Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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viernes, 28 de junio de 2019
Los fantasmas del recuerdo
Los
fantasmas del recuerdo,
esos,
los que pueblan mis sueños,
los que
me acosan en instantes imprevistos,
los que inundan mi alma
de momentos inolvidables,
los que
a su amparo,
en
breve tiempo recorren mi vida.
Los
fantasmas del recuerdo,
se
mantienen a veces
como
formas misteriosas
en las largas avenidas de mi existir
y
revivo paso a paso mis alegrías,
mis
desilusiones,
mis
pérdidas,
mis
amores,
mis
vivires.
Pasan
como un aire raudo
a través de espejos acrisolados,
rompiéndose
a veces en pequeños cristales
que se
estrellan entre los pensamientos silenciosos,
encendidos
de deseos de amar
que
emanan de mis recónditos adentros.
Los
fantasmas del recuerdo sacuden
las bases de mi sangre y aparecen nombres,
fechas,
lugares contra el cielo de mi alma
sobre
el muro que cerca mi silencio.
Me
llevan a la luz
que derroté en el tiempo del olvido,
el
limitado amor que se me ofrendaba.
Los
fantasmas del recuerdo
son mi apoyo de ayeres vividos,
desaparecen de pronto sin saber
por qué pero regresan y se funden uno a uno,
uniendo
los peldaños de mi vida,
que en
este otoño
ya han
alcanzado la cumbre del vivir,
escribiendo
las palabras ungidas de amor
para que inunden cielos
y horizontes por doquier.
Los
fantasmas del recuerdo
son signos que orillan mi hoy,
con un
temblor tocado de rocío
en un
viento por vientos perseguido
hurgando la raíz de mis sentidos.
Mis
sentidos crecen
al
acercárseme los fantasmas del recuerdo
y en
flamígeras imágenes por los aires
en
círculos amarillos van,
filosos
como piedras,
hundiéndome
en el frescor
de la creación primera.
Los
fantasmas del recuerdo
hacen
renacer vidas pasadas,
me
llevan al viento caliente
de estío vivido con intensidad en las orillas
del mar
embravecido.
Quiero,
tan sólo ir perdida por siempre
en los
momentos dulces y tiernos
pasados
como ráfagas fulminantes pero eternas.
No
quiero ver fuegos que me hicieron arder,
sangrar
de dolor mi corazón
y
derramarme en mares de llantos.
Los
fantasmas del recuerdo me hacen perder,
en
pocos instantes,
mi
albedrío,
encadenándome
a hechos sufridos,
plenos de deseos malsanos.
¡No
quiero que regresen todos,
sólo
los que me llevan a envolverme
en
capullos de felicidad y de dicha!
Los
fantasmas del recuerdo
arden en mi espíritu
como
una onda de fuego
y una
racha glaciar me toca levemente,
llenando
los espacios infinitos
de dudas que en mi hondo
interior aún perduran.
Realidad interior
Realidad interior,
busco y escudriño mi alma
para encontrar la poesía
que me inunda como signo
y expresión vital.
Mis poemas son
mi experiencia de vida,
confluyendo en el canto,
búsqueda y encuentro
dentro de mi mundo interior
pleno de amor.
Es mi mundo del lenguaje
que se abre a una nueva realidad,
mezcla de frasea,
de ideas,
de pensamientos en torno al amor.
Resonancia cósmica del Verbo,
la poesía es para mí
una experiencia de vida
que me lleva sin saberlo
al poema que aparece
en las hojas en blanco,
su contenido vital
es el amor
que por ti siento.
Realidad interior
colmada de emociones,
de ritmos,
de música de melopea,
combinando acentos,
silabas, metáforas,
que son una necesidad para mi
de expresión
de visualizar en mi mente
lo que está en lo hondo de mi alma
y estéticamente
poder transmitirlo
a mi amado amante.
Realidad interior,
plagada de palabras,
frases de amor
que al plasmarlas en el papel
dan paz a mi alma,
son parte de mi esencia,
son mi sustancia misma,
es lo mágico que se siente
en el corazón
porque el amor lo despierta.
Realidad interior,
en mi,
hay quietud y movimiento
y todo lo que siento,
emocionada,
fluye en mis poemas.
¡Canto al Poema!
¡Canto a la vida!.
Realidad interior,
en un tiempo suspendido
en la nada y en el todo,
es una recurrencia amorosa
de dos amantes
que vibran cada un en el otro,
entre palabras y silencios
necesarios.
Poesía con sonido,
tiempo sin memoria,
espejos de la realidad
que reflejan el amor,
cadencias rítmicas
que nos llevan a vivir
entre visiones excelsas,
pletóricas de dicha
y no de mas soledades,
sí de emociones
poéticas de amor.
Y entre silencios y metáforas
voy buscándote a ti,
amor de mis amores,
entre imágenes
intensas y brillantes,
para clamar al mundo un
¡te amo!.
En un rincón de mi alma
En un rincón de mi alma,
escondidas, apretadas, enlazadas,
nacen mis letras, mis prosas,
mis poemas que nuestro amor creó.
Son los versos que lloran en la lira,
que se quedó sin cuerdas.
Son las aves de mi niñez
que buscan y no encuentran
un árbol protector en que posarse.
Las busco con desesperación
pero las estrofas de amor
se anidan en frases
que escribo como amor para ti.
En un rincón de mi alma
donde nadie lo encuentra,
se oculta el poema de amor,
el que nos unió,
poema que escribí
con dedos de amor y llanto de cristal
por la falta de tu presencia
que tu ausencia se llevó.
Ausencia que se siente
como cuando el fuego se extingue
porque el aire ya no está.
En un rincón de mi alma,
se guarece entre frondas de lágrimas
el dolor de no tenerte a mi lado
y pido noticias de ti al viento,
al ave, a la flor, al bosque
y a los astros del firmamento.
Mas no he de dejar de buscarte
pues me dice una voz secreta:
¡sigue no te canses, mujer poeta!
Él ha de venir a buscarte
por tierras, mares y cielos,
en su cansada fantasía.
En un rincón de mi alma,
aturdida y desangrada
revolotean recuerdos purificados del pasado
y como en una tierra mullida
danza en amores trenzados
a mano delicada,
intrincada filigrana
como un gran amor donado.
En un rincón de mi alma,
mis sueños peregrinos
prosiguen sin tregua
la búsqueda de tu amor,
se afanan, luchan,
persiguiendo al mañana
que te traerá otra vez hacia mí.
Y como una luz como telar exangüe,
el cielo ilumina mis tristezas
e hilvana, enviando a mis páginas,
letras como poesías de la noche fría.
En un rincón de mi alma,
te tengo guardado,
tú, el soñador, el amor compartido,
luz del dolor cuando mi arpa reza
¡oh luz! ¡oh belleza blanca de ilusiones!
¡Cuánta esperanza
irradia en mi alma
la sombra de tu ser ausente,
siguiendo un ideal
y un sueño que no se alcanza!
Y hay en éste, mi otoño,
cuando la vida empieza a declinar,
mi corazón rebosa de amor
y mi espíritu se anega de ilusiones
en el silencio que flota
a nuestro alrededor,
rodeándonos como un tapiz vaporoso
entre hilos alados y brillantes.
El sueño de amor inunda mi alma
y en mis versos gira
como magia del más allá,
inundando mi alma
de un existir único y verdadero
donde no existe
el mago azul de la mentira.