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Vivencias


Fluye el rio del tiempo, se empapa uno en sus aguas,
se le encoge la voz, la mirada se amansa.
Se achica el corazón, las piernas se acalambran.
Se entumecen los brazos y se arrumbara la espada
y la flauta se vuelve reticente y opaca.
Piernas y corazón apuraban su marcha hora explorando amores, hora andando comarcas,
a todos algún seño prometía mi  flauta no el sueño que se sueña, sí el sueño que se arranca,
de la tierra renuente y el corazón desbordado.
Que pronto un diluvio como un  torrente de lágrimas ahogo las penas del mundo y puedo ir,
cantando bajito sin ahondar las pisadas, no sé si por costumbre o por cautela con un dejo de gozo y otro dejo de lástima.
Gozo por lo que tengo y por lo que soy.
Me basta.
Pena por tantos sueños muertos a mis espaldas.

“Me niego a despertar
 no quiero ver la soledad de tras
 de tu perfume que se negó a partir”

Aspiración


Aspiración, de estar juntos, de no separarnos nunca,
pero esto es tan sólo un sueño.
De pie en el umbral de la aurora,
bajo la celeste amplitud,
escudriño el horizonte más allá del mar,
para otear tu figura y pedirte que regreses, pero es tan solo una aspiración.
Aspiración de que estés aquí, entre risas y lloros en flor,
congregándote al rumor de las alas de mis sueños.
Y en las estrofas vierten el tesoro conquistado de estar uno junto al otro.
Quiero mis versos por audaces, yo sé que en sus anhelos hay horizontes,
para los mundos y los cielos.
Quiero mis versos por ingenuos, piensan en que vuelan solo porque mi frente,
rozan alas de mariposas.
Yo sé lo que soñaron cuando flotan en mi sueño de crear locuras.

“Cae la lluvia,
donde tu sombra vive,
de eternidad”

Dicha


Porque la dicha que está unida a el amor se completa con él.
A veces desgarradora en dos llega con el miedo de su
virginidad inconquistable.
Anhelante de verse conquistada, me necesito para ser dichosa lo mismo que ella,
yo entre sonidos dulces, vibrantes, de amor, estruendosos, de ansias de sentirnos unidos,
abrazados hasta el fin con los besos, con la pena y el pecho se conquista en la famosa lides, entre gozos parecidos a juegos donde tienen  espacios fabulosos,
la dicha de amarse con pasión y libertad.
La inspiración surge como un torbellino de cascada silenciosa,
con poesías de amor para ti, amante.
Haz que mis labios te hagan llegar las palabras de amor que te escribo.
Sacúdeme las bases de mi sangre y haz aparecer mi nombre en el cielo,
con dicha de ser una única amante tuya.

“Cuando abrí la puerta
 el perfume lejano de tu ausencia
 me acaricio la piel”