Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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jueves, 4 de julio de 2019
Decepción
Decepción, de un instante
al otro alguien se alejo de mí,
sin una palabra de
disculpa, de consuelo, sin mediar ninguna compasión.
No debo detener mas deseos
de esperanza de encontrar en la vida,
la bondad, el desinterés,
la solidaridad.
¿Es que acaso en el mundo
lo único que prevalece es la vanidad,
la envidia, la envidia
precoz, la maldad, el engaño?
Veo a las gentes veloces,
con prisa, risa, menudencia sin fin, consumiendo sin parar,
a pleno goce, en luz de
ellos, la que va a hacer mía en cuanto alguien diga allí:
“ya es de noche”.
La noche donde estoy yo ahora,
tan dormida y tan sin sol, en esa noche y
luna del dormir que pienso
en el otro lado donde hay luz que yo no veo.
“Naranjal
en flor
un
azahar me bautiza
purificación”
Tus ojos
Ay, tus ojos que me
queman… Que me queman…
ay, tus ojos que me matan…
con su gris ausente,
con su piel de vientos,
con pasión de loca…
ay, tus ojos… que me
queman…
que me queman,
ay tus ojos que me matan,
con sus fuegos,
con su hambre de mis ojos,
con su mirar de cálido
verano.
Ay los ojos que me
queman... que me queman…
ay tus ojos que me matan,
con sus alas asfixiantes,
con sus besos de amante
desbocado,
con su amor que me ata
y me desata,
en cada lujuria de su
mirada errante.
¿Por qué me encuentra
ahora tu mirada?
¿Dónde te habías ido?
Tus ojos ya no me miran y
atónita me pregunto uno, dos , mil veces.
¿Dónde están tus ojos?
Y en mi pecho ardiente por
ti, te busco son cesar, con una voz silenciosa y
atónita, ya que al encontrarnos
al fin podré llamarte mi amante.
“Música
blanca,
de
mirada solitaria,
es
plenilunio”
Tiempo
Tiempo, mirando un retrato
mío y poesías de amor,
con ardor y pasión, son de
alguien ya definitivamente muerto.
Tiempo, pero aquí- según
creo- vivo, escribiendo.
¡Ilusionista, embaucador,
inimitable, mantenedor,
el todo poderoso señor
Tiempo!
Los segundos corren
sigilosos, los minutos vuelan en el aire,
las horas son esperas
interminables.
¡Oh, señor Tiempo!
Que desgranas nuestras
vidas, en un lapso corto,
breve, debemos vivirlo al
máximo, disfrutando todo a pleno.
Tiempo de colores, de
risas, de alegrías, de amores,
no de dolores ni penas.
Tiempo, cada minuto que el
reloj desgrana,
con sus pinzas prolijas y
puntuales,
mi entretenimiento tanto
más se afana por descifrar enigmas y señales.
“Detrás
la espesa niebla del misterio
y
más allá un dios mudo, sordo y ciego”