Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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miércoles, 13 de marzo de 2019
Navegaré
Navegaré en tus olas azules
y verdes para enamorarte
y cada vez más cerca estaré junto a ti
donde las olas muy azules
se confunden con el cielo en el mar.
Y en la calma se arrulla
la ternura infinita de amar
y así las olas mecidas en alta mar,
pegadas,
muy juntas y solas
hacen que quiera estar bajo el resplandor
de la luna viéndonos románticos y deseosos,
tú y yo con las olas del mar.
Navegaré en tu vida como un leve rumor,
como una brisa,
llegaré a tu frente como nardo desvelado
con tan solo recuerdos y sonrisas.
Tú eres todo para mí,
mi canción,
mi mar templado,
el pulso de mi sangre,
mi llanura,
donde duermo sin sueño ni pecado
y eres mi apoyo
donde con ternura este amor
trasciende lo ya vivido.
Navegaré en tu mar de amor infinito,
me adentraré en tus aguas en calma
y navegaré junto con tu alma
hasta descubrir tu íntimo laberinto.
Trazaré una huella de navegación
de millares de años,
alrededor del mundo,
buscándote amor,
en el agua de todos los océanos.
Navegaré hacia ti,
tú eres el amor y la playa,
mi luz desconocida,
mi fuente iluminada,
déjame quererte amor,
déjame estar en ti.
Cúbreme con tu arrebatadora espuma
del mar embravecido,
que yo saldré triunfante,
hollando en una diadema
de suspiros brillantes
y una lluvia de jazmines
y estrellas palpitantes.
Navegaré sobre mi propia estela,
siempre viva,
dispuesta a todo,
a vivir con amor y alegría,
aún cuando cambie el viento
y se den vuelta los paisajes
y en mis blandos oleajes
por mis flancos tú alelí resbala.
Navegaré,
mientras el mundo canta,
cae la luna y el amor renace
y te soñaré surgido del mar,
sano y fuerte para abrazarme
y suspenderme en esa abierta playa mía.
Quieta estoy escuchando
el corazón azul del oleaje,
que eres tú el que viene
por la espuma.
Bésame amor que en esta noche triste
te diré los poemas que mis labios
no se atrevieron y llegarán al papel
donde nadie más los espera.
¿Dónde estás?
Dime amor mío
¿No me sientes llegar
como una lágrima buscándote
por encima del mar?
Navegaré hasta el fin para que me sientas
y escuches decir que te amo.
Tu ausencia
Tu
ausencia llama mis angustias,
mis
lamentos del corazón.
Surgen
palabras de amor
que van
hacia ti
porque
tu ausencia me condena
a la
brisa que cada día
se
embravece más
y me
hace huir
a las
tinieblas de lo desconocido.
Canción
de amor para ti mi amor…
no te
alejes,
cada
vez que amanece mi corazón
se
entristece
y el
tiempo se hace eterno
cuando
no llegas.
Tu
ausencia…
amar en
tu ausencia…
como
dejar tu presencia…
si eres
parte de mí
para
poder sobrevivir.
Nada en
esta tierra
libera
a mi alma de la inquietud
que la
aprisiona cuando me faltas tú,
cuando
no estás.
Si no
hay tiempo
ni
barreras ni distancias
que
separen a dos seres que se aman,
entonces
por qué muero
al
tenerte distante…
tu
ausencia en mi pecho algo agoniza,
te amo
corazón de agua,
soy
prisionera de tu voz
y de tu
cascada de sonrisas.
Tu
nombre llueve en mi piel
como
una cadena de flores.
Sólo tú
suspendes mi voz
en tus
suspiros
y en tu
suave tiempo imaginario
una
bandera de rosas.
La
transparencia
de tus
sueños galopa
en mi
camino de sombras.
En tu
ausencia,
te
siento cada día rozándome invisible,
sutilmente
impalpable
y
aunque sé
que
siempre te he llevado conmigo
eres la
suave,
dulcemente
imposible,
lejanía
luminosa…
Te
siento cada día cantar,
mas no
sé dónde.
Eres
algo que vive más allá de sí mismo
y
aunque siempre eres nube
y
horizonte lejano,
sentí
tu beso sobre mi alma.
En tu
ausencia mi espíritu solitario
te
sueña en cada instante,
mi alma
te busca tras toda emoción.
¡Mi
camino está lleno con tu nombre!.
¡
Lejanía distante!.
¿Dónde
estás?...
¿Dónde
estás?.
Quiero
sentir tu presencia huidiza
sumergiéndome
en la luz de tus caminos,
volar
con el ritmo del viento
hacia
las alturas del amor
y estar
a tu lado
siempre
en el éxtasis
de
nuestra unión secreta.
En tu ausencia
quiero pensar en elevarme contigo,
más allá de las cumbres terrenales
hasta el reino de la paz y de la armonía
donde nuestra dicha
no pueda ser perturbada jamás.
Tejiendo la vida
Así tejemos la vida
entre nuestro diálogo de miradas
atentas,
sorprendidas, milagrosas,
sorpresivas,
consuelos y bálsamos de nuestras
almas
que nos unen en un alianza
continua,
permanente,
constante y sentida.
Tejiendo la vida sin palabras
mutiladas,
sí, con rumores de amor
en noches de espera,
cantando sin tristezas ni penas.
Soy la viajera con el corazón
pleno de amor
y la sombra de tu sombra
quien teje palabras de amor,
frases, versos,
entre hilos de seda y plumas
haciendo un nido cálido de
caricias.
Sensación de ser dos voces
en la noche unidas por lazos
estrechos
y entretejidos de recuerdos.
Tejiendo la vida en un vivir
juntos
el hasta ahora esperado,
trémulo y jubiloso de promesas
unidas,
ya que la vida es la sorpresa
en que nos suelta desnudos,
inocentes,
en un mar inmenso.
Tejiendo la vida,
los dos al unísono,
para que en nuestros días de
tormenta
sólo haya claridad
que atraviese las nubes oscuras y
tristes.
Tejiendo la vida
comenzaste a quererme
porque me convertí,
sólo para ti en ese sueño
de cuento de hadas
que todo lo llenó con su magia
atrapando tu corazón y a la vez,
haciéndolo libre.
Mi pasión fluye al recordarte,
te tengo prendido en mi corazón
y una catarata de gozos
fluye desde mis entrañas.
Tejiendo la vida,
los poemas van destilando cada
día,
ilusiones, rosas,
fantasías,
que llenan mi alma de alegría,
sueños que despertarán
algún día mientras vivo
y respiro tu sonrisa.
Tejedora de versos y rimas,
tejiendo momentos trenzo la vida.
Eres mi amor cada noche,
mi eterno enamorado
que calla y mira.
Tejiendo esperanzas y sueños
con la madeja en mis manos,
el corazón,
el papel y una pluma,
hilo y deshilo
la ilusión de estar contigo.
Para que me sirve la vida
si ya tejida en un hilo,
perece,
aunque de su esencia
brota mi vida en un verso.
Ya no sueño con tus ojos,
ahora quiero tu regreso,
ya te tejí toda la vida
y ahora en versos te quiero para
mí,
quiero estar contigo siempre.
Sueño con estar a tu lado,
tendidos sobre nuestro lecho,
recordar las horas pasadas
en unas sábanas de tejidos
blancos
sobre la aguja de tu amor soñado,
tejidos en letras de sueños
y tiernos besos palpados
sobre este gran poema de amor
que es la vida.