Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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viernes, 19 de julio de 2019
Abandono sin motivo
Abandono sin motivo,
¿cuál es la razón de que la ilusión
que me acompañaba de que mi mensaje de amor,
llegara hasta el último rincón
desapareciera sin motivo?
Creí encontrar lealtad, paz,
fidelidad en alguien cuya alma estaba vacía,
seca, plena de dureza,
sin ninguna estrella que la iluminara.
Pido a la mensajera alada
que viene de los cielos a protegerme
que me dé otra vez
la luz y calor en mi corazón entristecido
y que se lleve los pensamientos
que pueden destruir con el tiempo
el sufrir por falta de amor.
Quiero seguir teniendo mi motivo de vida,
transmitir cariño, fe,
ayuda a quien lo necesite.
Abandono sin motivo,
es como si me quisiera transformar
en un ser invisible
para la persona en quien confié mi amistad,
sin ninguna razón concreta,
tan solo es que las diferencias del interior del alma
hizo que dejara de existir
para ella a quien lo único que le interesa es lo
fútil,
lo material, lo aparente
y no la dulzura de las palabras
que llegan con amor desde la lejanía.
Dentro de mí
hay una llama que no se enciende
apagada por la tristeza de haber descubierto
que aún en este mundo
existen almas sin amor,
por eso debo entregar mi corazón
desde lo más profundo
para que el amor vuele hacia todos los lugares
donde mundos interiores no sientan
la pureza de la amistad,
el viaje puro que toda alma siente
en lo hondo de su corazón.
Abandono sin motivo,
no deseo que éste oscurezca mis días,
no quiero que en mi camino
aparezcan nunca más
un alma que quiere destruir mi alegría,
mi fe en lo que motive mi existencia,
sin piedad,
con salvaje deseo de dejarme sola
no se dio cuenta que me entregó
el regalo más grande del mundo,
seguir tendiendo mi puente de admirar la belleza,
los árboles en movimiento,
el cielo límpido y cálido,
las aves que vuelan
llevando el amor por doquier.
Abandono sin motivo,
¡qué lástima, qué pena,
es una gran desilusión profunda
ya que sin saber realmente el por qué,
creyendo dejar mi soledad parecida al desierto,
se fue hacia lo desconocido,
lo ignoto, donde la maldad,
la envidia, el egoísmo,
reinan y se hunden
en el vacío de la nada!
Busco ahora con más pasión y paz interior
y ser guiada por el Destino hacia la eternidad
para que las almas que nos amaron
puedan encontrarse en las próximas vidas
y perfeccionar el amor
que iniciaron con total paz interior.
Cada vida representa un árbol
y los árboles son sagrados
porque representan la vida
del ser humano.
Deseo despertar en cada ser
un corazón inteligente
que sienta la misión de salvar a la humanidad
con la firme convicción de que todo cambiará.
¡Qué la fe y el símbolo del Poder Divino lo logren!
Amor sin dueño
Amor sin dueño,
quiero que mi alma se
eleve hacia lo alto
entre suspiros
entrecortados y anhelos de amar
con total intensidad
haciendo palpitar el corazón
con ritmos
placenteros
y sin ansias ni
afanes,
sin que un ser me
esconda entre sus brazos
y no pueda sin
límites amar hasta el infinito.
Necesito que mis
armoniosas
y pequeñas risas y
lloros en flor
se congreguen al son
de las alas
de mis sueños.
Mis frases,
mis estrofas de amor,
son nubes que flotan
y para ello hay que
tener luz de estrella
para iluminar mi vida
en silencio plácido y
sin fin.
Amor sin dueño,
quiero ir por veredas
de la tarde perdida y
sola,
sin sentir el cercado
de ramas
que quieran
encerrarme
con trabas ni
cerrojos.
No quiero que nadie
pase por mi mente
como un aire domado
con ramas verdes
que cercan mi
sosiego.
Amor sin dueño,
no se atreva ningún
ser a entrar
en el plato sonoro de
mi silencio
queriendo quemar
la llama hirsuta de
mi frente
como un ave de marfil
en primer vuelo.
No quiero ser un
pentagrama vacío,
me quiero llena de
notas
que palpiten en mi
alma
encontrando los
versos,
las prosas,
que abren las alas y
vuelan
levantando un
remolino de cadencias
que como ecos lejanos
llegan
a horizontes
cercanos.
No deseo que mi
corazón de poeta
sea un rojo sol
prisionero,
quiero sentirme libre
para amar
con todo mi espíritu
por doquier,
aquí, más allá,
lejos,
en infinitos
espacios.
Necesito cruzar el
éter
dormitando en el
silencio blanco
de la luna llena
o como en potros de
llamas
cabalgar en los
cometas.
Hundirme libre en el
mar
o bajar libre al
abismo
donde la luz no
penetra
y donde millones de
ojos me sorprenden
y contemplan,
son los diamantes
que el gnomo amontonó
en sus cavernas.
Amor sin dueño,
vuela, corre,
descansa,
se lo coge a puñados
como al mar
y cae sobre las almas
que me rodean
en un sueño eterno
sin despertar ya más.
Suelto, escapado va,
sin que se sepa
dónde,
sí pisando los cielos
que miramos
o bajo el techo que
es la tierra nuestra,
inasequible,
incierto,
eterno jugando a
existir siempre
y a su paso en las
altas madrugadas
unas alas invisibles
lo golpean,
lo llaman, lo
necesitan,
es el amo seguro que
se cierne
volando a ras de
tierra
para todos en un
enamoramiento total de la vida.
Ensoñación
Ensoñación,
me transporta
a mundos de amores
vividos
en pleno existir del
alma.
¿Dónde se esconden
los sueños?
¿Están entre los
duendes,
las hadas,
los gnomos,
las mariposas
transparentes,
las crisálidas de
seda,
los brotes de flores
de loto?
Ensoñación,
canciones sonoras
que flotan en el aire
diáfano
de un día especial,
el Hoy,
el día a día pleno de
felicidad
y amor a todos mis
semejantes.
Sueños locos,
descarriados,
distraídos,
que me conducen sin
darme cuenta
a momentos disímiles,
escondidos en el
orillar del mar.
Ensoñación,
entre latiros y
palpitares
la sangre vital corre
a prisa
por las venas del
cuerpo
llevando entretejidos
los recuerdos de
caricias no olvidadas.
¡Y, ay,
cómo quisiera ser una
alegría
entre todas,
una sola,
la alegría con que te
alegrarás tú!
Ensoñación,
¡cómo desearía ser un
amor sólo,
el amor del que tú te
enamorases!
Veo declinar la tarde
mientras voy
caminando lento
entre las sombras de
las horas
y la nebulosa de los
recuerdos imborrables.
Ensoñación,
¡qué tenues los
suspiros de la tarde!
¡Qué dulce es el
bramar del océano!
Si parece le hace
guiños a la luna
y parece en su
coloquio
más humano.
Ensueño de un amor
ilusionaría
que impele en
nuestras almas
la quimera,
destellos como luces
que se encienden
en fulgores de
firmamentos lejanos.
Ensoñación que nos
conlleva
a la viva caricia de
la brisa,
las flores de un
color mas encendido,
hay más risas y
alegrías en el aire
y se acaban las
tristezas en olvido.
Ensoñación,
me haces ascender la
vigilia
en mis ojos para
recoger tu imagen
amada y primigenia,
haces nacer al son de
mis deseos
viola de amor,
canciones puras,
palabras de amor
llevándome a la cima
de los cielos con la
tierra.
Ensoñación,
plena de sueños de
amor
entre aires
estremecidos de ternura
y bajados de
altísimas esferas,
perdida me haces
sentir por siempre
en tu embeleso sin
sentir
el cercado de tus
ramas.
Ensoñación,
colmada de verdes
esperanzas
que se nutre entre
delicias y caricias
naciendo de mi alma
los poemas,
las prosas,
como jóvenes olivos
recién brotados.
Ensoñación,
secreto que veda tu
figura crecida
entre pinos y
lloradas
mas llena de amor con
intención de amar
de mis cantares
y así alcanzar la
cumbre de tu nombre.
Ensoñación
que sacude las bases
de mi sangre
y hace aparecer tu nombre
contra el cielo,
amor,
que desnudándote
caminas sobre el muro
que cerca mi
silencio.