro
(busco
tu imagen en mi cuerpo
con el
frescor de la creación primera
en las
densas ondas de la noche,
con
afán de encontrar la luz primera).
Te
recuerdo.
Te
añoro
(así te
hallé, sin muros ni rejas,
entre
luceros y luces fugaces,
como manojo de iluminado amor,
el que
te ofrendaba,
al día
que alboreaba
cuando
ganaba la aurora sus matices).
Te
recuerdo.
Te
añoro
(quiero
fundir mi figura con tu bronce,
andar
entre los peldaños del deseo,
hasta
alcanzar la cumbre de tu nombre).
Te
recuerdo.
Te
añoro.
Llévame
con mi recuerdo,
mis
manos a tu pecho, amor,
que
desnudándome caminos
sobre
el muro que cerca mi silencio,
siente
mis besos en tu frente
para
que de mis labios surja el verso
que
encienda la sangre en tus venas
y me
sientas pegada a tu cuerpo
apareciendo
mi nombre en tu cielo.
Me imagino
Me imagino que
al caer de cada noche
esperaré a que seas luna llena
y te amaré.
Serás la inspiración
de mis poemas siempre
y es un sueño total
cuando incrustas tu alma en mí.
Me imagino que
en la luminosa flecha de mi vida
te uniste para acechar
todos mis desvelos
y hacerlos bailar
en la melodía audaz
de querer saber
y poder ser.
Me Imagino contigo
en un firmamento azul
desbordado de suspiros
y besos profundos
llevándome a escribir
los versos en las noches agitadas.
Me imagino un amanecer
en el rutinario despertar pleno
de súbito fuego de tu alma
junto a la mía,
me estremezco con sensaciones
incontenibles como aguas danzantes,
eternas como humos grises
elevándose sin líneas.
Me imagino buscándote a ti
en una pintura
que hace su aparición
atravesando el muro de los océanos,
del tiempo,
agitado decorando arenas vírgenes.
Me imagino tus besos,
lo sueño tanto
que mis labios tiemblan
y mil suspiros
entrecortados e interminables
con una estremecedora sensación
recorren mi espalda.
Me imagino descifrando
momentos contigo,
esperando el día de encontrarte,
para bañar tu ser con ternuras
que solo llevan tu nombre
porque nacieron
a partir de mi primer suspiro.
Me imagino necesitándote
tanto que grito y clamo,
eres mi sendero,
mi ruta, mi guía,
rodéame siempre con la luz de tu alma
que yo continuare amándote,
mas allá del tiempo
en un regalo de gracia
que me hace la vida.
!Qué mágicos alfabetos,
monosílabos brillantes,
letras cristalinas,
palabras de amor,
me imagino escribiendo
para ti mi amado!