Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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sábado, 16 de marzo de 2019
Miedo
El sol enredaba sus hilos con el
viento, orillando el vuelo de mariposas tibias.
La siesta se hamacaba bajo los
sauces,
mientras río arrullaba el sueño
enamorado,
de las sombras frescas y los paso
otoñales.
Dos. Eran dos con miedo de ser uno.
Miedo a amar y dejarse amar.
Miedo a pasión desbocada.
Miedo y besos furtivos.
Miedo a hacer ramas entrecruzadas
bajo las ramas confundidas de los ligustros anhelantes.
Miedo a ser naturaleza viva, en la
naturaleza.
Los otros… los otros… siempre los
otros.
¿Y nosotros? … ¿Cuándo? …
Miedo de que con el viento cañero,
con los lapachos, con las flores sin nombre,
con los naranjos, por jardines y
plazas te vayas filtrando al campo,
para llegar al más allá y no te vea
más.
“Cupido tiene
una espada
por flecha, no hiere,
mata”
Sueño de amor
Las
canciones de amor
que
no quisiste te las ofrecí
con
mil amores,
con
mil querencias
y
las rechazaste.
Soy
la no bienamada,
de
la que no quisiste aceptar su amor
aunque
tú, quizás, sin darte cuenta,
me
estabas queriendo.
Sueño
de amor,
te
guardé en mi mano,
para
que no te fueras,
¡eras
de hielo!.
Hoy,
extiendo
mi mano,
nada
tengo,
nada.
Sólo
el frío que te recuerda
y
esta lágrima que me quema.
Sueño
de amor,
no
puedo seguir
buscando
tu rostro en el viento,
invades
cada noche
mi
cuerpo y mi alma
y
haces que cese mi calma.
Sueño
de amor,
inexistente,
inexpugnable,
el
imposible,
me
hace perder en un mar de duda,
me
ahogan mis lágrimas mudas,
¡me
acaba en este dolor!.
Sueño
de amor,
olvida
mi nombre,
borra
mis te quiero,
pero
en el aire permanecerá
mi
voz y mi recuerdo.
Sueño
de amor,
con
un corazón de gema
en
cada mano,
¡estaba
hasta hoy!.
Ya
no pienso más en ti,
no
sueño contigo,
no
quiero más anhelar
mañanas
dulces que no existirán.
Sueño
de amor,
tú,
sí tú,
sueño
roto,
realidad
esquiva,
efímera
fantasía,
hada
de la melancolía,
quédate
igual conmigo
flor
de un día,
que
todo,
todo,
de
ti espero aunque ya no existas.
Sueño
de amor,
el
que viste túnica de cristales
apenas
aparece.
Gotitas
de felicidad,
aparecen
cuando se ha florecido
plenamente
casi escondido
donde
los corazones laten fragantes.
Amor
de colores fulgentes,
por
el desnudo universo,
por
el tejido de nubes,
¡amor
de siglos amantes!.
¡Siglos
de perfumados palpitares!
Sueño
de amor,
de
fragancias amadas,
está
el universo cubierto,
está
el telar de soles.
¡Siglos
de amantes ausentes!
¡Sueño de amor lejano,
distante,
desnudo,
solo
con encuentros
y
desencuentros olvidados ya y no presentes,
¡mi alma se llena de sombras y mantos!
y
sus puertas se abren por el silencio
y
la ausencia del amor soñado.
Te estoy queriendo
Te estoy queriendo
más allá de todo
y observo embelesada
las débiles hilachas
que aún me unen al mundo natural.
Cuanto más te quiero,
más amo esa inefable vida
que un día muy cercano
tejí de la nada para estar contigo
y ya no se disolverá ni desaparecerá
porque las canciones y poemas
nos unen entre palabras y pausas.
No se de donde vino este amor,
ni me inquieta el futuro,
¿puede ser la plenitud del todo?
Es posible que así sea.
Te estoy queriendo
cada instante más
y sí en otro plano
es posible cultivar emociones,
sólo quiero seguir enamorada,
ser minúscula parte de la armonía absoluta,
de esa naturaleza
que nos lleva al amor.
Te estoy queriendo
y como un fuego eterno
me invade con pureza
el sentimiento nuevo de amar
sin temores ni miedos,
sí con esperanzas renovadas.
El cielo ahora de color azul pastel,
día tras día sin nubes,
con la única variación
de una serie de matices,
me lleva hacia ti
y entrecierro los ojos para verte
aún desde esta lejanía
como un río de visión.
Te estoy queriendo
más allá de los sueños,
más allá de la realidad
y con sólo escuchar tu voz grave,
sonora y única en la distancia,
te acercas.
Te estoy queriendo,
golpeaste con tesón la puerta de mi alma
y ahora sólo está cerrada a tanto amar
y aún sin sentir tu existencia,
aún sin respirar el aroma de tu piel,
cierro los ojos
y logro ver tu mundo interior.
Te estoy queriendo
y mis versos deben decirte
lo que para mí eres,
báculo de flores,
lámpara de luz indefectible,
mi compañero de palabra exacta
y silencios largos,
con intrépido corazón
y alta frente desvelada.
Por eso te estoy queriendo
con ternura y paz,
insólito momento éste
que estamos viviendo
tú y yo.
Te estoy queriendo
tanto porque me impregnas de rocío
que cae del sereno
cuando en la madrugada
se está bañando el alba.
Te estoy queriendo.
¡Mira de qué manera!
Será porque mis miedos
todos los ahuyentas,
llenas los espacios vacíos de mis años,
compartes añoranzas de tiempos
que se han ido.
Te sumerges en mi oasis
de aguas cristalinas para bañar
nuestros sueños.
¡Te estoy queriendo…
mira cuánto te quiero!