Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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jueves, 24 de enero de 2019
Estar juntos
¿Cómo será estar
juntos?
Cuando hallamos
lo igual de ti y de
mí,
descansa el amor de
su lucha,
sobre triunfos
floridos
que en el beso se
cumplen.
Dices que te miras en
mis ojos,
que vives enamorado
de ellos,
que te roban la
ternura más profunda
y son dueños de todas
tus pasiones.
Eres el fino aliento
de la aurora
y un abrazo de
sentimientos mansos.
Estar juntos,
necesito tenerte
cerca
y es prohibido
lograrlo,
por eso no quiero
saber si te amo.
Nos entendemos
como la arena con la
arena,
el agua con el agua,
la luz con la luz,
solamente nos separan
latiendo
y nos llaman,
ávidas las victorias
futuras esperando.
Estar juntos,
manos ruborosas,
plenas de caricias y
de calor,
cuerpo de mármol y
perfume,
brazo de estatua
esculpido
por la pasión fresca
de mis formas tuyas.
Estar juntos,
hoy la lluvia ya
cesó,
por mi ventana el sol
ilumina mi cara,
los rayos anidan en
mi alma,
mi pasión fluye al
recordarte,
te tengo prendido a
mi corazón.
Ámame para que sea mi
piel
de abeja tibia,
palpitación entre tus
dedos de sal
y prendida en mi
corazón
al tenerte a mi lado
una catarata de
pasión
fluye desde mis
entrañas.
¿Por qué siento que
mi mundo
está apartado entre
soledad de soledades
entre mil y una
noches sin luna?
En mi alma herida
eres el remedio que la
cura.
Te siento.
Eres en mí
como una mariposa
de fuego y de
tormenta,
me arrancas el
corazón
en cada abrazo,
me desarmas el alma
en cada beso.
Estar juntos,
en esta noche de
pasión
te siento mío.
La lluvia desgrana el
gris de tu mirada,
mi angustia se prende
de cada gota que me
regala
el recuerdo de tus
ojos
plomizos y
aleteantes.
Eres en mis días de
tormenta
la placidez del agua
que en mi piel
resbala
y acaricia.
Estar juntos,
toda mi sangre te
llama
y te siente mío para
siempre.
Magia de un día
Magia de un día,
mi amor tu eres magia,
en cada instante de mi vida
en mi cielo resplandeces
y son tus ojos que me iluminan
con un fulgor de estrellas que me
cautivan
y me ocultan sin quererlo en tu
mirada.
Magia tiene tu voz,
tu dulce acento,
el cual lo escucho dormida y aún
despierta
que me dice dulcemente con el viento,
me confiesa y me repite:
“que me amas”.
Mis pinceles más leales
se han propuesto apresar tu verdadero
rostro:
desentrañar las esenciales líneas
donde tu fuero el aire acata y el
aurea alba,
espiar el múltiple venero
donde emerge a raudales toda la luz
que quiero para tu piel,
tus ojos cenitales.
Magia de un día,
en la que la recta se espírala,
la curva se endereza
y por la emoción y el sentimiento
sin acertar el rumbo ni la escala,
la alta luz tropieza o en su ímpetu
resbala.
Magia de un día,
estás a mi lado,
entre mis brazos,
cubriendo mi cuerpo con calor y
caricias.
¿Cómo apresar la sosegada llama que te
entibia los ojos?
¿O el frenesí que tu mirar proclama
cuando se incendia prodigo de rojo?
¿Cómo apresar la tímida piel que en
tus mejillas convoca?
¿O la mañana asomada a tu boca?
Magia de un día,
mi afiebrada plata se anubla
enamorada.
Se pierde en la enigmática y secreta
zona
de la alborada donde digo carmín,
azul,
violeta
y al nombrarlos se esfuman en airada,
fantástica pirueta.
Magia de un día,
en tu silencio eres un volcán
que se activa aquí en mi pecho,
cuando llegas y desciendes a mi lecho
y en tu ternura me abrazas.
Mágico es este momento cuando respiro
tu aliento
y mi alma se entremezcla con la tuya
para volar por los cielos
y marcar el universo entre suspiros,
siendo uno,
envuelto en hilos,
envuelto en hilos de plata.
Magia de un día,
con este nuestro amor
que no se acaba nunca
porque prolongando
de que uno y uno sean dos
ya que el amor es el retraso milagroso
de su término mismo.
Con los besos, con la pena
y el pecho se conquistan en afanosas
lides
entre gozos parecidos a juegos,
días,
tierras,
cielos abiertos,
espacios fabulosos,
a la gran disyunción que está
esperando
hermana de la muerta o muerte misma.
Magia del beso perfecto,
aparta el tiempo,
échalo hacia atrás,
ensancha el mundo breve
donde puede besarse todavía.
Ni en el llegar,
ni en el hallazgo tiene el amor su
cima:
es en la resistencia a separarse
en donde se le siente,
desnudo,
altísimo,
temblando.
Magia de un día
que se va en una despedida larga,
clara,
con lo más seguro que es el adiós…
La vida es
La
vida es,
mi
existir en un sueño hecho realidad,
un
himno que canto a cada instante,
una
aventura en la que arriesgo todos mis sentimientos.
La
vida es un desafío continuo
que
enfrento cada día dominando penas,
luchas,
tristezas,
envidias;
es
un himno que canto con alegría y gozo,
es
bienaventuranza que la saboreo
en
cada amanecer y en cada crepúsculo.
La
vida es puro volar sin hora quieta,
es
la salvación por querer salvarnos,
es
amor para disfrutar en cada segundo,
en
cada instante.
La vida
es una mariposa de abril
que
revolotea feliz en mi jardín florecido
y
ahora en mi otoño fugazmente
miro
sus colores brillantes al sol.
La
vida es una gota de rocío al amanecer
que
se desvanece en el cielo
al
mediodía de mi existir.
Cae
en lluvia al atardecer
para
fundirse con el mar al anochecer.
La
vida es color en la música del viento,
leve
en extensión pero intensa de dicha y amor
en
su breve tiempo en esta reencarnación.
Mantendré
con aguas descendidas
por
las fieles veredas de mi pecho
el
esplendor del alabastro de mi amor
sentido
siempre.
La
vida es cornisa y ornamento de mi cielo,
sangre
del buenamor,
amor
callado,
firme
hiedra de amor en mí plantada.
Estoy
en mi existir soñando semidespierta
en
un sol desmayado y en un musgo amaneciendo
y tiendo
puentes con mis flechas
bajando
sombras de amor a mi tierra.
La
vida es también dudas
que
ahogan en desazón el pensamiento
y
detiene las horas de la espera
en
la ramazón elástica del viento.
A
cada hora recorre mis sentidos
sin
orillas el deseo de ser amada por ti
y un
remolino adolescente de primavera
atraviesa
mi cuerpo y la estirpe de mis cantos se levanta
y mi
sangre convoca la apetencia
de
estar entre tus brazos acurrucada.
La
vida es amor,
¡bendita
sea!,
con
felicidad e infelicidad,
es
un camino a seguir
con
momentos gratos e ingratos
y un
destino a cumplir.
Si
se aquieta la sangre
o ya
niveles desborda consumiéndose
en
fuego toda mi piel,
están
prontas mis manos
a mi
ruego pidiéndote que vengas a mí,
ya
que eres tú el solar de mi vivir
coronando
los vientos serenados hacia el río
donde
bogan los besos no dados de tu sol y mis cánticos
unánimes
le dan brillo a mis bienes ya logrados
para
que el aire en su vuelo te traiga hacia mí.