Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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sábado, 10 de noviembre de 2018
Profunda calma
Es el lugar donde la paz profunda, la quietud extrema,
nos sumerge en un
bienestar de amor.
Es en esas noches tan especiales
que entre versos y poemas de amor
nos encontramos con nosotros mismos.
En un mundo irreal y único,
volamos a otras esferas a encontrar
las palabras únicas, las
frases, las metáforas
que envuelven como lazos entrelazados nuestro poema de amor.
Profunda calma, no la turbia ni el ave del sueño
con fría agua, y los tranquilos fantasmas que pueblan en derredor,
solo puede iluminarla las luciérnagas con su luz brillante
sobre el cielo azul de la noche.
Tal vez alguien ha sentido la voz
clara imperiosa que
como una blanca
Segadora busca romper la profunda calma.
tiéndete a entre las
amapolas florecidas
apoyado has de pasar, sin que te hiera con feroz lanza
queriendo que la luz de la calma se esconda
En la noche de horizonte sin fin.
Que la profunda calma descanse en ti,
así se calmará tu enorme ansia errante.
mientras nos estrechamos ávidamente entre
almas colmadas de amor.
Nuestro reposo debe ser absoluto
sin ansias,
sin desvelos,
sin penas,
sin dolores,
son deseos absolutos de vivir plenamente
en una profunda calma, insuperable, impertérrita.
Y desde la oscura lejanía del horizonte
viene hacia nosotros un bálsamo errabundo
que nos da fe y amor.
Busca el arrullo de horas muertas
con mil ojos confundidos
y caricias con vientos indiferentes
que den a mi alma la profunda calma que ansío.
“Un silencio de
voces mentoladas
Y ojos cenicientos de cristal
Esperan el tiempo como
Letargo
impreciso”
Mil horas
Mil horas, tan largas pero
también tan cerca.
Se detuvo el tiempo en un
instante
ya fue olvido.
Mil horas de espera
interminable
tú tan lejos y yo tan
cerca de ti
que alargo mi brazo en un
indefinido tiempo de espera
y tú no estás conmigo.
Mil horas son mil
instantes de profunda espera
ya que tú en la distancia
, allá lejos
y en este Hoy de mi vida
ni cerca estás en mis brazos.
Mil horas de trágica
nostalgia,
es dolor y locura no estar
contigo,
abrazada a ti con nuestro
amor imposible y ensangrentado.
Mil horas de contemplación
insondable,
inconmensurable la noche
de la espera
que fue poco a poco
diluyendo en una nada.
La vida cambió tan de
repente como si nada,
sin los sueños cuando
estaban allí delante.
¡ Qué lejos al parecer de
los ojos!.
Parecían nubes altas,
fantasmas sin asideros,
horizontes sin llegada.
Mil horas donde estamos
del otro lado de los sueños que soñamos,
a ese lado que se llama la
vida que se cumplió.
Aguardo a que fervores
estivales
recuperen las huellas de
tu cuerpo
y resuelvan en cánticos
frutales el fuego que nos servía de sustento.
Mil horas en larga agonía
por tu desaparición
envuelta en misterios
insondables y trágicos.
Mi alma muere lentamente
temblando y pensando tan sólo en ti,
el necesitado y hasta mi
corazón multiplicado
arderá entre las ramas del
umbrío bosque.
Mil horas de viento helado
azotando mi cuerpo
desesperado, es un aire inverosímil,
que golpea mi cuerpo
y empuja mi sangre con
ímpetus instantes de tristeza y
angustia.
Mil horas en las que soy medio
abrazo apenas
y apenas medio beso,
tú no estás , no me
completas.
Mil horas sin amor , mil
horas de dolor , pena
y hondo sentimiento de
heridas en mi corazón latiendo a prisa.
“ De pronto el amor se fue
ya era la noche,
duele el alma,
el día no se acerca”
Amor oculto
Amor oculto, somos seres en
cuerpos disfrazados de sombras sobre la tierra.
Nuestro amor se oculta en el
infinito, allá donde el horizonte se pierde y como en un sueño alguna vez
quizás nos encontraremos en un retorno a
esta corporeidad mortal y rosa donde el amor inventa su espacio para ocultarnos
siempre.
Amor oculto, ¿Las oyes cómo
piden realidades ellas, desmelenadas, furiosas, ellas, las sombras que los dos
forjamos en este inmenso lecho de distancias
y de te quieros en el aire?
Cansada ya de este amor
oculto de una infinidad de tiempo sin medida, anónimos ya que tú y yo somos
nadie, hay heridas por una gran nostalgia de materia, piden estas nuestras
sombras límites, días, nombres.
No pueden vivir ya más, están
al borde del morir en la nada.
¡Acude, ven conmigo, tiende
tus manos, tiéndeles tu cuerpo!
Los dos les buscaremos un color,
una fecha, un pecho, un sol.
Que descansen en ti, sé que
tu carne se calmará su enorme ansia errante, mientras las estrechamos
ávidamente entre los cuerpos nuestros
donde encontrarán su reposo y
la paz.
Se dormirán al fin en nuestro
sueño abrazado y protegido porque tú y yo estamos juntos, ya no somos sombras.
Amor oculto, así al
separarnos, al nutrirnos nuevamente sólo de sombras, en la lejanía, desde muy lejos,
ellas tendrán recuerdos, ya, tendrán pasado de carne y hueso y no tan sólo
imágenes difusas, efímeras, fotos borrosas.
Y al terminar nuestro afanoso
sueño, quimera de encontrarnos, otra vez, será el retorno a está corporeidad
mortal donde el amor inventa su infinitud ocultándonos a la realidad de no
vernos ni tocarnos nunca.
Mis ansias te esperarán
siempre, para que desde mi alma broten palabras que despertarán con tu amor en
poemas que diligentes van al papel que las espera siempre en un silencio que es
un puente de amor hecho de poesía.
“Cuando
la tarde apaga sus colores
y los
astros encienden sus lumbreras
surgen
llenas de encanto
las
quimeras”