Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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sábado, 13 de abril de 2019
Divagues del amor
Divagues del amor,
derrotero de la mente
que nos lleva a desorientarnos
buscando no equivocarnos,
desarmemos el cielo,
apaguemos la luna,
bajemos las estrellas,
escondamos el sol,
inundemos los océanos
abrasemos los vientos.
Divagues del amor
que nos hacen desviarnos
en la medianoche de nuestra vida,
bajando por los tiempos
ya pasados hasta el hoy ya vivido.
Desorientados en los nortes,
sures y orientes
nos sentimos sombras calladas,
temblorosas de temores y sueños sin
fin
que nublan el alma
entre dudas oscuras y plenas.
Divagues del amor
delirios que nublan el alma,
déjenme encontrar el camino,
el mío,
donde me espera alguien
con su canción de amor puro y casto.
¡Ay! Corazón
tengo un mundo de sensaciones nuevas
que me llevan a merodear
de soslayo en amor
tuyo pleno de ventura y paz.
Divagues del amor
¿Qué hay más allá de lo que
encontramos?
allá detrás del horizonte de blancura
indecisa
¿sueños inconclusos?
¿Amores pasados?
¿Voces que nos llaman
y suenan como las que fueron un día
nuestras?
En el papel aparecen palabras de amor
dispersas en poemas
que me llevan a querer encontrarte
otra vez.
En nuestro interior
tenemos muchos sonidos…
pero todos se dan merced al vacio
y al silencio que nos envuelven.
Divagues del amor
que nos dispersan
a caminos de la vida diferentes.
El sentir divino no admite temores,
sustenta amores.
Vagabundeo errante y peregrino
en busca de aires que me envuelvan,
me sustenten seguridades
y verdades genuinas.
Divagues del amor
rompan las cadenas
en las que me siento presa,
libérenme,
guíenme a un lugar ajeno a las dudas
y temores que unos extraños del
pasado
me inundaron.
Quiero soledad,
desnuda de maldad,
cubierta de dulzuras,
caricias de seda y besos
que despierten mi alma dormida
y herida por los divagues del amor.
No soy mi sombra,
soy un leve hilo de voz
que quebranta los silencios
y me voy lejos,
en busca de historias de fe
y esperanza.
El amor es el secreto
El amor es el secreto
de los siglos en
receso
que va dibujando
su invisible rocío
cósmico
en los atardeceres
temporales del espíritu
y tus palabras con
sonrisas
abrazan nuestros
mundos profundos
y luminosos.
El amor es el secreto
y limpia mis
tristezas,
se lleva mis llantos,
es alegría junto a
tus palabras
con sonrisas que va
haciendo de a poco
la vida con colores
brillantes y límpidos.
El amor es el
secreto,
avanzo hacia ti,
en sueños continuos
de inquietudes
ciertas en bordes
sinuosos
de esplendores
serenos
¡qué sencillo fue el
milagro
de encontrarnos!
Emanaciones del amor
que le dan luz a mis
poemas,
no más fracasos y
desorientaciones,
ni afanes en vela,
ya estamos juntos.
El amor es el
secreto,
todo, todo está más
claro
desde el más nocturno
al cenital abrazo
de dos que se aman.
Sin errores,
sin reflejos de
edenes
en azogues
desmenuzados
y dispersados por el
mundo.
El amor es el
secreto,
la lluvia desgrana el
gris de tu mirada,
mi angustia se prende
de cada gota
cristalina,
que me regala el
recuerdo de tus ojos
plomizos y
aleteantes.
Emanaciones de amor,
eres el fino aliento
de la aurora
y un abrazo de
sentimientos mansos.
Eres en mis días de
tormenta,
la claridad
ineludible
que perfora nubes.
La placidez del agua
que en mi piel
revolotea
espera tu regreso
para que seas mi
inspiración
por siempre.
El amor es el secreto
y toda esa cosquilla
que se mueve en mi
sangre
y te llama te siente
mío
para siempre.
Déjame a solas
Déjame
a solas,
no
quiero más
tu amor
frío y silencioso,
es
húmedo río subterráneo
en los
tejidos de mi ser.
Déjame
a solas,
que no
paralices mis sentidos,
no
deseo recordarte
ni un
instante más.
Déjame
a solas,
¡márchate
ya!
bramando
en torbellino ciego,
llévate
tu tempestad,
volteando
tu raudo mundo,
déjame
curar éste dolor profundo
que
inunda mi alma de lágrimas
como
cataratas que la dejan vacía
y sin
esperanzas.
Déjame
a solas,
nunca
más quiero sentir
que
sabías a silencio y a sueños
y a
tactos de deseos,
sabías
a mi mundo,
a todo
lo que anhelaba,
sabías
a amor,
a mi
amor.
Quiero
reír sin tristezas,
llorar
con sonrisas,
¡vete
ya de mi vida!
¡déjame
a solas
con mi
nostalgia de tus besos
y poder
escuchar tu melodía
aún
cuando estés lejos,
aún
cuando ya no estés!
No
necesito tus ojos para ver
ni tus
labios para sentir,
ni tu
alma para vivir,
ni tu
existencia en mi vida
para
sonreír
ni te
necesito
para
saber amar.
Déjame
a solas,
no
quiero lágrimas
con
emociones llenas de ti
y de mi
llenando surcos de pasión,
aclarando
tristezas,
llenando
melancolías,
lágrimas
que eran
tan
sólo para quererte
y
guardadas con sentimiento.
Déjame
a solas,
soñándote
en cada anochecer,
sin
colores,
sin
esperanzas,
sin
anhelos,
sin
nada que me recuerde a ti,
ni tus
suaves palabras en mis sueños
que
ilusionaron mares,
que
significaron tu presencia,
secretos
ya idos de amores a voces.
El
tiempo de amarnos
entre
tú y yo ya no existe,
déjame
a solas soñar con el amor,
caricias
y besos
verdaderos
y plenos.
Alma sombría,
no
llegues más a mí,
no
mereces castigo ni reproches,
no te
veré en el pliego
más
negro de la noche,
ahora
sin ti
brillarán
más las lejanas estrellas.
Eres ya
luz
entre
sombras que no me alcanza,
eres
flores entre ruinas sin color ni aroma,
eres falso
clamor entre dulces caricias
nunca
más encontradas.
Déjame
a solas,
olvidarte
casi en el borde del fracaso,
en el
final que asombra.
Ahora,
sola al
fin,
una luz
que el sol
no sabe
ilumina mi alma
con sus
rayos de amor,
límpido
y brillante.
Vivo en
una claridad,
en una
transparencia de paz
en el
gran milagro de un cenital
esplendor
por no estar más a tu lado.