Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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martes, 16 de julio de 2019
Soñar y recordar
Recuérdame
siempre
(Entre
las alegrías y las tristezas,
mi alma
te busca y te encierra
como el
vuelo del ave
encierra
el suyo preferido
en una
red de ansiosas
idas y venidas en su entorno)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(No
puedo olvidarte,
fluyes dentro de mí,
vas por
mi ser entero,
por mis
venas hasta mi corazón,
aún hoy
en la fervorosa negación
de tu
ausencia).
Sueña
conmigo.
Recuérdame
siempre.
(Quiero
estar junto a ti,
acunarme
en el cansancio
y en
él, tenerte entre mis brazos
aunque
no nos toquemos,
sólo
con nuestras miradas)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Mi
amor inmóvil, flor sin otoño,
está
siempre presente
en un
frenesí de quererte,
seguro
de no acabar
cuando
terminen los besos,
las
miradas, las señales)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Mis
palabras te llegan en un eco,
buscando
tu ser
y no te
encuentran,
retornan
al silencio esperándote
para
cumplir el anhelo impaciente
de
esperar tus tibios besos)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Deseo
que tu ausencia termine
para
tenerte a mi lado,
muy
junto a mí
en
nuestro mundo de lo prometido
que
enternece el alma
donde
oscilan los imposibles,
tan trémulos como cañas
en la
orilla de los ríos)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Eres
mi ser amado,
necesito
el ritmo de tu cuerpo
cuando
respiras cerca de mí,
tendidos
juntos en nuestra noche,
alargando
nuestras manos
para
sentirte a mi lado)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Vamos
sin prisas a nuestro paraíso celestial,
iluminado ya para que nuestro paso,
al fin
del día, gane la orilla oscura
donde
la felicidad nos inunda
y nos colma con júbilos,
con
besos, con placeres infinitos)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Apenas
te has marchado
y yo ya
te espero,
anhelo
todos tus movimientos,
tus
pasos, tus latidos, tus caricias,
sé que
volverás,
que una
nueva aurora
brillará
en mi existir
sin
vagas sombras ni infinitas distancias)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
Todo
sonido en eco tuyo
me lo
convierte mi alma
que te
espera,
sé que
vienes hacia mí
y tus
pasos se sienten
aún en
ese largo rodeo
que das
para volver.
¡Qué
dicha sin sonrojos
la que
corre por mis venas
al sentirte
llegar!
Desafíos
Desafíos,
la vida nos enfrenta en cualquier instante
en
nieblas rojas de fulgor metálico
a sucesos que nos provocan
profundas penas
y congojas sin fin.
Aspiramos
sin darnos cuenta
ráfagas
asfixiantes
de mudo
asombro ante retos
que
creímos no provocar
y que como dagas de filoso filo
se
clavan en nuestro corazón.
¿Cuál
es la causa?
¿Qué
provoca tanta desolación,
tanta
crueldad, tanto dolor?
¿En qué
lugares secretísimos y ocultos
se
escondieron la solidaridad, la confianza,
la
amistad, la ayuda mutua?
De
entre las sombras
surgen
provocaciones inesperadas
que
rondan y avanzan
hacia nuestras almas
y como truenos errantes
retumban con salvajes estampidos
en nuestra paz interior
quebrada con parpadeos de miedo y pesar.
Desafíos,
a veces
en minutos, un desplante,
una provocación sin causa justa
hace que nuestro firmamento cruja,
se desquicie
y la
noche de una sombra oscura
se hunda en nuestros ojos en tinieblas.
Desafíos,
querellas inútiles,
episodios
tristes, incidentes falsos
que
causan una horda de fuego
en
nuestro espíritu
antes
pleno de amor,
de
recogimiento, de gratitud a la vida.
Son
instantes de bravatas no merecidas
que como racha glacial
toca nuestra frente
llenando
los espacios infinitos.
Desafíos,
litigios
que avanzan
bajo el
soplo de un viento huracanado
que sacude los árboles de la vida,
caen
los pájaros muertos de los nidos,
vuelan
las ramas, los ramajes rotos
y
nuestro espíritu sufre
y se mezcla con fantasmas aturdidos
crujiendo sordamente el dolor
que nos provoca la ira,
la
desazón, el alarde inaudito.
Desafíos,
nuestra alma humana
herida
de amargura
necesitará
otras manos
para curar su pena
cubierta
de mentiras difamatorias
y
soberbias en un alarde aplastante.
Pero la
esperanza poco a poco
retorna a nuestro espíritu,
de
nuevo el rayo entre las nubes vibra,
surgiendo
de entre las hojas
luces brillantes
proclamando
la verdad y el amor profundo.
¡Por
fin, desde la altura,
de un
cielo azul profundo,
las
estrellas de cándida hermosura,
llenas de compasión y de ternura
dejan
caer sus luces sobre el mundo!
Desafíos,
caerán
débiles y medrosos
a
hundirse en oscuros huecos
de
secretos ocultos
y la fe
se elevará segura
en su
dulce amor a la vida,
en un
fulgor de alboradas
con música
de brisas
de
nuevas primaveras.
Así las
almas como estrellas errantes
iluminarán la amplitud del cielo
entre
ilusiones de un vivir de amor
que se cubre de poesías
en nuestros sueños serenos y anhelados.
El fuego que soy hoy
Hoy soy
fuego,
estoy
viva
y mis
manos
abrazan
la verdad
y baño
el aire
con mis
sonrisas
al
pensar
cuanto
me abrazan
tus
labios
al
besar
como la
boca derretida
de un
volcán.
Tarda
noches
la
noche en ser auroras,
la luz se hace despacio
porque es tu centro
una
fuerza sensitiva.
El
fuego que soy hoy
mi
cuerpo y alma
se
abrieron
ante tu
magia sensorial.
¡Triunfos,
revelación!
Hay
fulgores brillantes
en mi
alrededor
y me
llega el goce
como
espuma sin prisa,
en impolutas
láminas
de
sentimientos intensos
y
deseos
de que
aquel pensamiento
nacido
oscuro,
con mi
sol,
a tu
cuerpo
he de
bañar.
El
fuego que soy hoy
es luz
que
traduce incógnitas lejanas,
a gozos
inmediatos,
a placeres sentidos
hasta
los más íntimos.
Inconcientemente,
en mis
sueños estás,
donde
no mando yo,
sino sólo mi corazón
y allí
tuya
por siempre
puedo
ser por una eternidad.
El
fuego que soy hoy
no se
apagará,
es un
misterio velado
que la
mañana que asciende
hacia
su colmo esplendor,
paso a paso,
en
contornos
se goza aún más
y en
perfiles
rechaza
lo desconocido,
lo no
sentido con intensidad.
La
hoguera de mi interior
se
enciende
sólo en
pensarte
y se
alza arrebatadora,
velocísima,
como
alas
en el
confín del mar.
El fuego
que soy,
está
encendido
en mi
corazón para tí,
sólo
para tí,
eres mi
milagro de amor
y cada
vez que pienso en tí,
siento un cosquilleo
por todo mi cuerpo,
te
necesito a mi lado,
sin
tocarnos siquiera,
estremecidos
tan
sólo con mirarnos.
El
fuego que soy hoy
es un sortilegio de amor
y mis versos,
vibran,
al
volar
al
papel que los espera
con
ansia
para
que lleguen a tí
mis
palabras de amor.
Soy tu
amante escondida
que
alisa la arena,
bien
lisa,
para
que en rasgos levísimos
la mano escriba
lo que
siento por ti
entre
pudores de espuma
mensajes
de ondina son,
soy tu amada total,
te ofrezco mi vida.
El
fuego que soy hoy
alumbra
la marina,
en una noche estrellada
entre
abrazos truncos
y besos
que al
aire
fueron
entre deseos
que
se alzaron
y altas
quejas de espuma
que se
llevó el viento.
Sin
ansias
y sin
prisas
espero
el amor
que se
inicia como idilio
estrenado
en
fábulas no escritas.
Y
tejiendo y destejiendo,
el
fuego que soy hoy,
los
versos
permanecen
entre hilos de luz
de este
raudo amor
que se
inicia
para siempre.
Pasado lejano
Pasado lejano,
A veces pienso en ti en forma callada
y miro en el espejo para que me incite a soñar
y aún siento tus manos entrelazadas en las
mías.
¡cómo te siento en mi pensamiento!
Pero son tan sólo recuerdos de un pasado muy
lejano.
Cuando tú me diste del día… el sol,
De la claridad… la luz,
De la noche… su calor.
Pasado lejano,
como un día me diste lo mejor de tu amor,
con intención solemne y segura,
te fuiste para siempre y olvidada me dejaste.
Inútil héroe blanco con venas sin estrenar,
dejaste de lado mi amor puro y total,
que se rompió en mil cristales,
pequeños espejos del ayer.
Pasado lejano,
Tú ingrávido, leve,
eres tú solo para vivir en el cielo monosílabo
del puro arraigo,
de la chispa que con nada se prende.
Así vivirás, yo en cambio en mi silencio
siento tú presencia en mis sueños,
A la cual añoro siempre.
y como un tierno gorrión te abrazo
y te tengo junto a mí
¡ qué lejos de lo acabado!
Pasado lejano,
a veces en la quietud de la noche,
pienso y recuerdo cada instante vivido
contigo,
siento las caricias del viento en mi piel
y simplemente vuelvo a creer
que aún en silencio estamos juntos.
Pasado lejano,
a veces e mi mente se renuevan tus recuerdos,
aquellos que gozamos plenamente al amarnos,
los que nunca vendrán a separarnos,
yo errante solitaria por el mundo,
tú en tu sendero hacia tu descanso de un amor
desquiciante
y
frustrante para ti.
Pasado lejano,
llevo a cuestas un amor herido en la espalda,
por un fracaso que ha sido la desilusión de
los dos,
no teniendo valor para mirarnos de frente,
un solo instante fijamente a los ojos.
Pasado lejano,
sólo te pido que un instante más,
tus pasos vuelvan a mí, un instante más nos una
y nos separe,
un instante más su término declara
y un instante más
aún en un silencio absoluto sus límites
augura.
¡ qué bien nos hace la ausencia ,
cuando nos estorba el cuerpo!
no quiero encontrarte nunca
no
quiero que desperdicies tu vida viviendo lo que imagina mi sueño.
¿A dónde se fue tu amor?
¿A
dónde se fue tu amor?
Se
perdió lejos, muy lejos
entre
los copos de nubes al horizonte
donde
el cielo y el mar se juntan
debí
dejar mi soledad bordada sobre tus labios,
así
no me olvidarías.
El
corazón desafinando instrumento de la tristeza
Marcará
el ritmo de la luna
deshaciéndose
gota a gota
sobre
tu cuerpo escondido
y un
beso de plata recordaran las nubes
sobre
tus parpados.
¿A
dónde se fue tu amor?
¿ Es
que acaso no sientes mi canción
que
susurra sobre tu piel instrumento solista de la nostalgia?
miro
el cielo en las estrellas
y me
pregunto en donde estas,
queriendo
una respuesta en ellas,
pero
estas solo brillan sin cesar
¿A
dónde se fue tu amor?
me
vuelvo y pregunto a la luna
¿acaso
ella sabe de tu paradero?
pero
ella esta inmóvil, y muda,
sin
importarle mi sentir verdadero.
¿ A
dónde se fue tu amor?
Tal
vez mas allá en el horizonte
llegue
algún día a encontrarte
Pero
tú te ocultas arrogante y altivo
Para
esconderte bien lejos de mí,
tratando
de ser simplemente
un
trazo leve y volátil y mi vida toda
¿Dónde
se fue tu amor?
¿Acaso
a te has perdido y te has ido
al
camino del olvido?
Cuando
el cielo se afina,
el
conjuro de un sutil cosquilleo de flautas
y la
última estrella remisa
abandona
su puesto de guardia,
en ese
momento me gusta perderme en el aire
como
un reportero del alba,
siempre
buscándote con el alma perdida y liviana
esta
es la carta decimosexta para ti mi amor
pero
nunca la leerás
no
llegara a tus manos,
solo
sentirás un susurro leve , volátil
de
que esta alma te seguirá amando hasta que
el
todo poderoso tiempo la lleve volando.